LA IMPORTANCIA DEL PACTO

Cuando dos pueblos se disponían a hacer un pacto entre ellos, se debía elegir a un representante de ambos pueblos para llevar a cabo dicho pacto, cada representante hablaría en nombre del Pueblo representado, el representante debía haber nacido en el Pueblo y tener la misma sangre del Pueblo que representaba. A este representante se le llamaba “el fiador del Pacto”, ya que era la persona que hacía el pacto y garantizaba que los términos del pacto se cumpliesen.

Jesús es el fiador del Nuevo Pacto:

“Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.”
Hebreos 7:22

Este concepto de representación nos cuesta entenderlo porque nosotros no pensamos de esta forma, sin embargo, en la Biblia vemos este tipo de representación cuando Goliat se enfrenta con el Pueblo de Israel. Goliat había sido escogido por los filisteos para ser su representante en el campo de batalla, si ganaba Goliat, los filisteos ganaban, pero si perdía Goliat, los filisteos perdían, al final, el representante de Israel fue David y cuando David vence a Goliat, todo Israel ganó la batalla contra los filisteos. Por así decirlo, David se convirtió en el fiador del pacto el cual garantizó la victoria a Israel.

Cuando David se enfrentó a Goliat, el Pueblo de Israel estaba “EN David” de una forma simbólica, nosotros estamos "EN Cristo", nuestro representante, cuando Cristo se circuncidó, nosotros fuimos circuncidados; cuando Él estaba en la Cruz, nosotros estábamos con Él; cuando Él resucitó, también nosotros resucitamos, al ser nuestro representante, la victoria de Jesús se convierte en nuestra victoria.

“por la obediencia de UNO, los muchos serán constituidos justos.”
Romanos 5:19b

“En ÉL también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.”
Colosenses 2:11 y 12

Los dos representantes del pueblo que llevaban a cabo el pacto, sabían que a partir de la ejecución del pacto, habría un vínculo inquebrantable entre ellos y sus pueblos, habría un lazo de unión permanente.

"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen; y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano."
Juan 10:27 y 28

Cuando dos pueblos hacían un Pacto, ya no se consideraban dos pueblos separados e independientes, ahora se considerarían UN SOLO PUEBLO. Por eso, quien ataca y persigue al Pueblo de Dios, está atacando y persiguiendo a Dios:

“Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues . . .”
Hechos 9:4 y 5a

El pacto era algo muy serio y se llevaba a cabo con un juramento, con el juramento se afirmaba la firmeza de la unión que se estaba forjando, se afirmaba que los términos del pacto se cumplirían teniendo a Dios por testigo y esperando que Dios ayudase a ambas partes a guardar el pacto. Al invocar a Dios cuando se hacía el juramento, estaban declarando que Dios será el que pida cuentas si una de las partes NO guarda el pacto. Una vez que las partes hacían el juramento, el pacto NO podía ser cambiado, ni alterado.

“queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.”
Hebreos 6:17 y 18

En los pactos se declaraban una serie de responsabilidades, deberes y promesas que ambas partes aceptaban para el beneficio del otro. Jonatán y David hicieron un pacto y David prometió a Jonatán que le bendeciría a él y a su descendencia.

“No quitarás tu misericordia de mi casa para siempre, ni aun cuando el SEÑOR haya quitado de la faz de la tierra a cada uno de los enemigos de David. Jonatán, pues, hizo un pacto con la casa de David . . . Y Jonatán hizo jurar a David otra vez a causa de su amor por él, pues le amaba como a sí mismo.”
I Samuel 20:16 y 17

Al pasar de los años, David honra el pacto hecho con Jonatán y bendice a un hijo de Jonatán llamado Mefiboset:

“Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.”
II Samuel 9:7

En ocasiones las promesas, responsabilidades y deberes que se establecían en un pacto eran escritas y posteriormente leídas para comprobar que todo se estaba haciendo como se concertó al hacer el pacto.

Cuando se hacía un pacto se llevaba a cabo un sacrificio con derramamiento de sangre. El animal se partía en dos mitades y los representantes pasaban por las dos mitades del animal sacrificado. Los representantes habían muerto en un sentido para vivir una nueva realidad bajo el pacto que estaban realizando, el camino que recorrían entre las mitades del animal, era un camino hacia una nueva vida. En ocasiones los representantes se hacían un corte en su mano o en su brazo derecho y derramaban su propia sangre invocando a Dios para que fuese el testigo del pacto. Lo que se quería transmitir al derramar la sangre era que los representantes y el pueblo representado estaban dispuestos a dar su vida el uno por el otro, incluso si tenían que derramar su propia sangre.

“Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.”
Mateo 26:27 y 28

Es muy interesante que en hebreo la expresión que se usa para “HACER UN PACTO” es “CORTAR UN PACTO” haciendo una clara referencia al derramamiento de sangre que se requería en los pactos. Por ejemplo, considerando las palabras en hebreo, Jeremías 31:31 y 32 quedaría de la siguiente manera:

“He aquí que vienen días en los cuales CORTARÉ un Nuevo Pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que CORTÉ con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice el Señor.”

