Me gustaría compartir con todos vosotros lo que YO he sido a lo largo de todos estos años. Cuando conocí al Señor, nuestro pastor nos decía que éramos Cristianos, yo estaba muy contento con ese nombre, Cristiano, hasta que un día fuimos a visitar a una iglesia y nos dijo que esa iglesia era Evangélica, Evan…qué???? Fue en ese momento cuando nos dijo que éramos Cristianos Evangélicos, me sonaba muy raro ese nombre, llevábamos casi dos años llamándonos Cristianos y, de repente, me entero que soy Evangélico, pero no acaba aquí la cosa, cuando nos quedaban unos pocos días para visitar a esta otra iglesia, el pastor nos dice que son diferentes porque ellos son Bautistas y nosotros Pentecostales, ¿cómo? ¿Que ahora resulta que soy también Pentecostal? Lo de Evangélico me sonaba raro, pero ahora lo de Pentecostal me sonaba más raro, paso el tiempo y un hermano se acercó en un retiro y me preguntó que si yo era Carismático y fue en ese momento cuando conocí otro nombre: Carismático, entonces ¿yo que era? Era un Cristiano Evangélico Pentecostal Carismático, pero vamos a ver, si yo pensaba que era Cristiano y punto, ¿ahora resulta que tengo tres apellidos? Pero después me enteré que no todos los cristianos creen en la Trinidad, por tanto, yo era también un Trinitario, pasaron los años y alguien me dijo que el nombre más bíblico era Mesiánico y la verdad es que lo acepté bastante bien, no sonaba muy mal del todo, comencé a estudiar las raíces de nuestra fe y alguien me dijo que mis dos apellidos eran judíos, por tanto, añadió que yo debía ser judío, ¡Wow, soy también Judío!, por tanto soy Cristiano Evangélico Mesiánico Judío Carismático Pentecostal Trinitario, ¡Qué maravilla! Hasta que alguien me dijo, “Bueno posiblemente perteneces a las tribus perdidas del Norte, entonces no eres Judío eres Efraimita”, Efra…what??? Ja ja ja ja ¡esto es tremendo! . . . entonces después de todo ¿Qué soy? . . .


soy un hijo de Dios y un discípulo de Yeshua


Estoy totalmente convencido que cuando vayamos al cielo, Dios NO nos preguntará por nuestra denominación de origen. Por tanto, a mí no me importa si eres bautista o pentecostal o carismático o mesiánico, a mí lo que me importa es si amas a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas y si amas a tu prójimo, lo demás es comentario ja ja ja ja