Cristo Crucificado: Escándalo para los Religiosos

“nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, locura para los gentiles”
I Corintios 1:23

Pablo afirma que el mensaje de la Cruz es una locura para los gentiles y un escándalo para los que se aferran a la Ley de Moisés, ¿por qué? Porque los judíos enseñan que Dios NO puede aceptar el sacrificio de un hombre para redimir a otro hombre, en el Judaísmo se enseña que el sacrificio de Jesús NO es válido porque, según la Torá, Dios aborrece dichos sacrificios, por tanto, pensar que Dios mismo se hizo hombre, se sacrificó por todo el mundo, se hizo pecado (II Co. 5:21) y se hizo maldición (Gl. 3:13) es un ESCÁNDALO para los religiosos. Además, la Torá dice que “maldito por Dios es el colgado” (Dt. 21:23), por tanto, cuando Pablo anunciaba a Cristo crucificado, estaba anunciando algo que muchos judíos consideraban y consideran aborrecible y maldito, el Cristo crucificado era y sigue siendo un auténtico ESCÁNDALO para los religiosos.

Aunque el Cristo crucificado es una locura y un escándalo para muchos, para nosotros es una muestra del GRAN amor de Dios, es el final de una vida de esclavitud y el principio de una nueva vida bajo un Nuevo y mejor Pacto, una nueva vida en Cristo en la que ahora Cristo mismo vive en nosotros y nosotros vivimos en Él.

“Porque LA PALABRA DE LA CRUZ es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es PODER DE DIOS.”
I Corintios 1:18