By A Web Design
Normalmente se pone mucho énfasis en el sentido del oído espiritual, pero se nos habla muy poco del sentido de la vista espiritual. Muchas veces no escuchamos lo que Dios nos dice porque Dios no nos habla como nosotros esperamos que El nos hable, como hemos podido ver en este libro, en muchas ocasiones Dios no utiliza palabras para hablarnos, Dios utiliza imágenes. La comunicación no se basa solamente en las palabras, por tanto cuando nosotros oramos para que Dios nos hable no solamente tenemos que abrir nuestros oídos, también debemos abrir nuestros ojos. Si en nuestra vida cristiana sólo enfatizamos la importancia del oír, nos perderemos las bendiciones del ver, sobre todo cuando entendemos que Dios ha usado, usa y usará imágenes para comunicarse con el hombre. Cuando un niño nace, su sentido de la vista no está desarrollado y poco a poco comienza a enfocar y a ver con claridad, de igual forma cuando nosotros nacemos de nuevo nuestro sentido de la vista que había sido entenebrecido empieza a aclararse para que podamos ver las imágenes que el Señor quiere poner en nuestro corazón.
Nuestros sentidos espirituales
“. . . pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”
Hebreos 5:14
Fijémonos que en este versículo la palabra sentido esta en plural indicando que no solamente disponemos de un sentido espiritual, de hecho, los hombres tenemos cinco sentidos espirituales que debemos desarrollar y ejercitar:
1. El sentido del oído espiritual (Ap. 2:7).
2. El sentido del tacto espiritual (Mt. 9:21)
3. El sentido del gusto espiritual (Sal. 34:8).
4. El sentido del olfato espiritual (Fp. 4:18).
5. El sentido de la vista espiritual (Ef. 1:18).
Por eso Pablo entendiendo la gran importancia que tiene el sentido de la vista espiritual oraba de la siguiente manera:
“. . . alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos . . .”
Efesios 1:18
La traducción que aparece en nuestra versión Reina Valera de 1960 no especifica muy bien por lo que realmente estaba orando Pablo, por eso me gustaría poner otras versiones y así poder tener una idea más clara de lo que estamos leyendo.
“Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados.”
La Biblia de las Américas
“Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón.”
Nueva Versión Internacional
El apóstol Pablo oraba por lo ojos del corazón, por los ojos del espíritu, este versículo nos habla de que nuestros ojos deben ser alumbrados o iluminados para que podamos ver. La palabra que se usa en griego es “dianoia”, este término nos habla de nuestra imaginación, de la parte imaginativa de nuestro ser, en muchas versiones del Nuevo Testamento dicha palabra se traduce como “imaginación” en Lucas 1:51, por tanto otra posible traducción de Efesios 1:18 sería:
“. . . alumbrando los ojos de vuestra imaginación . . .”
Nuestra “Dianoia” debe ser alumbrada con la luz de la Palabra de Dios para que podamos ver lo que Dios quiere que veamos ya sea durmiendo o estando despiertos.
Profetas y videntes
En las Escrituras encontramos dos tipos de profetas: el profeta Naví y el profeta Roeh. Veamos:
“Y los hechos del rey David, primeros y postreros, están escritos en el libro de las crónicas de Samuel vidente, en las crónicas del profeta Natán, y en las crónicas de Gad vidente . . .”
I Crónicas 29:29
En este versículo podemos ver que Samuel es llamado vidente, Natán es llamado profeta y Gad es llamado vidente. Si estudiamos la Palabra de Dios veremos que algunos profetas son llamados videntes, otros son llamados profetas y otros son llamados profetas y videntes.
La Palabra en hebreo para profeta es Naví la raíz de esta palabra es Nava que significa “Hablar o profetizar”. La otra palabra que se usa es Roeh (también se usa Jozeh con el mismo sentido) y se traduce por “Vidente” y nos habla de ver o contemplar algo. Por tanto había profetas que fluían en la Palabra de Dios y había otros profetas, llamados videntes, que tenían visiones y/o sueños.
“Puso también levitas en la casa del Señor con címbalos, salterios y arpas, conforme al mandamiento de David, de Gad vidente del rey, y del profeta Natán, porque aquel mandamiento procedía del Señor por medio de sus profetas.”
II Crónicas 29:25
Gad era claramente un Profeta-Roeh y Natán era un Profeta-Naví. Debemos tener en cuenta que aunque en ocasiones un profeta era llamado Naví y Roeh, hay claras distinciones entre el Profeta-Naví y el profeta-Roeh.
“Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios . . .”
Deuteronomio 13:1
En este versículo Dios hace una distinción entre el Profeta-Naví y el Profeta-Roeh llamado “Soñador de sueños”.
El Profeta-Naví fluía más en la Palabra de Dios mientras que el Profeta-Roeh tenía más visiones y/o sueños. El Profeta-Naví es el profeta que tiene las orejas muy grandes (espiritualmente hablando), es decir su sentido del oído espiritual está muy desarrollado, el Profeta-Roeh es el profeta que tiene los ojos muy grandes (espiritualmente hablando), es decir su sentido de la vista espiritual está muy desarrollado.
Samuel fue un profeta (naví) y un vidente (roeh) por tanto tenía las orejas grandes y los ojos grandes. Fluía en la Palabra de Dios y tenía sueños y/o visiones.
Dios quiere que seamos cristianos naví y cristianos roeh, el Señor quiere que desarrollemos nuestros sentidos espirituales para que podamos escucharle cuando nos hable usando palabras y cuando nos hable usando imágenes. Mi deseo para todos nosotros es el mismo que Moisés expresó en el libro de Números:
“¡Cómo quisiera que todo el pueblo del Señor profetizara, y que el Señor pusiera su Espíritu en todos ellos!”
Números 11:29 (Nueva Versión Internacional)
Ventanas al mundo espiritual
Hay un dato muy curioso y significativo acerca de la palabra hebrea para sueño y la palabra hebrea para ventana: ¡son prácticamente iguales! personalmente pienso que esto es debido a que los sueños son ventanas por las cuales podemos ver el mundo espiritual. La palabra para ventana es Jalon y la palabra para sueño es Jalom. Cuando Dios nos da un Jalom (sueño), Dios nos abre una Jalon (ventana) por la cual podemos ver más allá de lo que podemos percibir y entender cuando estamos despiertos. Dios me ha mostrado el futuro en sueños, Dios me ha mostrado cosas que no podría haber sabido de otra forma ni por otros medios, los sueños son ventanas que se abren para que podamos ver la realidad del mundo espiritual, son ventanas que rompen los limites de las paredes físicas que nos rodean y traspasan las limitaciones del tiempo y del espacio. Dios quiere edificar estas ventanas (sueños) en nuestras casas (vidas) porque es importante que podamos ver lo que nuestros sentidos físicos no pueden percibir.
Debemos entender que los sueños son ventanas espirituales y que por medio de estas ventanas el Señor nos permite ver el futuro que nos espera, cuando sucede esto, Dios hace que vayamos un paso por delante y esto es algo verdaderamente tremendo y además produce una sensación de estar en la perfecta voluntad de Dios y llevando a cabo sus planes y propósitos.
Dios me dio un sueño antes de que mi mujer se quedase embarazada donde yo jugaba con un bebe encima de una cama y este bebe no paraba de reírse, al ser un bebé yo no sabía si se trataba de un niño o una niña, lo que si sé es que era mi bebé, de repente cambió la escena y mi hijo iba caminando a mi lado. En este sueño Dios me mostró que iba a tener un niño y así ha sido. Todo esto no nos debe extrañar ya que el mismo Jesús nos prometió que el Espíritu Santo nos mostraría las cosas que han de venir.
Qué privilegio tan grande tenemos los hijos de Dios teniendo la presencia de Su Espíritu en nuestros corazones que nos permite ver horizontes nuevos en nuestras vidas.
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”
Juan 16:13
En otra ocasión el Señor me dio un sueño en el cual una persona empezaba a hablar conmigo de un tema en concreto y estaba bastante enfadada, al poco tiempo esta persona se me acercó y me comentó lo mismo que me decía en el sueño pero sin mostrar enfado hacia mí, después de hablar con esta persona, le pregunté al Señor que porqué en el sueño estaba enfadada conmigo pero en la vida real parecía que no era así, en ese instante sentí como el Señor me mostraba que en los sueños vemos como son las cosas y las personas realmente, aunque la gente puede engañar nuestra alma en este mundo, es muy difícil que pueda engañar nuestro espíritu en el mundo de los sueños, en los sueños espirituales las personas aparecen como realmente son, al pasar el tiempo pude darme cuenta por algunos detalles que la persona del sueño si estaba enfadada conmigo tal y como pude experimentarlo en el sueño.
- No comments found

Comments