Nuestra Fe ha vencido

“Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida . . . El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte . . . Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo . . . El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida y confesaré su nombre delante de mi Padre . . . Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios . . . Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.”

¿Cómo podemos ser esos vencedores de los que nos habla nuestro Señor en el capítulo 2 y 3 del libro de Apocalipsis? Veamos:

“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?”
I Juan 5:4 y 5

¿Has nacido de nuevo? ¿Eres una hija de Dios? ¿Eres un hijo de Dios? ¿Has puesto tu fe y confianza en Jesús, el Hijo de Dios? . . . Entonces, tengo buenas noticias para ti . . . ¡TÚ HAS VENCIDO! ¡TÚ ERES UN VENCEDOR! Y no solamente un vencedor, en Cristo somos . . . MÁS QUE VENCEDORES . . .

“. . . en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”
Romanos 8:37

Por tanto, todas las promesas que he citado de Apocalipsis nos pertenecen y se harán realidad en nuestras vidas, demos gracias a nuestro Padre Amado por lo que Él nos ha dado y por lo que nos espera a todos los que YA HEMOS VENCIDO.

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.”
I Juan 4:4