Rico en misericordia

Cuando nosotros estábamos perdidos, cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, Jesús vino a buscarnos y a darnos vida.

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)”
Efesios 2:4 y 5

Dios nos amó con un GRAN amor y, por eso, tuvo misericordia de nosotros, ¿quién necesita la misericordia del Padre? El hijo rebelde, ¿quién necesita la misericordia del Juez? El culpable ¿quién necesita la misericordia de Dios? El pecador, ¿quién necesitaba la misericordia de Jesús? Los ciegos, los leprosos, los enfermos, los endemoniados . . . ¡Gloria a Dios! Éramos miserables pecadores, culpables delante de nuestro Dios, PERO Dios, que es rico en misericordia, nos amó con un GRAN AMOR y dio su vida por ti y por mí ¡AleluYah!

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
Romanos 5:8

Dios nos amó tanto que decidió hacerse hombre y venir a este mundo para darnos una NUEVA VIDA. Por Su misericordia, NO recibimos lo que merecemos y por Su gracia, recibimos lo que NO merecemos . . .

“Por la misericordia del Señor NO hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”
Lamentaciones 3:22 y 23

Por Su misericordia, hemos sido librados de la muerte y de la destrucción . . . y por Su Gracia, hemos recibido la salvación y la vida. ¡Bendito sea Su Nombre por siempre!