Preciosas y Maravillosas Promesas

¿Cuántos hemos dicho que íbamos a hacer algo y al final no lo hemos hecho? ¿Cuántas veces hemos dicho: “A partir de mañana”, pero cuando el mañana llega, las cosas siguen igual?

Nosotros prometemos hacer cosas, pero fallamos miserablemente, el Pueblo de Israel dijo: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho”, pero todos conocemos la historia, a los pocos días estaban haciendo un becerro de oro.

Gracias a Dios las promesas que Dios hace son firmes y ahora, en el Nuevo Pacto, tenemos MEJORES PROMESAS, ¿por qué? Porque es Dios quien ha hecho dichas promesas y Dios es fiel y verdadero, todo lo que dice lo cumple. Veamos lo que Dios dijo que haría y llevó a cabo haciéndose hombre y muriendo por nosotros:

  • Dios hará algo nuevo. Is. 47:19
  • Dios abrirá caminos en el desierto. Is. 47:19
  • Dios abrirá sendas en la soledad. Is. 47:18
  • Dios vendrá y nos salvará. Is. 35:4
  • Dios tendrá compasión de nosotros con misericordia eterna. Is. 54:9
  • Dios no apartará su misericordia de nosotros. Is. 54:10
  • Dios escribirá su Ley en nuestro corazón. Jer. 31:33
  • Dios perdonará nuestra maldad. Jer. 31:34
  • Dios nos rociará con agua limpia y quedaremos limpios. Ez. 36:25
  • Dios nos limpiará de todas nuestras manchas. Ez. 36:25
  • Dios no recordará nuestro pecado. Jer. 31:34
  • Dios nos dará un corazón nuevo y un espíritu nuevo. Ez. 36:26
  • Dios quitará nuestro corazón de piedra y nos dará un corazón de carne. Ez. 36:26
  • Dios pondrá su Espíritu en nosotros. Ez. 36:27
  • Dios hará un Pacto eterno con nosotros. Is. 61:8 / Jer. 32:40
  • Dios será nuestro Dios y nosotros seremos Su Pueblo. Jer. 31:33 / Heb. 8:10

Todas estas son las promesas mejores del Nuevo Pacto, promesas que ahora podemos experimentar y disfrutar.

"Pero a Jesús se le ha dado un servicio más importante. Asimismo, también el Nuevo Pacto que Él trajo es más grande que el anterior porque se basa en mejores promesas."
Hebreos 8:6 – La Biblia Palabra de Dios para Todos

Gracias a Dios que NO hay lugar para que nosotros hagamos nada, lo único que debemos hacer ahora es recibirle a Él, recibir su amor, recibir su gracia, recibir su misericordia, recibir sus promesas maravillosas y disfrutar de nuestro Dios.

“Pues su divino poder nos ha concedido TODO cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha concedido sus PRECIOSAS Y MARAVILLOSAS PROMESAS”
II Pedro 1:3 y 4

“. . . TODAS las promesas de Dios son en él SÍ, y en él AMÉN, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.”
II Corintios 1:20