Hoy el pan es gratis . . . PERO no es barato

¿Te imaginas que vas a comprar a una panadería y el panadero te dice: “Hoy el pan es gratis, pero NO es barato”? ¿Qué pensarías? ¿No te quedarías un poco confundido?

¿Cómo es posible que algunos creyentes digan las barbaridades que dicen de la Gracia de Dios? A continuación te pongo algunas de ellas:

  • La gracia es gratis, pero cuesta mucho.
  • La gracia es gratis, pero no es barata.
  • La gracia es gratis, pero costosa.
  • La gracia no es barata, es cara.

¿Cómo podemos tomar estas afirmaciones? ¿Qué pensaste cuando te dijo el panadero de mi ejemplo que el pan es gratis, pero no es barato? Posiblemente, dijiste: "¡Qué incongruencia! ¡Qué absurdo! Si algo es gratis, NO ME CUESTA NADA". Ahora bien, aunque para nosotros la gracia es gratis, el precio que tuvo que pagar Jesús fue incalculable, ¡Dios hecho hombre y muriendo en una Cruz! Jesús pagó una deuda que nosotros no podíamos pagar, por eso, la salvación es un don, es un regalo de Dios y la vida que Él nos da es una dádiva que ahora tenemos en Cristo Jesús.

Cuando entendemos lo que Jesús ha hecho por nosotros y todo lo que él es y nos ha dado, apreciamos y valoramos la gracia de Dios, nuestros corazones se llenan de gratitud y alabanza porque sin merecerlo (por pura gracia), Dios nos amó, nos perdonó y nos justificó muriendo por nosotros, aun cuando nosotros éramos pecadores y estábamos perdidos.

La gracia ni es cara, ni es barata . . . es ¡TOTALMENTE GRATUITA!