¡Seamos como niños!

El mismo Jesús nos dice que el Reino de Dios pertenece a los que son como niños, Jesús dijo esto cuando le traían a los niños para que los tocara y bendijera, estos niños no tendrían más de dos años (la palabra griega que se usa en Marcos 10:13, 14 y 15 es la misma que se usa en Mateo 2:11), posiblemente ni sabían caminar, por eso, podemos ver a nuestro Señor tomándolos en sus brazos y bendiciéndolos.

“Y tomándolos en sus brazos, los bendecía, poniendo las manos sobre ellos.”
Marcos 10:16

Esta es una escena donde se puede ver el corazón lleno de amor de Jesús, pero ¿qué nos quiso enseñar cuando les dijo a sus discípulos que de los que son como “bebés” es el Reino de Dios? Observemos a los bebés, todos tienen algo en común: necesitan a sus padres. Un bebé no puede sobrevivir sin sus padres, un bebé no puede prepararse la comida, un bebé no puede defenderse, un bebé no puede hacer nada, un bebé depende cien por cien de sus padres . . . por tanto, Jesús nos dice que el Reino de Dios es de los que entienden que sin Él, nada pueden hacer, que sin Él, están perdidos y sin esperanza, que sin Él, se encuentran indefensos y desprotegidos, que sin Él, son frágiles y débiles . . . el mismo Jesús nos dice:

“separados de mí NADA podéis hacer.”
Juan 15:5b

¿Qué puede hacer un bebé separado de sus padres? ¡Nada!

Seamos como los bebés, entendamos que sin Él nada somos, nada tenemos y nada podemos hacer . . . y cuando nos caigamos y lloremos, el propio Jesús nos tomará en sus brazos, nos secará las lágrimas y nos bendecirá con Su Presencia, con su Gracia y con su Amor.

¡Seamos como niños y vivamos confiados en los brazos de Jesús!

“En verdad os digo: el que no reciba el reino de Dios como un niño, NO entrará en él.”
Marcos 10:15