Olvidando lo que queda atrás

Para Pablo el pasado había muerto, la vida que vivió en el Judaísmo había quedado atrás, la vida que vivió intentando agradar a Dios guardando la Ley de Moisés, la vida que vivió intentando ser justo delante de su Dios, Pablo nos dice que ese tipo de vida ha quedado atrás.

Sin embargo, para Pedro fue difícil olvidar su pasado, todo lo que había aprendido de la Ley de Moisés, de hecho, cuando Dios le dice en una visión: “Levántate, Pedro, mata y come”, Pedro le dice que NUNCA ha comido algo inmundo (Hch. 10:14), la respuesta de Dios es que lo que “Dios limpió, NO lo llames tú común”, es en ese instante cuando Pedro comienza a aprender lo que abarca el Nuevo Pacto y él mismo dice:

“En verdad comprendo que Dios NO hace acepción de personas”
Hechos 10:34

Pedro entiende en ese instante que ya NO hay judío ni gentil, pero ¡qué difícil es desprenderse de las cargas que nos han puesto a lo largo de nuestra vida! Un poco más adelante, cuando Pedro se encontraba en Antioquía teniendo comunión con sus hermanos gentiles, comiendo con ellos y viviendo como ellos, al venir un grupo de parte de Jacobo el Justo, el líder de la Iglesia de Jerusalén, ¡Pedro se aparta de los gentiles y deja de comer con ellos! . . .

“Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.”
Gálatas 2:12 y 13

¡Cuánto costó a Pedro olvidar el pasado, olvidar el Antiguo Pacto para poder abrazar y vivir el Nuevo Pacto!

Pedro, Bernabé y algunos judíos-creyentes comenzaron a apartarse de sus hermanos gentiles, volviendo a edificar “la pared intermedia de separación” que había entre ellos levantada por la Ley de Moisés. Pablo, cara a cara, y públicamente tiene que confrontar este tipo de comportamiento porque NO andaban conforme a la Verdad del Evangelio, por eso, le dice a Pedro:

“Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?
Gálatas 2:14

Pedro estaba viviendo como los gentiles, comía con ellos sin ningún tipo de restricción, tenía comunión con sus hermanos los gentiles porque Dios mismo le había mostrado que “Él no hace acepción de personas” y que cuando Dios limpia a una persona, dicha persona es una nueva criatura, una nueva creación, un nuevo hombre.

“De modo que si alguno está en Cristo, NUEVA CRIATURA es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
II Corintios 5:17

Al apartarse Pedro de los creyentes-gentiles por causa de los que venían de parte de Jacobo, ¿qué mensaje estaría dando Pedro a sus hermanos gentiles? ¿Qué pensarían los creyentes–gentiles al verse excluidos de la comunión con sus hermanos-judíos? ¡Gloria a Dios por la vida de Pablo! ¡Gloria a Dios por su posición firme frente a un evangelio diferente! Pablo afirma que Pedro era de condenar, pero ¿por qué dices esas palabras tan duras Pablo? ¿No nos dijiste que ya no hay condenación en el Mesías? ¿Por qué Pedro sí es de condenar? Porque volver a una vida basada en la Ley es volver a estar bajo pecado y bajo maldición, es volver a estar bajo la condenación de la Ley, por eso, Pedro era de condenar.

Hermano Pedro ¿tan pronto olvidaste lo que Dios te mostró en una visión TRES VECES? ¿tan pronto has olvidado que ya no hay judío, que ya no hay gentil, que ahora lo que importa es una nueva creación?

“Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino UNA NUEVA CREACIÓN.”
Gálatas 6:15

Pablo olvidó lo que quedaba atrás, para él, su antigua vida en el Judaísmo no tenía ningún valor, Pablo no volvió a edificar lo que él había destruido (Gl. 2:18), Pablo se mantuvo firme andando por fe en el Hijo de Dios y andando en la Verdad del Evangelio de la Gracia.

A Pedro le costó mucho desprenderse de enseñanzas contrarias al Nuevo Pacto, le costó desprenderse de ese yugo que como bien dijo él mismo en Hechos 15:10 “nadie había podido llevar”, por eso, hermanas y hermanos, nosotros que hemos abrazado la Gracia y que vivimos entendiendo el Nuevo Pacto, debemos tener paciencia con nuestros hermanos que todavía quieren guardar la Ley de Moisés, debemos entender su posición, debemos darles tiempo y en la medida que Dios nos lo permita, podremos mostrarles la grandeza del Nuevo Pacto y la Verdad del Evangelio (por supuesto, con amor y con respeto).

“En esa época pensaba que todo eso era muy valioso, pero gracias a Cristo, ahora sé que eso no tiene ningún valor. Es más, creo que nada vale la pena comparado con la enorme dicha de conocer a Jesucristo, mi Señor. Por Cristo he abandonado todo lo que creía haber alcanzado. Ahora sé que eso sólo era basura. De esa manera he conseguido tener ahora a Cristo en mi vida y estar unido a él. En él soy aprobado por Dios, no por seguir la ley, sino por la fe en Cristo. La aprobación viene de Dios y es por la fe.”
Filipenses 3:7-9 – La Biblia Palabra de Dios para Todos