La "injusticia" de la Gracia de Dios

Para los religiosos la gracia de Dios es injusta, para los religiosos la gracia de Dios es una piedra de tropiezo, es algo que los atormenta . . .

Jesús nos dice que un padre de familia (Dios) salió a buscar trabajadores para su viña y contrató a un grupo de trabajadores con los que acordó pagarles un denario por el día de trabajo, un poco más tarde, este mismo Padre salió a buscar más trabajadores y contrató a otro grupo, pero esta vez, el Padre les dijo que les daría lo que fuese justo, un poco más tarde, salió de nuevo a buscar trabajadores y contrató a otro grupo, después volvió a salir e hizo lo mismo, cuando el día de trabajo estaba a punto de acabar, el Padre encontró a unos hombres desocupados y los contrató para UNA SOLA HORA de trabajo y les dijo que les pagaría lo que fuese justo (Mateo 20).

Ahora viene lo bueno . . .

El Padre comienza a pagar a los trabajadores y primero llama a los últimos que había contratado, los que habían trabajado UNA SOLA HORA y el Padre les da un denario, después llama al siguiente grupo y les paga un denario y así sucesivamente hasta que llega a los que primero contrató, lógicamente, los primeros creían que iban a cobrar más, pero cuando el Padre les paga, reciben lo mismo que todos los demás ¡habiendo trabajado todo el día!

Cuando los primeros trabajadores vieron que habían cobrado lo mismo, se enfadaron y comenzaron a murmurar contra el Padre . . .

"Estos últimos han trabajado UNA SOLA HORA y los has tratado igual que a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día".
Mateo 20:12

En otras palabras: “¡Esto NO es justo! NOSOTROS hemos trabajado más, por eso, NOSOTROS merecemos más, ellos NO se han esforzado tanto, ellos NO se han sacrificado tanto, ellos NO han hecho tanto por ti . . .”, veamos la respuesta del Padre:

“Amigo, no te hago ninguna injusticia; ¿no conviniste conmigo en un denario? Toma lo que es tuyo, y vete; pero yo quiero darle a este último lo mismo que a ti.”
Mateo 20:13 y 14

Dios es muy bueno, Dios nos ama de una forma incondicional y nos bendice sin merecerlo, estos primeros trabajadores NO conocían el corazón dador del Padre, el corazón bondadoso del Padre, el corazón generoso del Padre.

Los trabajadores que NO habían merecido cobrar tanto, estaban alegres y con los corazones llenos de gratitud porque habían experimentado el amor y la gracia de Dios, el Padre estaba alegre porque Dios es un dador alegre, pero los primeros trabajadores NO estaban alegres porque creían que merecían más y que el Padre había sido injusto.

Y esto es lo que sucede en la actualidad, tenemos a un grupo de personas que creen que porque han hecho más que otros, van a recibir más, este grupo de personas son los religiosos, son los que se comparan con los demás, los que creen que por su obediencia están agradando a Dios y que sus obras deben ser recompensadas, pero estos religiosos NO conocen el corazón bondadoso y generoso del Padre, NO entienden que todo lo que Dios nos da, nos lo da por su gracia.

No solamente estos primeros trabajadores se enfadaron con el Padre, también el hijo mayor de la Parábola del Hijo Pródigo se enfadó con el Padre porque pensaba que su Padre no había sido justo al hacer una Fiesta para su hijo menor . . .

“Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces SE ENOJÓ, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, TANTOS AÑOS TE SIRVO, NO HABIÉNDOTE DESOBEDECIDO JAMÁS, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.”
Lucas 15:25-30

¡Oh la “Injusticia” de la Gracia de Dios que atormenta a los Religiosos!