Religión en el Principio

Ya desde Génesis vemos cómo el hombre rechaza lo que Dios ofrece, vemos cómo el hombre decide poner su fe en lo que él piensa que es correcto, la religión rechaza lo que Dios nos ha dado porque es un sistema de sacrificios, obras, méritos y recompensas.

Cuando Adán y Eva pecan, ¿qué hacen? Cubren su desnudez con hojas de higuera y esto es lo que hacen las religiones, nos proporcionan hojas de higuera para cubrir nuestra desnudez, sin embargo, estas hojas NO cubren, sólo Dios puede cubrir nuestra desnudez.

Cuando Caín y Abel ofrecen ofrendas a Dios, la ofrenda de Abel es aceptada, la ofrenda de Caín es rechazada, ¿por qué? Porque Caín hizo las cosas a su manera sin querer dar a Dios lo que Dios mismo pedía: una ofrenda con derramamiento de sangre. Esta es la mentalidad religiosa, me acerco a ti con mi esfuerzo, mi trabajo y mis obras. La ofrenda de Abel fue aceptada porque eligió lo que Dios quería, se acercó con la ofrenda elegida por Dios.

Los hombres empiezan a multiplicarse y quieren hacer una torre para estar cerca de Dios y ser como él, aquí vemos cómo actúa la religión en el corazón de los hombres. El diablo dijo también lo mismo: “subiré al cielo y seré semejante al Altísimo.” (Is. 14:13a y 14b).

Por tanto, desde el libro de Génesis, ya vemos la religión obrando en el corazón de los hombres, intentando cubrir su desnudez delante de Dios, intentando agradar a Dios a su manera, intentando alcanzar el Cielo por medio de las obras de sus manos e intentando ser como Dios.

Termino esta reflexión recordando que la Religión es el hombre haciendo algo por Dios, PERO el Evangelio es Dios haciendo algo por el hombre; la Religión dice: “haz”, PERO el Evangelio es . . . “¡CONSUMADO ES!