Una Gracia SIN peros

Muchos hablan de la gracia, pero la anulan con sus propias palabras, con sus propios hechos y con sus propias vidas . . .

“Oh hermano, mi vida está basada en la GRACIA de Dios, PERO si yo no oro, Dios no me protegerá, ni me guardará, ni me bendecirá, ni me dará lo que necesito.”

“Oh hermano, Dios me ha dado todo por su maravillosa GRACIA, PERO si no doy el diezmo, Dios no me bendecirá.”

“Oh hermano, su GRACIA está obrando en mi vida, PERO tengo que seguir esforzándome para cambiar y mejorar.”

“Oh hermano, la GRACIA me ha hecho libre, ha traído paz a mi corazón y me ha dado la victoria, PERO tengo que seguir luchando con el diablo, con el pecado y con el mundo para poder llegar a ser un vencedor.”

“Oh hermano, su maravillosa GRACIA me ha llevado al Padre, PERO si yo peco, Dios me abandona hasta que yo confiese mi pecado y me arrepienta.”

“Oh hermano, su GRACIA me enseña y me capacita, PERO si no conozco la Ley, ni los mandamientos, no podré agradar a Dios, ni podré conocer su voluntad para mi vida.”

“Oh hermano, yo estoy bajo la GRACIA de Dios, PERO tengo que seguir guardando partes de la Ley de Moisés.”

“Oh hermano, por su GRACIA, Dios me ha librado del castigo y de la ira de Dios, PERO si yo peco, Dios tendrá en cuenta mi pecado y me castigará.”

Si no oras ¿tu Dios no te guarda, ni te protege?

Si no diezmas, ¿tu Dios no te bendice?

Si no te esfuerzas, ¿tu Dios no te transforma?

Si no luchas, ¿tu Dios no te da la victoria, ni te hace vencedor?

Si pecas, ¿tu Dios se aparta de ti y te abandona?

Si pecas, ¿tu Dios te castiga?

Si no confiesas tus pecados, ¿tu Dios no te perdona?

Si no conoces la Ley, ¿tu Dios no te guía?

Si tienes que seguir partes de la Ley de Moisés, ¿estás realmente bajo la gracia o estás bajo la Ley de Moisés?

Lo que tenemos que hacer para ser libres de esta MEZCLA de la Ley y de la Gracia en la que muchos viven es convertir la COMA delante del PERO en PUNTO FINAL. Veamos:

“Oh hermano, todo lo que tengo es por la GRACIA de Dios.”

“Oh hermano, Dios me ha dado todo por su maravillosa GRACIA.”

“Oh hermano, yo soy lo que soy por la GRACIA de Dios.”

“Oh hermano, la GRACIA me ha hecho libre y me ha dado paz.”

“Oh hermano, su maravillosa GRACIA me ha llevado al Padre.”

“Oh hermano, su GRACIA me enseña y me capacita.”

“Oh hermano, yo estoy bajo la GRACIA de Dios.”

“Oh hermano, por su GRACIA Dios me ha librado de la ira de Dios.”

Esta es la gracia que deberíamos estar viviendo y disfrutando:

¡UNA GRACIA SIN PEROS!