¿Te gusta mi dibujo?

Me acuerdo cuando de pequeño hacía un dibujo y se lo enseñaba a un amigo de clase, aunque yo pensaba que estaba genial, en muchas ocasiones, si mi amigo era sincero, me decía que no estaba mal, en otras ocasiones, si mi amigo era cruel, se reía de mí directamente, creo que todos hemos pasado una situación similar de alguna forma o de otra, y nos hemos preguntado: “pero ¿por qué no le gusta mi dibujo? ¡Con lo bonito que es!” Todos hemos hecho algo con mucho esfuerzo, cariño e ilusión y hemos pensado: “¡Wow, soy un artista! ¡Qué arte tengo!”; sin embargo, la gente no ha mostrado tanto entusiasmo por nuestro arte, pero ¿qué ocurre cuando le enseñas el dibujo a tu madre o a tu padre? ¿Qué nos dicen? “¡Oh hija qué bien dibujas! ¡Hijo mío eres un gran Artista!” . . . Hoy en día, la gente puede mirar nuestras vidas, puede mirar lo que hacemos y decir: “¡Pobre Juan! ¡Qué pena de chico!”. Muchas personas no entienden ni valoran lo que hacemos, NO valoran ni entienden nuestro arte, pero a Dios le encanta nuestra creatividad, nuestras diferencias, nuestra manera de hacer las cosas. Las personas no pueden ver si yo tuve alguien que me enseñara a dibujar, las personas no saben si el lápiz que yo tenía era de buena calidad o de mala, las personas no pueden ver cuantos colores tenía para poder colorear mi dibujo . . . las personas juzgamos y despreciamos a otras, aun sin tener toda esta información; sin embargo, nuestro Padre Celestial sabe que no teníamos un lápiz de calidad, sabe que nunca tuvimos la suerte de tener un profesor particular, sabe que solamente teníamos cuatro colores sin punta para colorear, sabe la ilusión que teníamos cuando hacíamos el dibujo, sabe que lo hicimos lo mejor que pudimos, por eso, Dios reconoce nuestro esfuerzo, reconoce nuestro trabajo, reconoce nuestra creatividad. No sé lo que otros podrán pensar de ti y de lo que tú haces, pero Dios dice:

¡Me gusta tu Arte porque yo sé de dónde surgió!