Los Ángeles

“Los ángeles de Dios son seres brillantes y resplandecientes que emanan luz e irradian la gloria de Dios.”
Basilea Schlink

La palabra “ángel” procede de la palabra griega “angelos”, también es la traducción de la palabra hebrea “maláj”. En ambos idiomas el significado principal es “mensajero”.

Lo que voy a decir a continuación, puede que no parezca importante, pero es vital: la palabra “ángel”, tanto en hebreo como en griego, NO implica un ser espiritual con alas, esta palabra puede referirse a los hombres, a los ángeles (lo que nosotros siempre hemos entendido con dicho término) y a Dios.

Referencias: Gn. 32:3 / Nm. 21:21 / Job 1:14 / Mal. 2:7; 3:1

Los ángeles son mencionados alrededor de 100 veces en el Antiguo Testamento y alrededor de 165 veces en el Nuevo Testamento. Es interesante que en el Nuevo Pacto los ángeles son mencionados más veces que en el Antiguo. Nadie puede negar la realidad de los ángeles y el papel tan importante que juegan en esta tierra y en todo el Universo.

La Biblia dice que todos los ángeles fueron creados por Dios por medio de su Hijo (Col. 1:16) antes de la creación del mundo (Job 38:6-7).

A los ángeles también se les llama:

  • Hijos de Dios: Job 1:6
  • Ministros: Sal. 104:4 / He. 1:7
  • Ejércitos: Sal. 24:10; 33:6
  • Carros: II R. 6:17 / Sal. 68:17
  • Vigilantes: Dn. 4:13 y 17
  • Ángeles de luz: II Co. 11:14
  • Santos: Dt. 33:2 / Mt. 25:31
  • Escogidos: I Ti. 5:21
  • Poderosos: II Ts. 1:7
  • Poderosos en fortaleza: Sal. 103:20
  • Valientes: Jl. 3:11
  • Nobles: Sal. 78:25
  • Estrellas: Jue. 5:20 / Ap. 1:20; 12:4


Naturaleza y características de los Ángeles

  • Los ángeles son seres espirituales invisibles (He. 1:14) que no tienen cuerpos materiales aunque pueden aparecerse a nosotros como seres humanos (Gn. 18:2; 19:5). La Biblia no explica cómo los seres espirituales pueden asumir cuerpos. Simplemente enseña que lo hacen y que, en algunas ocasiones, no los podemos reconocer como ángeles porque parecen personas normales y corrientes (He. 13:2).
  • Los ángeles no pueden reproducirse ni tampoco morir (Mt. 22:30 / Lc. 20:36). Los ángeles son inmortales. Una vez creados nunca mueren.
  • Los ángeles no son omnipresentes, sólo pueden estar en un lugar al mismo tiempo, aunque pueden moverse rápidamente, a la velocidad del pensamiento.
  • Los ángeles no son omniscientes, su conocimiento es limitado. (Mt. 24:36)
  • Los ángeles son poderosos, pero NO son omnipotentes (Sal. 103:20 / II Ts. 1:7). Su fuerza y poder superan a la fuerza y al poder de los hombres (II P. 2:11).
  • Los ángeles tienen su propio idioma (I Co. 13:1) para comunicarse entre ellos, pero también pueden hablar en el idioma de la gente con la que se comunican, es decir, son políglotas.
  • Los ángeles tienen intelecto, pueden pensar y tener conocimiento (I P. 1:11-12 / Ap. 4:8-11).
  • Los ángeles tienen emociones (Job 38:7 / Lc. 2:13; 15:7 y 10).
  • Los ángeles tienen voluntad. Pueden escoger obedecer y servir a Dios (He. 1:14) o rebelarse contra él (II P. 2:4 / Jud. 6).
  • Los ángeles tienen mucha sabiduría (II S. 14:20).
  • Los ángeles son curiosos (porque no saben todas las cosas y quieren aprender). (I P. 1:12)
  • Los ángeles comen maná, el maná es el pan que comen los ángeles (Sal. 78:25).
  • Los ángeles son incontables (Job 25:3).


