¿Por qué pecamos los creyentes?

Después de estar meditando en esta pregunta he llegado a la siguiente conclusión:

  • El creyente peca porque se siente vacío. De alguna forma, cree que el pecado puede llenar su vida.
  • El creyente peca porque se siente rechazado. Cree que Dios solamente se fija en los fallos y en los pecados, por tanto, no se siente aceptado, se siente alejado de Dios.
  • El creyente peca porque NO se siente amado. Si no te sientes amado, buscarás el amor en otras partes y en otras personas.
  • El creyente peca porque NO se siente satisfecho con su vida. Si no te sientes completo en Cristo, entonces buscarás satisfacer tus necesidades en otras fuentes y por otros medios.
  • El creyente peca porque necesita descansar de sus luchas continuas y piensa que el pecado puede darle algo de paz.
  • El creyente peca porque cree que es pecador. Si crees que todavía eres pecador, ¿por qué no vas a pecar? ¿No es eso lo que hace el pecador?

Creo que todas estas razones deben ser tratadas por cada uno de nosotros. Si nos identificamos con alguna de estas razones, pidamos a Dios que nos hable y que nos muestre lo que realmente somos en ÉL, pidamos que nos muestre lo que realmente tenemos en ÉL . . . ¿Crees que tu Dios te ama con un amor incondicional y eterno? ¿Crees que Dios te ha aceptado a pesar de tus pecados y caídas? ¿Crees que Dios está esperando a que caigas para condenarte y darte un palo en la cabeza? ¿Crees que Dios NO puede llenar tu vida? ¿Crees que ÉL puede satisfacer completa y permanentemente tu corazón? ¿Crees que en medio de tus luchas Dios puede hacerte descansar y darte paz? ¿Crees que ahora eres una nueva criatura y una nueva creación? . . . Oremos a Dios, leamos Su Palabra, entendamos lo que Yeshua ha hecho por nosotros y lo que nosotros somos ahora gracias a ÉL, meditemos en la Nueva Vida que tenemos ahora en el Mesías . . . eres un hijo amado, aceptado, perdonado, redimido, justificado, santificado, bendecido . . . no nos engañemos, NO encontraremos en ningún otro lugar lo que nuestro Dios nos ofrece.