Para mí el vivir es Cristo

Cuando vivimos bajo el Antiguo Pacto, tenemos la obligación de obedecer los mandamientos de la Ley de Moisés incluyendo los Diez Mandamientos, pero cuando vivimos en el Nuevo Pacto, vivimos creyendo en lo que Jesús es, en lo que Jesús ha hecho por nosotros y en lo que Jesús nos ha dado. La vida en el Nuevo Pacto es una vida de fe, de amor, de reposo, de confianza, de gratitud . . . en el Nuevo Pacto tenemos la Ley del Mesías (I Co. 9:21; Gl. 6:2) que es la Ley del Amor (Jn. 13:34 y 15:12), en el Nuevo Pacto el Espíritu Santo nos guía (Ro. 8:14; Gl. 5:18), en el Nuevo Pacto el amor de Dios nos impulsa . . . en el Nuevo Pacto NO necesitamos los mandamientos de la Ley de Moisés.

En el Antiguo Pacto, el hombre hace y Dios responde, en el Nuevo Pacto Dios hace y el hombre responde. En el Nuevo Pacto todos nuestros pecados han sido perdonados, por tanto, vivimos perdonados, en el Nuevo Pacto cuando pecamos, Dios NO recuerda nuestros pecados.

Si nos cuesta diferenciar entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto es porque nos han enseñado a vivir en los dos Pactos al mismo tiempo, nos dicen que podemos comer cerdo y marisco, pero nos dicen que debemos diezmar; nos dicen que Jesús llevó nuestros pecados y nuestra castigo, pero al mismo tiempo nos dicen que si pecamos, Dios nos castiga . . . ¿Te das cuenta de que no hemos sabido distinguir el Antiguo Pacto (las sombras) del Nuevo Pacto (la luz)? Incluso muchos creen que el Nuevo Pacto comienza en el capítulo 1 de Mateo, pero el Nuevo Pacto comienza con la muerte de Jesucristo, por tanto, muchas cosas que Él dijo y enseñó pertenecen al ANTIGUO PACTO y NO se aplican a nuestras vidas.

Cuando Dios me mostró todo esto, yo no lo entendía, estaba acostumbrado a hacer y a hacer y a hacer y a tener el control de todo, estaba acostumbrado a vivir por reglas, normas y mandamientos, ahora después de dos años, he comenzado a entender el Nuevo Pacto y lo que significa vivir bajo la gracia de Dios caminando por la fe.

La carga de Cristo es ligera, pero muchos creyentes llevan cargas pesadas; el evangelio es Buenas Noticias, pero muchos creyentes lo ven todo negro; Jesús nos ha llamado a libertad, pero muchos creyentes siguen atados a una vida de hacer el bien y evitar el mal, todas las religiones se alimentan del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, haz el bien y evita el mal, haz el bien y Dios te dará, haz el mal y Dios te castigará, este sistema de esclavitud lo encontramos en todas las religiones, lo que NO encontramos en las religiones es GRACIA, Dios nos amó a todos, se hizo hombre, murió por todos, nos perdonó a todos y quitó el pecado de todo el mundo, sin pedirnos permiso y sin merecerlo, Dios hizo todo esto y mucho más en su amor, su gracia y su misericordia.

En el Antiguo Pacto solamente algunos estaban ungidos, pero ahora en el Nuevo Pacto TODOS hemos recibido la unción del Santo:

“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.”
I Juan 2:17

Gracias al Nuevo Pacto, AHORA TODOS podemos conocerle y tener una relación con ÉL, en el Antiguo Pacto solamente algunos podían conocerle y de una forma limitada.

“No tendrán que enseñar más cada uno a su prójimo y cada cual a su hermano, diciendo: "Conoce al SEÑOR", porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande--declara el SEÑOR-- pues perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado.”
Jeremías 31:34

La Obra de Dios en el Nuevo Pacto es que creamos en Jesús:

“Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, QUE CREÁIS en el que él ha enviado.”
Juan 6:29

La Vida Eterna es conocer al Padre y al Hijo:

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”
Juan 17:3

Esta es la Ley del Mesías:

“Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.”
I Juan 3:23

En el Nuevo Pacto vivimos por FE y caminamos en AMOR por medio de la gracia de Dios y el poder del Espíritu Santo que mora en nosotros.

La vida de un creyente NO es la Ley, NO es los mandamientos y NO es la obediencia, la vida de un creyente es CRISTO, ÉL viviendo en nosotros y nosotros viviendo en Él, ÉL compartiendo su vida con nosotros y nosotros compartiendo la nuestra con Él. El fruto de un árbol brota de una forma natural, de igual forma, su vida en nosotros, produce fruto y nosotros, como ramas, llevamos el fruto que ÉL produce.

“Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que CRISTO VIVE EN MÍ; y la vida que ahora vivo en la carne, LA VIVO POR FE EN EL HIJO DE DIOS, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”
Gálatas 2:20

“PARA MÍ EL VIVIR ES CRISTO”
Filipenses 1:21a