Viajes en el espíritu y con el cuerpo

En el mundo, los viajes en el espíritu son llamados “viajes astrales”, nosotros los llamaremos “viajes en el espíritu”, en el caso de los creyentes, es el Espíritu de Dios el que nos lleva cuando viajamos y el que nos permite tener este tipo de experiencias. Los no-creyentes que se dedican a este tipo de “viajes astrales”, lo hacen sin ningún tipo de protección espiritual, por eso, solamente ven lo que el diablo quiere que vean, son engañados por espíritus inmundos, pero esto nos debe abrir los ojos a algo: si hay una copia, hay un original.

Viajes en el espíritu

• Eliseo

“Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó a este sirio Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive el Señor, que correré yo tras él y tomaré de él alguna cosa. Y siguió Giezi a Naamán; y cuando vio Naamán que venía corriendo tras él, se bajó del carro para recibirle, y dijo: ¿Va todo bien? Y él dijo: Bien. Mi señor me envía a decirte: He aquí vinieron a mí en esta hora del monte de Efraín dos jóvenes de los hijos de los profetas; te ruego que les des un talento de plata, y dos vestidos nuevos. Dijo Naamán: Te ruego que tomes dos talentos. Y le insistió, y ató dos talentos de plata en dos bolsas, y dos vestidos nuevos, y lo puso todo a cuestas a dos de sus criados para que lo llevasen delante de él. Y así que llegó a un lugar secreto, él lo tomó de mano de ellos, y lo guardó en la casa; luego mandó a los hombres que se fuesen. Y él entró, y se puso delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte. El entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?”
II Reyes 5:20-26

Las palabras de Eliseo son muy interesantes porque afirma que su corazón estaba presente cuando Naamán recibe a Giezi y le da lo que le pide, otras versiones son más claras:

¿No estaba yo presente en espíritu cuando aquel hombre se bajó de su carro para recibirte?”
Biblia al Día // Nueva Versión Internacional 1984

Eliseo, en espíritu, estaba presente cuando todo estaba sucediendo, pero NO podían verle. Los que hacen viajes astrales antes de viajar deben prepararse haciendo un determinado número de ejercicios mentales y mucha concentración, nosotros los creyentes, podemos viajar en el espíritu cuando estamos en oración, cuando estamos meditando en su Palabra, cuando estamos alabándole, cuando dormimos . . . creo que NO tenemos más a menudo este tipo de experiencia porque la hemos relacionando con el esoterismo y el ocultismo, hemos cerrado nosotros mismos la puerta a este tipo de experiencia espiritual, también el temor puede hacer que este tipo de experiencias sean bloqueadas, por eso, estamos aprendiendo que este tipo de experiencias controladas por el Espíritu Santo y dentro de la Voluntad de Dios son una grandísima bendición.

• Pablo

Puede sorprender a muchos que Pablo experimentase este tipo de viaje, pero tenemos una prueba bíblica muy sólida para poder afirmarlo.

“Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y MIRANDO vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en el Mesías.”
Colosenses 2:5

Pablo afirma que aunque su cuerpo estaba en otra parte, su espíritu estaba presente con los Colosenses, esto no es una mera forma de hablar, como en algunas ocasiones usamos nosotros, esto era una realidad y una experiencia espiritual en la vida de Pablo, ¿por qué? Porque a continuación Pablo mismo afirma que estaba “mirando”, Pablo miraba lo que estaba sucediendo en el espíritu con los ojos espirituales y se gozaba por lo que veía, no cabe ninguna duda que Pablo estaba allí con ellos.

“Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.”
I Corintios 5:3-5

Una vez más, Pablo menciona que estaba presente en espíritu y no creo que Pablo hablase por hablar.

• Juan

Otra referencia de este tipo de viaje, la encontramos en la vida del apóstol Juan.

“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de éstas. Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.”
Apocalipsis 4:1-2


Viajes con el cuerpo

Hay otro viaje muy especial en la vida de Pablo, pero en este caso y para ser honestos, ni él mismo sabía si había sido en espíritu o había sido con el cuerpo.

“Conozco a un hombre en el Mesías, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.”
II Corintios 12:2-4

Pablo fue arrebatado al Tercer Cielo y aunque NO podemos afirmar que fue con el cuerpo, lo que SÍ está claro es que Pablo estuvo en el Tercer Cielo.

• Elías

“He aquí, ahora hay con tus siervos cincuenta hombres fuertes; te rogamos que los dejes ir a buscar a tu señor; tal vez el Espíritu del SEÑOR lo ha levantado y lo ha echado en algún monte o en algún valle.”
II Reyes 2:16

Los hijos de los profetas sabían que el Espíritu Santo podía levantar a Elías y podía haberlo llevado a otro lugar. Esto es algo que Elías solía hacer, ya que Abdías también lo menciona hablando con el propio Elías:

“Y ahora dices: "Ve, di a tu señor: 'Aquí está Elías.'" Y sucederá que cuando te deje, el Espíritu del SEÑOR te llevará adonde yo no sepa; así que cuando yo vaya y se lo diga a Acab y él no pueda encontrarte, me matará, aunque yo tu siervo he temido al SEÑOR desde mi juventud.”
I Reyes 18:11 y 12

• Ezequiel

“Y extendió algo semejante a una mano y me tomó por un mechón de mi cabello; y el Espíritu me alzó entre la tierra y el cielo y me llevó a Jerusalén en visiones de Dios, a la entrada de la puerta que mira al norte del atrio interior, allí donde estaba la morada del ídolo de los celos que provoca los celos. Y he aquí, la gloria del Dios de Israel estaba allí, como la visión que yo había visto en la llanura. Y Él me dijo: Hijo de hombre, levanta ahora tus ojos hacia el norte. Y levanté mis ojos hacia el norte, y he aquí, al norte de la puerta del altar, estaba el ídolo de los celos a la entrada. Entonces me dijo: Hijo de hombre, ¿ves lo que hacen éstos, las grandes abominaciones que comete aquí la casa de Israel para que me aleje de mi santuario? Pero aún verás mayores abominaciones. Después me llevó a la entrada del atrio, y cuando miré, he aquí, había un agujero en el muro. Y me dijo: Hijo de hombre, cava ahora en el muro. Cavé en el muro, y he aquí una entrada. Entonces me dijo: Entra y ve las perversas abominaciones que ellos cometen aquí.”
Ezequiel 8:3-9

Dios lleva de los pelos a Ezequiel a Jerusalén, esto no fue una visión, ni un viaje en el espíritu con el espíritu porque cuando llega a un muro, Dios le dice que cave en el muro, si hubiese sido un viaje en su espíritu habría podido atravesar el muro, sin embargo, Ezequiel tuvo que cavar.

• Felipe

“Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.”
Hechos 8:39 y 40

El Espíritu Santo arrebató a Felipe, esto nos habla de algo muy rápido, Felipe desapareció de repente, por eso el eunuco no le vio más.

No me des las gracias porque ahora vas a gastar menos dinero en gasolina y en el autobús, porque este tipo de experiencias NO suelen pasar con frecuencia, pero en un momento dado y dentro de la voluntad de Dios, Dios nos puede llevar a un lugar determinado con un propósito determinado, por tanto, tendremos que seguir comprando gasolina y usando el autobús, pero no nos preocupemos que Dios suplirá.