El hombre de doble ánimo

Nuestro hermano Santiago (1:8) nos dice que:

“el hombre de doble ánimo es INESTABLE en todos sus caminos.”

En griego literalmente dice: “el hombre con dos almas” y en algunas versiones encontramos: “el hombre con dos mentes”.

¿Por qué hay inestabilidad en los caminos de tantos creyentes?

¡Porque han sido enseñados a vivir en dos Pactos distintos al mismo tiempo!

Por una parte, creen que ahora son nuevas criaturas con un nuevo corazón, pero, por otra parte, creen que sus corazones son perversos y engañosos.

Por una parte, creen que Dios les ama con un amor incondicional y eterno, pero, por otra parte, intentan ganarse Su amor con el buen comportamiento y sus obras.

Por una parte, creen que Jesús llevó todos sus pecados, su culpa y su castigo en la Cruz, pero, por otra parte, creen que Dios recuerda sus pecados y que Dios les castiga por ellos.

Por una parte, creen que Jesús ama al mundo y que no vino a condenarlo, pero, por otra parte, viven en condenación y viven condenando a los demás.

Por una parte, creen que el yugo de Cristo es fácil de llevar, pero, por otra parte, las cargas que llevan, están aplastándolos.

Por una parte, creen que Jesús les perdonó de todos sus pecados, pero, por otra parte, continúan llorando para que Dios les perdone.

Por una parte, creen que Dios es poderoso y soberano, pero, por otra parte, creen que si no oran, Dios no actúa.

Por una parte, creen que el Espíritu Santo siempre estará con ellos, pero, por otra parte, oran que Dios no quite de ellos Su Santo Espíritu.

Por una parte, creen que son más que vencedores, pero, por otra parte, siguen pidiendo a Dios la victoria.

Por una parte, creen que Dios les bendice, pero, por otra parte, creen que si ellos no hacen su parte, Dios no hará la suya.

Por una parte, creen que son santos y justos, pero, por otra parte, dicen que son pobres pecadores.

Por una parte, creen que son hijos de Dios, pero, por otra parte, viven como siervos.

Por una parte, creen que viven bajo la gracia de Dios, pero, por otra parte, siguen aferrándose a la Ley y a los Mandamientos.

¿Nos extraña que haya tanta inestabilidad en la vida de tantos creyentes creyendo lo que creen y viviendo lo que viven?

¿Nos extraña que algunos creyentes hayan perdido la cabeza?

¿Nos extraña que la religiosidad y el legalismo se hayan introducido en nuestras congregaciones?

Vivir en los dos pactos al mismo tiempo es una auténtica locura, el hombre con dos mentes / pensamientos es INESTABLE EN TODOS SUS CAMINOS.