Actividades de los Ángeles

  • Los ángeles alaban y adoran a Dios. Neh. 9:6 / Is. 6:3 / Sal. 148:2 / Lc. 2:13-14 / Ap. 4:8; 5:11 y 12; 7:11
  • Los ángeles hacen la voluntad de Dios y llevan a cabo sus propósitos. Sal. 103:19-21
  • Los ángeles tocan la trompeta cuando Dios va a hacer algo nuevo. Ap. 8:2 y 6; 10:7 / I Co. 15:52
  • Los ángeles anuncian: Mt. 28:5-7 / Lc. 1:26-33; 2:8-12
  • Los ángeles avisan: Mt. 2:13
  • Los ángeles comen: Gn. 18:8; 19:3
  • Los ángeles vuelan: Dn. 9:21
  • Los ángeles ascienden y descienden: Gn. 28:12 / Jn. 1:51
  • Los ángeles cuidan: Sal. 34:7
  • Los ángeles sanan: Jn. 5:4
  • Los ángeles animan y consuelan: Dn. 11:1 / Hch. 27:23-24
  • Los ángeles hablan la verdad: He. 2:2
  • Los ángeles comunican: Lc. 1:34-35
  • Los ángeles proclaman: Ap. 5:2
  • Los ángeles alimentan y proveen: I R. 19:5-8 / Mt. 4:11
  • Los ángeles fortalecen: Lc. 22:43
  • Los ángeles ministran a Yeshua: Mt. 4:11 / Mc. 1:13
  • Los ángeles nos guardan: Sal. 91:11
  • Los ángeles liberan: Hch. 5:19; 12:7-9
  • Los ángeles dan dirección: Gn. 24:7 / Mt. 1:18-24
  • Los ángeles protegen y salvan de la muerte: Dn. 6:22
  • Los ángeles luchan por nosotros: Ex. 33:2
  • Los ángeles ejecutan los juicios de Dios: Nm. 22:23 / II S. 24:15 y 16 / II R. 19:35 / I Cr. 21:15 y 16 / Hch. 12:23
  • Los ángeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente. Lc. 15:10
  • Los ángeles llevan nuestro espíritu a la presencia de Dios cuando morimos: Lc. 16:22
  • Los ángeles NO son perfectos, pueden cometer errores. Job 4:18
  • Los ángeles nos dan entendimiento de ciertos asuntos. Dn. 9:22 / Zac. 4:4-6; 5:5 y 6; 6:4 y 5
  • Los ángeles pueden traernos palabras de conocimiento y de sabiduría. Hch. 8:26; 10:1-8; 27:24


Los Ángeles en la vida de Yeshua

  • El arcángel Gabriel anunció a María el nacimiento de Yeshua. Lc. 1:26-38
  • Un ángel del Señor anunció a unos pastores las “buenas nuevas de gran gozo” seguido de una multitud de ángeles alabando a Dios. Lc. 2:8-14
  • Un ángel del Señor avisó a José que huyera a Egipto salvando la vida de Yeshua. Mt. 2:13 y 14
  • Un ángel del Señor en sueños le ordena a José volver a la tierra de Israel. Mt. 2:19-20
  • Después de ser tentado por el diablo, Yeshua fue servido por los ángeles (posiblemente le dieron de comer). Mt. 4:11
  • Cuando Yeshua estaba en agonía orando en Getemaní, un ángel le fortaleció. Lc. 22:43
  • Un ángel causa un terremoto y quita la piedra del sepulcro donde había estado el cuerpo de Yeshua. Mt. 28:2
  • Un ángel anunció a las mujeres que Yeshua había resucitado. Mt. 28:5-7
  • Dos ángeles anunciaron la segunda venida de Yeshua. Hch. 1:10 y 11
  • Un ángel tocará la trompeta cuando Yeshua venga en su segunda venida. I Co. 15:52 / I Ts. 4:16
  • Yeshua en su segunda venida, vendrá acompañado de ángeles. Mt. 25:31 / II Ts. 1:7


El Ángel del Señor

Aparece sólo en el Antiguo Testamento y su primera aparición es a la sierva de Sarai: Agar (Gn. 16:7-10).

La identificación de este ángel es difícil (ya que cualquier ángel enviado por Dios podría ser llamado “ángel del Señor”), pero hay casos en que el “Ángel del Señor” se identifica con Dios mismo, lo que conduce a pensar que era una TEOFANIA, o sea, una aparición o manifestación de Dios en forma visible y corpórea.

