El Pecado ya NO nos atrae

Cuando el Señor me empezó a enseñar acerca de su amor, de su misericordia, de su gracia y acerca de la vida en el Nuevo Pacto, me costó MUCHO entender lo que me mostraba y, hoy en día, todavía sigo aprendiendo . . . Yo sé que algunos no entienden lo que digo porque están en la misma situación que yo me encontraba, me gustaría poner unos ejemplos para intentar explicar el tipo de relación y de vida que, personalmente, creo que debemos experimentar y vivir los creyentes en Yeshua, este tipo de vida es la que vengo enseñando prácticamente en todas mis reflexiones . . . veamos:

PRIMER CASO

Yo puedo evitar un pecado porque NO quiero sufrir las malas consecuencias de mis acciones y no quiero que Dios me castigue de alguna forma (con una enfermedad, con escasez, con pobreza, con la muerte, etc, etc, etc).

SEGUNDO CASO

Yo puedo evitar un pecado porque quiero que con mi obediencia Dios me bendiga (con un buen trabajo, con un buen coche, con una buena esposa, con un esposo rico, con un perro obediente etc, etc, etc).

TERCER CASO

Yo puedo evitar un pecado porque le temo y tengo que obedecer sus mandamientos y prohibiciones como nos muestra Su Palabra (me encantaría robar, pero no robo porque hay un mandamiento; me encantaría matarle, pero no le mato porque hay un mandamiento; me encantaría acostarme con esa tía buena, pero no me acuesto con ella porque hay un mandamiento, etc, etc, etc).

CUARTO CASO

Yo puedo evitar un pecado porque amo a mi Dios y estoy tan agradecido de lo que Él ha hecho por mí y me ha dado, que de mí mismo sale el NO pecar contra Él, Dios me ha dado tanto que ahora el pecado NO me atrae y por todo esto, NO PECO.

Personalmente, creo que nuestra obediencia NO debe surgir por el temor a un castigo, NO debe surgir por el deseo de conseguir una recompensa, NO debe surgir porque hay un mandamiento en la Ley porque ¿Cuántos guardan sus mandamientos sin amarle? ¿Cuántos guardan sus mandamientos porque no quieren ser castigados? ¿Cuántos guardan sus mandamientos porque quieren ser bendecidos? ¿Cuántos guardan sus mandamientos porque forman parte de una Religión? ¡Muchos! Y ahora hago otra pregunta gratuita: ¿Cuántos guardan los mandamientos sin creer en Dios? ¡Muchos! Yo conozco no-creyentes con vidas ejemplares: no mienten, no roban, no matan, no adulteran, no se divorcian, ayudan a otras personas y ¡NO CREEN! (por eso, Pablo nos dice que “la Ley NO es de Fe” – Gálatas 3:12).

POR TANTO . . .

. . . Nuestra obediencia surge del amor y ese amor está presente porque ÉL nos amó primero, Él nos perdonó, Él nos justificó, Él nos santificó, Él nos bendijo y como ahora mi vida está llena de ÉL, entonces ¿qué me va a dar el pecado que no me haya dado mi Dios? El pecado deja de atraernos cuando hemos experimentado el amor de Dios, la gracia de Dios, la vida de Dios y la presencia del Espíritu Santo . . . solamente una persona vacía anhela pecar, solamente una persona cautiva anhela pecar, solamente una persona insatisfecha anhela pecar, solamente una persona que cree que su Dios no la ha aceptado anhela pecar, solamente una persona agobiada anhela pecar, solamente una persona esclavizada anhela pecar, solamente una persona herida anhela pecar, solamente una persona sin fe anhela pecar . . . por eso, los verdaderos creyentes en el Mesías, NO somos atraídos por el pecado y los placeres del mundo porque Él nos ha llevado a la Casa del banquete, ha preparado una mesa delante de nosotros, hemos bebido de una copa que rebosaba, hemos comido con Él y Él ha ungido nuestra cabeza con aceite fresco . . . EN ÉL ESTAMOS COMPLETOS Y CON ÉL TENEMOS TODO. Estas son la BUENAS NOTICIAS, este es el EVANGELIO, esta es la nueva vida en el Mesías, esta es la vida en el Nuevo Pacto.

“Me llevó a la casa del banquete,
Y su bandera sobre mí fue AMOR.”
Cantar de los Cantares 2:4