Mirad a Abraham, el creyente - Segunda Parte

Abraham NO guardó la Ley de Moisés porque estaba casado con la hija de su padre, su media-hermana (Gn. 20:12), la Ley de Moisés prohíbe esta unión:

“Si alguno tomare a su hermana, hija de su padre o hija de su madre, y viere su desnudez, y ella viere la suya, es cosa execrable; por tanto serán muertos a ojos de los hijos de su pueblo; descubrió la desnudez de su hermana; su pecado llevará.”
Levítico 20:17

“Maldito el que se acostare con su hermana, hija de su padre, o hija de su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.”
Deuteronomio 27:22

Tampoco debemos olvidar que Abraham mintió al Faraón (Gn. 12:11-13) y al Rey Abimelec (Gn. 20:9-11) poniendo en riesgo la vida de su esposa para salvar la suya propia.

¿Obedeció Abraham a Dios? Por supuesto que SÍ, ¿Fue perfecto Abraham? Por supuesto que NO ¿Guardó los mandamientos de la Ley de Moisés? Por supuesto que NO. ¿Fue declarado justo por su fe? Por supuesto que SÍ.

“CREYÓ Abraham a Dios, y le fue contado por JUSTICIA . . . mas al que NO obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.”
Romanos 4:3 y 5

Lo importante es que entendamos la enseñanza de Pablo, tanto en Gálatas 3 como en Romanos 4, Abraham creyó y su fe le fue contada por justicia y ahora los que creemos somos sus hijos y vivimos por fe. No necesitamos la Ley de Moisés para poder conocer a nuestro Dios, no necesitamos la Ley de Moisés para tener una relación con Dios, no necesitamos la Ley de Moisés para ser justificados, no necesitamos la Ley de Moisés para ser santificados, no necesitamos la Ley de Moisés para ser salvos . . . solamente necesitamos a YESHUA / JESÚS, confiemos y descansemos en lo que Él es y en lo que Él ha hecho por todos nosotros.

“. . . su fe le fue contada por justicia. Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que CREEMOS en el que levantó de los muertos a JESÚS, SEÑOR NUESTRO”
Romanos 4:22-24

“. . . los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá”
Gálatas 3:7, 9 y 11