Lámpara sin Aceite = Espíritu sin Luz

“Lámpara del SEÑOR es el espíritu del hombre”
Proverbios 20:27

Todos hemos oído la Parábola de las 10 vírgenes que esperaban al Novio, 5 fueron prudentes y 5 fueron insensatas, muchos quieren usar esta parábola para meternos miedo en el cuerpo, ¿Estás preparado para cuando venga el Mesías? ¿Estarás entre las prudentes o entre las insensatas? Tristemente algunos han creído esta interpretación y viven en temor porque no saben si estarán preparados cuando venga el Novio y la verdad es que nunca lo sabrán porque ¿Cuántas oraciones tienen que hacer para estar listos? ¿Cuántos pecados deben vencer? ¿Cuántos mandamientos deben cumplir? ¿Cuánta lectura deben hacer? ¿Cuánto evangelismo deben realizar? . . .

Por la errónea interpretación de esta parábola muchos viven en un estado de intranquilidad e incertidumbre. Veamos lo que realmente nos enseña esta parábola:

“Porque las insensatas, al tomar sus lámparas, NO tomaron aceite consigo,” Mateo 25:3

Las vírgenes insensatas son las que NO tomaron aceite consigo, a estas vírgenes el Señor les dirá: “En verdad os digo que NO os conozco” (Mt. 25:12). Entonces, las insensatas NO tenían aceite cuando viene el novio porque NUNCA lo tuvieron, pero ¿qué hicieron las prudentes? Veamos:

“pero las prudentes tomaron aceite en frascos junto con sus lámparas.” Mateo 25:4

Las prudentes son las que toman aceite, ahora bien ¿qué simboliza el aceite en las Escrituras? ¿las obras? ¡NO! ¿la obediencia? ¡NO! ¿la santidad? ¡NO! . . . Simboliza el Espíritu Santo. ¿Quién mora en nuestro corazón? El Espíritu santo ¿Quién ha iluminado nuestro corazón? El Espíritu Santo ¿Cuándo? Cuando nacemos de nuevo. Por tanto, los que NO toman aceite son los que NO han nacido de nuevo, es decir, los incrédulos y los que toman aceite son los creyentes. A los incrédulos el Señor les dirá: “NO OS CONOZCO”, pero los que hemos creído, los que hemos puesto nuestra fe y confianza en ÉL, somos los que pertenecemos al grupo de las prudentes, de las que tienen aceite y cuando ÉL venga, no seremos avergonzados, será un día de gozo, de alegría y de celebración porque el novio nos llevará a sus aposentos y nos alegraremos en ÉL. Por tanto . . . esforcémonos en la gracia, perseveremos en la Fe, caminemos en amor y vivamos en paz libres de todo temor.

“Nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo”
Filipenses 3:20

“El que testifica de estas cosas dice: Sí, vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús. La gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén.”
Apocalipsis 22:20 y 21