A quien poco se le perdona . . . poco ama

Gracias a Jesús todos nuestros pecados han sido perdonados, ¡todos! ¿Hemos entendido esta verdad? Jesús dijo que “a quien poco se le perdona, poco ama”, pero nosotros hemos sido perdonados de todos nuestros pecados: presentes, pasados y futuros, por tanto, deberíamos amar MUCHO porque de mucho hemos sido perdonados.

Cuando entendemos todo lo que Jesús hizo por nosotros y nos dio, nuestros corazones se llenan de amor, de gratitud y de alabanza, Dios ya no toma en cuenta nuestro pecado, ni lo recuerda, Dios es amor y el amor no guarda rencor, esto es asombroso, verdadero AMOR, verdadera GRACIA.

Me parece curioso cuando algunos afirman que si no pedimos perdón a Dios, él no nos perdona; me hace gracia cuando dicen que si no nos arrepentimos, Dios no nos perdona y me hace gracia porque después estas personas enseñan que nosotros debemos perdonar a nuestro prójimo aunque NO nos pida perdón, es curioso que estas personas creen que el perdón que nosotros damos supera al de Dios, que nuestro perdón es incondicional, pero que el perdón de Dios es condicional, ¡qué equivocados están! Dios nos perdonó de todos nuestros pecados, sí, Dios perdonó a todo el mundo de una forma incondicional.

“Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones, y nos ha encomendado a nosotros la palabra de la reconciliación.”
II Corintios 5:19

“En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia”
Efesios 1:7

“Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”
Efesios 4:32

“Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,”
Colosenses 2:13

“y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.”
Hebreos 8:12b

“Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.”
I Juan 1:12

“Él es el sacrificio por el perdón de nuestros pecados y no sólo por los nuestros sino por los de todo el mundo.”
I Juan 2:2

Jesús NO necesitó que le pidiesen perdón para perdonar, su perdón FUE y ES INCONDICIONAL, Jesús le dice a un paralítico: “Hombre, tus pecados te son perdonados.” (Lc. 5:20), Jesús le dijo a una mujer pecadora: “Tus pecados han sido perdonados.” (Lc. 7:48), Jesús le dijo a una mujer adúltera: “Yo tampoco te condeno.” (Jn. 8:11), incluso Jesús le pide al Padre que perdone a los que le estaban crucificando: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.” (Lc. 23:34). En estos ejemplos, vemos como Jesús perdonó sin que nadie le pidiese perdón y sin arrepentimiento.

Jesús nos amó, dio su vida por nosotros y nos perdonó de todos nuestros pecados . . . ¿cómo no le vamos a amar? ¿cómo no proclamaremos la grandeza de su Amor?