¡ABBA! ¡PAPÁ!

Esta palabra es la que dice un niño judío a su padre: ABBA – PAPÁ, es curioso el interés que muchos tienen por conocer el Nombre de Dios, parece que si NO conocemos la verdadera pronunciación de su Nombre, entonces nuestras oraciones NO serán contestadas y NO agradaremos a Dios, sinceramente no sé qué pensar de las personas que piensan así, lo curioso es que yo tuve una relación con mi padre y tuve una relación con mi madre y NUNCA usé sus nombres cuando les llamaba, jugaba y hablaba con ellos, siempre les llamé: Papá y Mamá. Nosotros, como creyentes, clamamos ABBA – PAPÁ y ¡Cuánto se deleita nuestro Dios cuando le llamamos “Padre”, cuando le llamamos “Papá”!

No sé si tienes hijos, pero yo me acuerdo cuando mi hijo era pequeño y jugaba conmigo, me acuerdo de su primeras palabras, me acuerdo de sus besos y abrazos, aunque mi hijo estaba limitado en su vocabulario, a mí me encantaba escucharle, me encantaba estar y jugar con él, de igual forma, a Dios le encanta escucharnos, a pesar de nuestro limitado vocabulario y entendimiento, a Dios le encanta cuando hablamos con Él y le decimos: ABBA, PAPÁ, PADRE AMADO . . . es curioso que mi hijo NUNCA se ha dirigido a mí por mi nombre (Juan), siempre me ha llamado Papá, algunos quieren hablar apropiadamente con Dios, quieren usar términos teológicos cuando oran, quieren usar su Verdadero Nombre, ¿es esto lo que Dios espera de sus hijos? ¡Por supuesto que NO! Dios espera que le amemos con nuestras palabras limitadas, con nuestro conocimiento limitado, con nuestro entendimiento limitado, Él espera que nos acerquemos con confianza, que le abracemos, que compartamos nuestras risas y nuestras lágrimas con Él, reconociendo que somos sus hijas amadas y sus hijos amados . . .

“habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡ABBA, PADRE!”
Romanos 8:15

“Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡ABBA! ¡PADRE!”
Gálatas 4:6