Dios NO te rechaza, pero respeta tu decisión

“¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera.”
Romanos 11:1

Pablo nos explica que las ramas naturales (Israelitas sin Cristo) que han sido desgajadas del Olivo, del Israel Espiritual (Pueblo de Dios) se debe al rechazo de Su Mesías por parte de Israel, no se debe al rechazo de parte de Dios, Pablo explica que si Dios hubiese rechazado a Israel, entonces él mismo habría sido también rechazado por Dios, PERO Dios NO se dedica a rechazar a las personas, son las personas las que rechazan a Dios. En Romanos 11:25 encontramos la afirmación que Israel rechazó a Su Mesías:

“Porque si su EXCLUSIÓN es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?”
Romanos 11:15

La palabra griega para “exclusión” es APOBOLE y quiere decir RECHAZO. Por tanto, ¿Ha rechazado Dios a Israel? ¡NO! Pero Israel SÍ ha rechazado a Su Dios:

“Porque si su RECHAZO es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión (cuando acepten a Jesús), sino vida de entre los muertos (Jesús les dará vida)?”

Otra pregunta:

¿Ha desechado Dios a los gentiles? En ninguna manera.

Dios NO ha rechazado ni a los judíos, ni a los gentiles, pero cuando Dios se hizo hombre, él fue rechazado por los judíos y por los gentiles, él vino a lo suyo, vino al mundo que Él mismo había creado y el mundo (judíos y gentiles) le rechazaron, sin embargo, a todos los que le recibieron (tanto judíos como gentiles) y pusieron su fe y confianza en Él, se convirtieron en hijas e hijos de Dios.

“En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”
Juan 1:10-12

Por eso, Pablo dice que:

“No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios”
Romanos 9:8

Las hijas y los hijos de Dios son lo que hemos puesto nuestra confianza y fe en Jesucristo:

“todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”
Gálatas 3:26

Por favor, recordemos que el problema no está en Dios, nunca ha estado en Él, el problema está en el hombre (como siempre), el hombre que le rechaza afirmando creer en cualquier otro Dios o en cualquier otra cosa.

Jesús nos dijo que:

“al que a mí viene, NO le echo fuera.”
Juan 6:37

Si no has acudido a Jesús, si no has puesto tu confianza en Jesús creyendo que él llevó tus pecados y te perdonó completamente, ahora puedes hacerlo, él está a tu lado y si acudes a Él, no serás rechazado.

Es triste, pero llegará el día en el cual todos los que le hayan rechazado, estarán cara a cara delante de Jesús y dirá (o algo parecido):

Todo esto fue lo que yo hice por ti, pero tu preferiste una religión, preferiste una filosofía, preferiste vivir en los placeres de este mundo, preferiste vivir confiando en tus obras, por eso, ahora debes irte con los que decidieron vivir la vida sin mí, sin contar conmigo, sin aceptar mi amor, mi gracia, mi misericordia, mi perdón y mi vida. Yo respeté tu decisión y ahora yo tengo que tomar una decisión dura en respuesta a tu rechazo.

En aquel día Jesús mirará a cada persona con mucho amor y tristeza por haber sido rechazado por su propia creación. Jesús no se alegra cuando el pecador se pierde, cuando un alma está herida y perdida. Si alguien cree que cuando Dios envíe al Infierno a los que NO creyeron en Él, estará alegre y gozoso, no sé en qué Dios está creyendo, pero NO está creyendo en el Dios de Amor que se delita en hacer misericordia (Miq. 7:18), cuya bondad nos lleva al arrepentimiento (Ro. 2:4), quiere que TODOS se salven y conozcan el Evangelio (I Ti. 2:4).

Termino citando las propias palabras de Jesús:

“Y el que tiene sed, venga; Y EL QUE QUIERA, tome del agua de la vida gratuitamente.”
Apocalipsis 22:17

Jesús no te ha rechazado porque él NO rechaza a NADIE, Él te hace una invitación, te invita a beber del agua de la vida para que tu espíritu sea vivificado y nazca de nuevo, este agua es gratuita y es la única que puede quitar tu sed completamente . . . espero que quieras, que acudas a Él, que puedas recibir su amor y recibir el perdón de tus pecados, que Su vida indestructible pueda traer un cambio completo a tu vida y que en Él puedas encontrar lo que siempre has estado anhelando.

Recordemos que NO es Dios quién elige el destino final de los hombres.

"¡Jerusalén, Jerusalén . . . cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y NO QUISISTE!"
Mateo 23:37

NOTA: Para todos lo que creíais que era Calvinista, en este pequeño estudio queda claramente demostrado que NO lo soy ja ja ja ¡Muchas bendiciones!