Jánuca y las Piedras del Templo

Era invierno, diciembre y en Jerusalén se celebraba la Fiesta de las Luces, la Fiesta de Jánuca, nuestro Señor Yeshua se encontraba paseando en Su Templo, concretamente en el Pórtico de Salomón, cuando, de repente, es rodeado por un grupo de judíos que le dicen: “Si eres el Mesías, dínoslo abiertamente.”, Yeshua les dice que las señales que el Mesías tenía que llevar a cabo, él las había realizado, pero ni siquiera así habían creído en él, por eso, Yeshua les dice que ellos no eran sus ovejas, al final, nuestro Señor les dice: “Yo y el Padre UNO somos”. La respuesta de este grupo de judíos fue MUY significativa:

“Entonces los judíos volvieron a tomar PIEDRAS para apedrearle.”
Juan 10:31

Cuando Yeshua afirmó: “Yo y el Padre UNO somos”, estaba claro lo que les estaba diciendo: YO COMPARTO LA DEIDAD CON MI PADRE, TODO LO SUYO ES MÍO Y LO MÍO ES SUYO, EL PADRE ESTÁ EN MÍ Y YO EN ÉL, YO Y EL PADRE SOMOS EJAD.

¿De dónde sacaron las piedras para tirárselas a Yeshua? ¿Había piedras en el Templo? Leamos lo que nos dice I Macabeos:

“Deliberaron sobre lo que debía hacerse con el altar de los holocaustos, que había sido profanado, y se les ocurrió la feliz idea de destruirlo, a fin de que no fuera para ellos un oprobio, dado que los gentiles lo habían profanado. Destruyeron, pues, el altar y DEPOSITARON LAS PIEDRAS EN EL MONTE DEL TEMPLO, en lugar conveniente, en espera de que surgiera un profeta que decidiese lo que deber a hacerse con ellas.”
I Macabeos 4:44-46

Todas estas piedras se encontraban en el Pórtico de Salomón, era un lugar conveniente para guardarlas, pero cuando el Profeta (Dt. 18:18) se presenta en el Templo, en el Pórtico de Salomón, en vez de preguntarle: “Yeshua, ¿Qué quieres que hagamos con las piedras?”, tomaron las piedras para apedrear al Profeta que les diría qué hacer con ellas . . . rechazaron al Profeta esperado, a su Mesías, a su Rey . . . tomaron las piedras del Templo para apedrear a la Roca de su Salvación. . .

Durante todos los días de la Fiesta de Jánuca se recitaba y se cantaba el Halel completo (Salmos 113-118) y al finalizar el Halel leemos:

“Te daré gracias porque me has respondido, y has sido mi salvación. La PIEDRA que desecharon los edificadores ha venido a ser la PIEDRA principal del ángulo. Obra del SEÑOR es esto; admirable a nuestros ojos. Este es el día que el SEÑOR ha hecho; regocijémonos y alegrémonos en él.”
Salmo 118:21-24

La Piedra que esperaban, la Piedra de la que cantaban, la Piedra Probada y preciosa, fue rechazada con las piedras del Templo y llegó a ser para ellos una “piedra de tropiezo y roca de escándalo”, PERO para nosotros que hemos creído en Él y hemos puesto nuestro amor, fe y confianza en Él, Yeshua es una Piedra escogida y preciosa, la Roca de nuestra Salvación . . . y los que creemos en ÉL, NO SEREMOS AVERGONZADOS.

“PONGO EN SION UNA PIEDRA ESCOGIDA, UNA PRECIOSA piedra ANGULAR, Y EL QUE CREA EN ÉL NO SERÁ AVERGONZADO. Este precioso valor es, pues, para vosotros los que creéis; PERO para los que no creen, LA PIEDRA QUE DESECHARON LOS CONSTRUCTORES, ESA, EN PIEDRA ANGULAR SE HA CONVERTIDO, y, PIEDRA DE TROPIEZO Y ROCA DE ESCANDALO”
I Pedro 2:6-8