En el siguiente versículo, el ángel de Dios le dice a Jacob que ÉL es el Dios de Betel.

“Entonces el ángel de Dios / Malaj haElohim me dijo en el sueño: "Jacob"; y yo respondí: "Heme aquí." Y él dijo: "Levanta ahora los ojos . . . . . . Yo soy el Dios de Betel . . .”
Génesis 31:11-13

En Zacarías 3:1-5, el Ángel del Señor defiende a Josué de las acusaciones de Satanás, quita las vestiduras viles y hace que le vistan con ropas de gala; de igual forma, nuestro Señor Yeshua ha quitado nuestras ropas sucias y nos ha dado una ropa de gala.

Por todo lo que hemos visto, podemos afirmar que el Ángel de Señor es la segunda persona de la Trinidad, el Hijo, el Señor Yeshua.

Referencias: Gn. 18:10,13-14, 33; 21:17-19 / Jos. 5:13-15 / Jue. 6:12-22; 13:13-22


Grupos de Ángeles

1. Arcángeles

La palabra “arcángel” significa “ángel rector”. Sólo aparece dos veces en el Nuevo Testamento en I Ts. 4:16 y Jud. 9.

Dos son los arcángeles mencionados en la Biblia (pero hay muchos más):

- Miguel – heb. Mijael

En hebreo Miguel significa “¿Quién es como Dios?”. En el libro de Daniel recibe el nombre de “uno de los principales príncipes” (Dn. 10:13), si es uno de los principales príncipes (arcángeles) es que hay muchos otros príncipes (arcángeles).

Miguel es el Príncipe (guardián, protector . . .) de la nación escogida por Dios, Israel (Dn. 10:13 y 21; 12:1). Miguel tiene ángeles bajo su autoridad porque es un Arcángel, de hecho, todos los arcángeles tienen a su cargo muchos ángeles porque son los “ángeles rectores”.

“Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón.”
Apocalipsis 12:7

- Gabriel – heb. Gavriel

Aunque la Biblia nunca llama arcángel a Gabriel, podríamos afirmar que es un ángel rector debido a sus cruciales tareas de revelar los planes redentores de Dios. En cada una de las cuatro veces que aparece en la Biblia, dicta mensajes referentes al Mesías y a su Reino (Dn. 8:16; 9:21 / Lc. 1:19 y 26).

Gabriel en hebreo significa “Poderoso de Dios”. Dios le ha dotado de una gran fuerza y sabiduría (Dn. 8:17; 9:21).

Gabriel tiene acceso permanente a la presencia de Dios (Lc. 1:19).

En el libro de Enoc (libro mencionado y citado en Judas 1:14) aparecen 4 arcángeles: Miguel, Gabriel, Rafael (Dios ha sanado) y Uriel (Dios es mi Luz). El catolicismo reconoce a tres arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael (el arcángel Rafael es mencionado en el libro apócrifo de Tobías).


2. Querubines – heb. Keruvim

Ez. Cap. 1 y 10

La palabra “querubín” se menciona unas 90 veces en el Antiguo Testamento.

Los querubines tienen cuatro rostros y cuatro alas, y su apariencia general es como la de un hombre. Los querubines tienen manos de hombre bajo sus alas. Los cuatro rostros de cada uno de ellos eran los de un hombre, un león, un buey (toro) y un águila. Brillaban como bronce muy bruñido y carbón incandescente y sus movimientos resplandecían como relámpagos.

Aparecieron por primera vez en la tierra después de que Adán y Eva pecaran.

“Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.”
Génesis 3:24

Los querubines nos muestran que el pecado y el paraíso son incompatibles. Los pecadores no pueden aproximarse a un Dios santo.

Después vuelven a aparecer en forma de imágenes de oro sobre el propiciatorio situado en el lugar Santísimo (Ex. 25:17-22). También estaban en el propiciatorio del templo de Salomón y bordados en el velo que separaba el lugar Santísimo (Ex. 26:31 / I R. 6:23-35; 8:6-7 / II Cr. 3:10-14) y finalmente, aparecen en la visión del nuevo templo de Ezequiel durante el reinado mesiánico (Ez. 41:18-19).

