El Evangelio de la Ira de Dios

La Palabra EVANGELIO quiere decir BUENAS NOTICIAS, por tanto, si NO estás escuchando buenas noticias, NO estás escuchando el Evangelio y si NO predicas buenas noticias, NO estás predicando el Evangelio.

Doy gracias a mi Dios que el Evangelio no es llamado el Evangelio de la ley de Dios, el Evangelio es llamado el Evangelio de la gracia de Dios (Hch. 20:24); el Evangelio no es llamado el Evangelio de nuestra condenación, es llamado el Evangelio de nuestra Salvación (Ef. 1:13); el Evangelio no es llamado el Evangelio de la ira de Dios, es llamado el Evangelio de la Paz (Ef. 6:15) . . . Doy gracias a Dios por la Buenas Noticias de la gloria del Mesías (II Co. 4:4), por el Evangelio Eterno (Ap. 14:6).

Pablo hablaba del Evangelio como “mi evangelio” (Ro. 2:16; 16:25 / II Ti. 2:8), él sabía que muchos predicarían un Evangelio diferente, un Evangelio cargado de malas noticias, un Evangelio adulterado.

Muchos predicadores afirman que para que los hombres se conviertan debemos hablarles del pecado y del infierno, otros más atrevidos afirman que para que los cristianos sean más comprometidos y entregados, deben temer a Dios y temer los castigos de Dios, ¿Sabes lo que conseguiremos si predicamos que los hijos de Dios deben temer a Dios y temer sus castigos? Un Pueblo lleno de siervos atados y esclavizados temiendo la ira de un Dios iracundo y vengativo, ¿de verdad que es esto lo que algunos quieren? Algunos dicen: “Hay que llenar las Iglesias, hay que conseguir más siervos, no importa cómo, por tanto, metamos temor y miedo en la vida de los creyentes, enseñemos que Dios sigue tomando en cuenta sus pecados y castigándolos por ellos y si aun así no hacen caso, recordémosles de la llama eterna del Infierno.

¿Queremos Iglesias llenas de creyentes atados por el temor y motivados por los castigos? ¿De verdad que queremos esto? Yo creo que Dios no quiere esto, Dios quiere hijas, Dios quiere hijos, Dios quiere una familia, Dios quiere que nos acerquemos a Él llamándole ABBA – PAPÁ, Dios quiere que seamos libres de todo temor recibiendo su amor prefecto (I Jn. 4:18), Dios quiere que su Pueblo se mueva por el amor, no por el temor, Dios quiere que su Pueblo se mueva por gratitud y no por las recompensas que obtendrán y los castigos que evitarán . . .

Doy gracias a Dios por las BUENAS NOTICIAS de nuestro Señor Jesucristo (II Ts. 1:8), sigamos firmes en la verdad del Evangelio (Gl. 2:5 y 14), sigamos dando Buenas Noticias a los pobres, miremos a los ojos de los pecadores y seamos como Cristo diciendo: “YO TAMPOCO TE CONDENO” (Jn. 8:11), Jesús NO vino a condenar al mundo (Jn. 3:17), tristemente hay creyentes que han escuchado el Evangelio de la Ira de Dios, han escuchado las malas noticias y viven esclavizados en la Casa del Padre, siempre obedeciendo, siempre teniendo mucho cuidado de que nada se rompa en la casa, pero sin disfrutar del Padre, ni de las bendiciones que el Padre nos ha dado.

“He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás”
Lucas 15:29

Muchos dicen precisamente lo que el hijo mayor dijo, “¡Cuántos años te sirvo! ¡Nunca te desobedezco! ¡Hago todo lo que tú mandas!” PERO, no han conocido que Dios es un Padre, que Dios quiere que tengamos una relación con Él, que Dios no quiere nuestro arduo trabajo, Él quiere nuestro amor, nuestra compañía, nuestro corazón . . . “Oh Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.” ¿Estamos afanados con muchas cosas? Jesús nos dice que sólo una es necesaria:

“Pero sólo UNA COSA es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.”
Lucas 10:42

Mira a los ojos de Jesús, escucha lo que Él tiene que decirte, siéntate a sus pies, bésalos y descansa en su presencia, duérmete si es preciso, pero escoge la buena parte, escoge la verdad del Evangelio y anúncialo a los pobres, leprosos, ciegos, mudos, sordos, adúlteros, fornicarios, ladrones, prostitutas . . . el Evangelio – LAS BUENAS NOTICIAS – es el poder de Dios para salvación, por tanto, si en nuestro mensaje NO hay poder, es porque NO predicamos las Buenas Noticias de Evangelio Eterno, el Evangelio de la gloria del Mesías.

“Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree”
Romanos 1:16

“Pero en ninguna manera estimo mi vida como valiosa para mí mismo, a fin de poder terminar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio solemnemente del evangelio de la gracia de Dios.”
Hechos 20:24