¿Jesús o Pablo?

Muchos “observantes” de la Ley de Moisés afirman que debemos tomar una decisión:

¿Creemos lo que dijo Jesús o creemos lo que enseñó Pablo?

Cuando uno estudia lo que nosotros llamamos “el Nuevo Testamento”, puede notar diferencias entre lo que Jesús enseñó y lo que Pablo enseñaba, pero a pesar de estas diferencias, NO hay ninguna contradicción entre Jesús y Pablo porque Jesús enseñó cuando solamente el Antiguo Pacto estaba vigente y Pablo enseñó bajo el Nuevo Pacto.

Muchas creen erróneamente que el Nuevo Pacto comenzó en el primer capítulo del Evangelio de Mateo, pero esto NO es así, el Nuevo Pacto comenzó cuando la sangre de Jesús fue derramada. Debemos entender que Jesús nació bajo la Ley, la Ley de Moisés era la única Ley vigente.

“Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley”
Gálatas 4:4b

Entender esto cambió mi forma de ver los Evangelios y lo que Jesús enseñaba. Por tanto, las palabras de Cristo son completamente verdaderas y las palabras de Pablo son completamente verdaderas, el detalle que debemos tener en cuenta es el contexto de dichas palabras, las palabras de Jesús, bajo la Ley (Antiguo Pacto) y las palabras de Pablo, bajo la Gracia (Nuevo Pacto).

Si alguien te pregunta: “¿qué bien haré para obtener la vida eterna?”, ¿qué le dirías? La respuesta de Pablo fue:

“Cree en el Señor Jesús, y serás salvo”
Hechos 16:31

Sin embargo, cuando leemos la respuesta de Jesús, observamos que su respuesta es diferente:

“si deseas entrar en la vida, guarda los mandamientos.”
Mateo 19:17

Esta fue la respuesta de Jesús y para que nadie tenga duda de qué mandamientos hablaba, él mismo menciona seis:

“NO MATARAS (1); NO COMETERAS ADULTERIO (2); NO HURTARAS (3); NO DARAS FALSO TESTIMONIO (4); HONRA A tu PADRE Y A tu MADRE (5); y AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO (6).”
Mateo 19:18 y 19

Este joven se puso muy contento porque estos seis mandamientos los había guardado desde su juventud, PERO Jesús añade algo:

“Si quieres ser perfecto, ve y vende lo que posees y da a los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme.”
Mateo 19:21

El joven rico había guardado estos seis mandamientos, pero NO había guardado el más importante: amarás a Dios sobre todas las cosas, este joven amaba más su imagen, sus posesiones y sus riquezas.

El joven rico se fue triste y los discípulos estaban muy sorprendidos, ya que pensaban que las riquezas era una señal de la bendición de Dios por guardar la Ley, por eso, le preguntan a Jesús:

“los discípulos estaban llenos de asombro, y decían: Entonces, ¿quién podrá salvarse?”
Mateo 19:25

Recordemos que Jesús exigía de sus seguidores LA PERFECCIÓN:

“sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.”
Mateo 5:48

Por tanto, la pregunta de sus discípulos es muy comprensible: “¿quién podrá salvarse?

La respuesta de Jesús es tremenda:

“Para los hombres eso es imposible, pero para Dios todo es posible.”
Mateo 19:26

Un hombre nunca podrá salvarse por medio de su obediencia o sus obras, para un hombre, obtener la salvación es IMPOSIBLE, pero Jesús también nos da la solución: para Dios todo es posible. Pablo también nos dice:

“Pues lo que la ley NO pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a su propio Hijo”
Romanos 8:3

El hombre NO puede salvarse mediante lo que hace, pero lo que la Ley NO pudo hacer, Dios lo hizo, Dios nos salvó por medio de su Hijo, Dios hizo posible que fuésemos salvos porque para Él todo es posible.

Todo lo que dice Jesús es MUY importante y todo lo que dice Pablo es MUY importante, pero Jesús nació y vivió bajo el Antiguo Pacto mientras que Pablo vivió en el Nuevo Pacto. Si entendemos esto, sabremos apreciar y valorar las palabras de Jesús y las palabras de Pablo.