Son llamados los “querubines de gloria” (He. 9:5) y se les asocia con la gloria de Dios, fueron los querubines los que aparecieron junto a la gloriosa presencia de Dios en Ezequiel capítulo 1 y 10.

Los querubines proclaman y protegen la gloriosa presencia de Dios, su Soberanía y su Santidad. Los vemos guardando la presencia de Dios en el huerto de Edén, en el tabernáculo y más tarde en el templo.


3. Seres vivientes – heb. Jayot

Ap. 4:6

Tienen un rostro, cada uno tiene seis alas, están llenos de ojos. Sus ojos nos hablan de su gran inteligencia. Estos seres han sido creados para adorar a Dios continuamente, día y noche.

Estos seres vivientes entregan mensajes a ángeles (Ap. 15:7).

Nota: Algunos estudiosos afirman que estos seres vivientes son los mismos que vio Ezequiel (cap. 1 y 10) y aunque yo he puesto a los seres vivientes en otra clasificación, tengo que reconocer que es algo muy razonable pensar que se tratan de las mismas criaturas: querubines. Las posibles diferencias que podemos observar serían por las diferentes descripciones y las distintas palabras usadas, también es posible que Juan y Ezequiel observarán a estas criaturas desde ángulos distintos.


4. Serafines – heb. Serafim

Is. 6:6-7

Los serafines tienen seis alas. Las dos que cubren su cara nos revelan que ni siquiera ellos pueden soportar la visión de la gloria de Dios, las dos alas que cubren sus pies nos revelan su temor y reverencia y el tercer par de alas les permite hacer la voluntad de Dios rápidamente.

Los serafines son otra clase de ángeles asociados con la gloria y la santidad de Dios. Sólo aparecen mencionados en Isaías 6. La palabra hebrea quiere decir “los que están ardiendo”, “los ardientes”.

Los serafines proclaman la santidad de Dios y nos muestran que el hombre debe limpiarse de toda impureza para poder presentarse ante Dios (Is. 6:6-7).


El Ángel de la Guarda

“Pues El dará órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.”
Salmo 91:11

El judaísmo enseña que cada individuo tiene su propio ángel guardián. También los cristianos han enseñado que cada persona, y especialmente cada niño, tienen su ángel de la guarda personal.

De todas las referencias a los ángeles en la Escrituras sólo unos pocos versículos sugieren que tenemos un ángel personal asignado para velar por nosotros.

Referencias: Gn. 48:16 / Hch. 12:15

En Mateo 18:10 vemos como los ángeles de Dios nos cuidan cuando somos niños, el hecho de que crezcamos NO hace que los ángeles dejen de cuidarnos.


Ángeles Protectores / Ejecutores del Juicio

Cuando Dios envía juicio hay una serie de ángeles encargados para llevarlo a cabo, normalmente estos ángeles llevan una espada desenvainada.

El asna de Balaam salvó la vida a Balaam cuando un ángel protector / ejecutor con una espada desenvainada iba a matarle.

“Cuando el asna vio al ángel del SEÑOR de pie en el camino con la espada desenvainada en la mano, el asna se salió del camino y se fue por medio del campo; pero Balaam golpeó el asna para hacerla volver al camino . . . Entonces el SEÑOR abrió los ojos de Balaam, y él vio al ángel del SEÑOR de pie en el camino, con la espada desenvainada en su mano, e inclinándose, se postró rostro en tierra; y el ángel del SEÑOR le dijo: ¿Por qué has golpeado a tu asna estas tres veces? Mira, yo he salido como adversario, porque tu camino me era contrario; pero el asna me vio y se apartó de mí estas tres veces. Si no se hubiera apartado de mí, ciertamente yo te hubiera matado ahora mismo, y a ella la hubiera dejado vivir.”
Números 22:23 y 32-33

Estos ángeles son MUY temibles y poderosos. Uno de estos ángeles mató a 70.000 hombres del Pueblo de Israel y cuando iba a destruir a Jerusalén fue detenido por la misericordia de Dios, veamos este incidente:

