No cocinemos las bendiciones

Tres pasos para la victoria, dos pasos para la vida eterna, cuatro pasos para tener éxito en la vida, tres pasos para la madurez espiritual, ocho pasos para vivir en bendición, siete pasos para vencer al pecado . . . ¿has escuchado este tipo de afirmaciones? Parece que las bendiciones se pueden cocinar si tenemos los ingredientes adecuados, pero ¿necesitamos pasos? ¿necesitamos ingredientes? ¿necesitamos hacer todo esto para que nuestro Dios pueda obrar en nosotros? ¿para que Él pueda bendecirnos? ¡Por supuesto que NO! Yo me he comprado libros que enseñan pasos similares y tengo que decir que, en mi caso, NO han funcionado. Si seguimos los tres pasos de un libro y los cinco pasos de otro, al final, acabaremos agotados de tanto andar y pensaremos que la bendición no llega porque nos ha faltado un paso o no llega porque en algún paso no hemos sido sinceros o no llega porque tenemos que comprometernos más con los pasos, etc etc etc. Todo esto es más de lo mismo, de la zanahoria delante del burro, esto es lo que nos dice la religión: “Algún día vendrá”, “Algún día lo tendrás”, “Sigue buscando”, “Sigue dando pasos”, “Solamente te faltan tres pasos”, “Cada vez estás más cerca de la bendición” . . . Yo creo que lo único que necesitamos es confiar en lo que ahora somos y tenemos en el Mesías descansando en lo que Él ha hecho y está haciendo en y por nosotros. NO cocinemos las bendiciones, disfrutemos de lo que nuestro Dios nos ha dado con un corazón lleno de gratitud. No busquemos lo que YA tenemos y no pidamos lo que nuestro Dios YA nos ha dado.