A N A . . .

Conocí al Señor con 19 años y, para mí, fue y es lo más importante en mi vida … Yo era una chica normal y corriente, pero tenía muchas inquietudes espirituales, pues siempre desde niña, había habido una búsqueda del Señor en mi corazón, yo era la típica persona que decía que creía en Dios pero no en la Iglesia como institución. Pude estudiar lo que siempre me había gustado que es Enfermería, llevo 13 años trabajando en Atención Primaria y me encanta por muchos motivos, pero sobre todo porque me facilita el trato directo, sencillo y llano con la gente y la oportunidad de hablarles de Dios. Estoy casada con Juan y tenemos un niño precioso que se llama Oscar, me encanta la pintura, la lectura, el arte y los temas profundos y "misteriosos" de la Biblia.

J U A N . . .

Me gustaría compartir con todos vosotros lo que YO he sido a lo largo de todos estos años. Cuando conocí al Señor, nuestro pastor nos decía que éramos Cristianos, yo estaba muy contento con ese nombre, Cristiano, hasta que un día fuimos a visitar a una iglesia y nos dijo que esa iglesia era Evangélica, Evan… qué???? Fue en ese momento cuando nos dijo que éramos Cristianos Evangélicos, me sonaba muy raro ese nombre, llevábamos casi dos años llamándonos Cristianos y, de repente, me entero que soy Evangélico, pero no acaba aquí la cosa, cuando nos quedaban unos pocos días para visitar a esta otra iglesia, el pastor nos dice que son diferentes a nosotros porque ellos son Bautistas y nosotros Pentecostales, ¿cómo? ¿Que ahora resulta que soy también Pentecostal? Lo de Evangélico me sonaba raro, pero ahora lo de Pentecostal me sonaba más raro, paso el tiempo y un hermano se acercó en un retiro y me preguntó que si yo era Carismático y fue en ese momento cuando conocí otro nombre: Carismático, entonces ¿yo que era? Era un Cristiano Evangélico Pentecostal Carismático, pero vamos a ver, si yo pensaba que era Cristiano y punto, ¿ahora resulta que tengo tres apellidos? Pero después me enteré que no todos los cristianos creen en la Trinidad, por tanto, yo era también un Trinitario, pasaron los años y alguien me dijo que el nombre más bíblico era Mesiánico y la verdad es que lo acepté bastante bien, no sonaba muy mal del todo, comencé a estudiar las raíces hebreas de nuestra fe y alguien me dijo que mis dos apellidos eran judíos, por tanto, añadió que yo debía ser judío, ¡Wow, soy también Judío!, por tanto soy Cristiano Evangélico Mesiánico Judío Carismático Pentecostal Trinitario, ¡Qué maravilla! Hasta que alguien me dijo, “Bueno posiblemente perteneces a las tribus perdidas del Norte, entonces no eres Judío eres Efraimita”, Efra… what??? Ja ja ja ja ¡esto es tremendo! . . . entonces después de todo ¿Qué soy? . . . soy un hijo de Dios y un discípulo de Jesús . . .

Estoy totalmente convencido que cuando vayamos al Cielo, Dios NO nos preguntará por nuestra denominación. Por tanto, a mí ya no me importa si eres bautista o pentecostal o carismático o mesiánico o judío, a mí lo que me importa es si has puesto tu fe y confianza en Jesucristo, lo demás es comentario ja ja ja ja


A través de conferencias e Internet, Juan y Ana han podido compartir e impartir de lo que Dios les ha estado enseñando todos estos años.