“Y envió Dios un ángel a Jerusalén para destruirla; pero cuando estaba a punto de destruirla, miró el SEÑOR y sintió pesar por la calamidad, y dijo al ángel destructor: Basta, detén ahora tu mano. Y el ángel del SEÑOR estaba junto a la era de Ornán jebuseo. Y alzando David sus ojos, vio al ángel del SEÑOR que estaba entre la tierra y el cielo, con una espada desenvainada en su mano, extendida sobre Jerusalén. Entonces David y los ancianos, vestidos de cilicio, cayeron sobre sus rostros. Y David dijo a Dios: ¿No soy yo el que ordenó enumerar al pueblo? Ciertamente yo soy el que ha pecado y obrado muy perversamente, pero estas ovejas, ¿qué han hecho? Oh SEÑOR, Dios mío, te ruego que tu mano sea contra mí y contra la casa de mi padre, pero no contra tu pueblo, para que no haya plaga entre ellos. Luego el ángel del SEÑOR ordenó a Gad que dijera a David que subiera y edificara un altar al SEÑOR en la era de Ornán jebuseo . . . Entonces David edificó allí un altar al SEÑOR, y ofreció holocaustos y ofrendas de paz. E invocó al SEÑOR, y Él le respondió con fuego del cielo sobre el altar del holocausto. Y el SEÑOR ordenó al ángel, y éste volvió su espada a la vaina.”
I Crónicas 21:15-18, 26-27

Uno de estos ángeles mató a 185.000 asirios en una ocasión.

“Y aconteció que aquella misma noche salió el ángel del SEÑOR e hirió a ciento ochenta y cinco mil en el campamento de los asirios; cuando los demás se levantaron por la mañana, he aquí, todos eran cadáveres.”
II Reyes 19:35

En el Nuevo Testamento tenemos a uno de estos ángeles ejecutores quitándole la vida a Herodes cuando éste aceptó las palabras que la gente proclamaba de él NO dando la gloria a Dios.

“El día señalado, Herodes, vestido con ropa real, se sentó en la tribuna y les arengaba. Y la gente gritaba: ¡Voz de un dios y no de un hombre! Al instante un ángel del Señor lo hirió, por no haber dado la gloria a Dios; y murió comido de gusanos.”
Hechos 12:21-23

Estos ángeles protectores / ejecutores también se encargan de que los ángeles caídos y los demonios NO traspasen sus límites, Dios ha puesto limites a lo que los ángeles caídos y los demonios pueden hacer, por ejemplo, un demonio NO puede poseer a alguien cuando quiera, debe haber puertas abiertas para que los demonios puedan influenciar, oprimir y/o poseer a una persona, si un demonio intenta rebasar sus límites, los ángeles lo detienen y en ocasiones lo encierran en una prisión. Esto fue lo que sucedió cuando los ángeles caídos se mezclaron con las hijas de los hombres, estos ángeles fueron encarcelados en una prisión.

“Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día.”
Judas 1:6

Los ángeles protectores / ejecutores serán los encargados de arrojar en el infierno a los que hacen iniquidad.

“De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.”
Mateo 13:40-42


Ángeles Guerreros

“No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.”
II Reyes 6:16

Estos ángeles son los que se unen a nosotros en la batalla, los que nos garantizan una victoria absoluta.

Cuando Dios abrió los ojos al criado de Eliseo, éste pudo ver que “el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego”, cuando vayamos a la batalla debemos recordar que sus ángeles guerreros marchan con nosotros, debemos recordar que NO estamos solos, son más los que están con nosotros. Cuando 4 leprosos se dirigen al campamento de los sirios, Dios permitió que los sirios oyeran los ángeles guerreros que acompañaban a los leprosos, en el mundo físico eran minoría, pero en el mundo espiritual eran mayoría absoluta.

“Porque el SEÑOR había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército . . .”
II Reyes 7:6

Deborá y Barac reconocieron en su cántico que los ángeles pelearon a su favor y estuvieron detrás de la victoria contra Sísara:

“Desde los cielos las estrellas pelearon, desde sus órbitas pelearon contra Sísara.”
Jueces 5:20


Los Hijos de Dios en Génesis 6

Gn. 6:1-2

Según las Escrituras los Hijos de Dios (Benei Ehohim) en el Antiguo Testamento son los ángeles (Job 1:6; 2:1; 38:7).

Satanás mandó a algunos ángeles caídos (hijos de Dios) que se mezclasen con los humanos (hijas de los hombres) para corromper la simiente de la mujer y bloquear la venida del Mesías.

En Judas 6-7-8 podemos ver 4 cosas que hicieron estos ángeles:

  • No guardaron su dignidad (v.6)
  • Abandonaron su propia morada (v.6)
  • Fornicaron (v.7)
  • Fueron en pos de vicios contra naturaleza (v.7)

Estos ángeles fueron puestos en una prisión llamada Tártaro (II P. 2:4 / Jud. 6)

Judas 7 declara que Sodoma y Gomorra pecaron de la misma manera que los ángeles, ¿Cuál fue su pecado? La fornicación y la búsqueda de relaciones sexuales contra natura (Gn. 19:5-11).

La simiente de la mujer, Yeshua, prometida por Dios en Génesis 3:15 debía ser pura y sin mancha, el propósito de mezclarse los ángeles con las mujeres fue el de manchar a la raza humana y poder impedir que Yeshua cumpliese el plan de redención establecido por Dios.

En el versículo 19 del capítulo 3 de Primera de Pedro, Yeshua predicó a los espíritus encarcelados. Estos espíritus no eran hombres, sino los ángeles que fueron encarcelados en el Tártaro.

La palabra predicar significa “anunciar o proclamar”, Yeshua fue al Tártaro y proclamó a los ángeles que su plan, al mezclarse con los hombres, no había tenido éxito, proclamó que Él había venido y había vencido.


Satanás – El Adversario

Satanás en un principio, antes de su rebelión, caída y derrota, se llamaba Heilel, esta palabra hebrea significa entre otras cosas “el que brilla” y/o “el que se jacta”. Aunque en nuestras versiones aparece la palabra Heilel traducida como “Lucero” o “Lucifer”, la verdad es que no se ciñen a la palabra hebrea ni a su significado, en algunas versiones han traducido la palabra Heilel por “estrella de la mañana”, esto es algo que carece de fundamento y puede producir confusión. El nombre de “Lucifer” fue traducido de esta forma por primera vez en la versión latina de la Biblia llamada “Vulgata” realizada por Jerónimo entre el 382 – 405 d.C.

Heilel pertenecía al grupo de los querubines (Ez. 28:14 y 16). Tenía una posición especial ante el trono de Dios, por eso, se le llama “querubín grande” (Ez. 28:14a). En un principio Heilel era el máximo guardián de la gloria de Dios. En Ezequiel 28 encontramos la siguiente descripción:

“Así ha dicho el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.” 12-15

Dios creó a Heilel, pero decidió pecar contra Dios.

“A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor . . .” 16-17

En Is. 14:13-14 podemos ver los pecados que le llevaron a su caída:

“Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.”

Heilel influenció a otros ángeles para que le siguieran en su pecado, alrededor de una tercera parte de los ángeles cayeron con Heilel (Ap. 12:4). Dios los expulsó del cielo y Heilel se convirtió en Satanás (oponente, enemigo, adversario) y en el Diablo (calumniador, acusador).

Satanás también es llamado:

  • La Serpiente Antigua: II Co. 11:3 / Ap. 12:9; 20:2
  • El Gran Dragón: Ap. 12:9; 20:2
  • Devorador: Mal. 3:11
  • Nuestro Adversario: I P. 5:8
  • El Acusador de nuestros hermanos: Ap. 12:10
  • Tentador: Mt. 4:3
  • Homicida: Jn. 8:44
  • Ladrón: Jn. 10:10
  • El Maligno: Mt. 13:19 / Jn. 17:15 / Ef. 6:16 / I Jn. 2:13
  • Padre de la mentira. Jn. 8:44
  • Beelzebú, el Príncipe de los demonios: Mt. 12:24
  • Belial (perverso, malvado, rebelde): II Co. 6:15
  • El Príncipe de este mundo: Jn. 12:31; 16:11
  • El dios de este mundo: II Co. 4:4
  • El Príncipe de la potestad del aire: Ef. 2:2

Nota: Si quieres saber más de la caída del diablo, de los demonios, de la tierra pre-adámica y de los gigantes, entra en el siguiente enlace:

LA TEORÍA DEL GRAN INTERVALO Y OTROS MISTERIOS