Las cicatrices de los representantes después de haber hecho (cortado) un pacto, eran llevadas con dignidad y orgullo por haber sido elegidos como representantes del Pueblo para poder llevar a cabo dicho pacto.

“¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy”
Lucas 24:38 y 39

Las cicatrices de Jesús son una muestra de su gran amor por toda la humanidad, Jesús las llevó con dignidad porque son heridas de amor, heridas que él tuvo que sufrir para que nosotros pudiésemos ser sanados.

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
Isaías 53:5

Los dos representantes de un pacto tras la ejecución de dicho pacto, eran llamados “los amigos”. No había un honor más grande que poder ser llamado “el amigo”, ya que implicaba que se había establecido una relación de pacto entre ambos.

“Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.”
Juan 15:15

Cada vez que Abraham es llamado “amigo” en la Escritura es para recordarnos que su relación con Dios es de Pacto.

“¿No fuiste tú, oh Dios nuestro, el que echaste a los habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste para siempre a la descendencia de tu amigo Abraham?”
II Crónicas 20:7

“Pero tú, Israel, siervo mío, Jacob, a quien he escogido, descendiente de Abraham, mi amigo”
Isaías 41:8

El pacto terminaba con una celebración, terminaba con una comida especial, en muchas ocasiones, comer con otro implicaba que había una relación de pacto entre ambos, por eso, se escandalizaban tanto los religiosos cuando Jesús comía y bebía con los pecadores, llegándole a llamar “amigo de pecadores” insinuando que Jesús había establecido un pacto con ellos.

Las dos partes del pacto, los representantes del pueblo, los dos amigos, compartirían el pan y compartirían el vino proclamando de esta manera que ya NO eran dos Pueblos distintos y separados, ahora eran UN SOLO PUEBLO unidos por UN PACTO.

“Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.”
Mateo 26:26-28

En el pacto que Labán hace con Jacob vemos prácticamente todo lo que hemos visto acerca de los pactos:

“Ahora bien, ven, hagamos un pacto tú y yo y que sirva de testimonio entre tú y yo. Entonces Jacob tomó una piedra y la levantó como señal. Y Jacob dijo a sus parientes: Recoged piedras. Y tomaron piedras e hicieron un montón, y comieron allí junto al montón. Labán lo llamó Jegar Sahaduta, pero Jacob lo llamó Galed. Y Labán dijo: Este montón es hoy un testigo entre tú y yo. Por eso lo llamó Galed; y Mizpa, porque dijo: Que el SEÑOR nos vigile a los dos cuando nos hayamos apartado el uno del otro. Si maltratas a mis hijas, o si tomas otras mujeres además de mis hijas, aunque nadie lo sepa, mira, Dios es testigo entre tú y yo. Y Labán dijo a Jacob: Mira este montón, y mira el pilar que he puesto entre tú y yo. Testigo sea este montón y testigo sea el pilar de que yo no pasaré de este montón hacia ti y tú no pasarás de este montón y de este pilar hacia mí, para hacer daño. El Dios de Abraham y el Dios de Nacor, Dios de sus padres, juzgue entre nosotros. Entonces Jacob juró por el que temía su padre Isaac. Luego ofreció Jacob un sacrificio en el monte, y llamó a sus parientes a comer; y comieron, y pasaron la noche en el monte.”
Génesis 31:44-54

El banquete del pacto también lo encontramos en el pacto entre Isaac y Abimelec:

“Y ellos respondieron: Vemos claramente que el SEÑOR ha estado contigo, así es que dijimos: "Haya ahora un juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y hagamos un pacto contigo, de que no nos harás ningún mal, así como nosotros no te hemos tocado y sólo te hemos hecho bien, y te hemos despedido en paz. Tú eres ahora el bendito del SEÑOR." Entonces él les preparó un banquete, y comieron y bebieron.
Génesis 26:28-30

El lugar donde se efectuaba el pacto era considerado un lugar muy importante y, en muchas ocasiones, incluso se edificaba un monumento conmemorativo con piedras como podemos ver en el caso de Moisés:

“Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras del Señor, y todas las leyes; y todo el pueblo respondió a una voz, y dijo: Haremos todas las palabras que el Señor ha dicho. Y Moisés escribió todas las palabras del Señor, y levantándose de mañana edificó un altar al pie del monte, y doce columnas, según las doce tribus de Israel. Y envió jóvenes de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz al Señor.”
Éxodo 24:3-5

Para Pablo la Cruz era algo muy importante, Pablo le da a la Cruz una nueva definición, para Pablo la Cruz de Cristo NO era motivo de tristeza, la Cruz de Cristo era motivo de gozo y alegría, para Pablo, la Cruz fue el lugar donde fuimos crucificados con Cristo para poder tener una nueva vida en ÉL y bajo un Nuevo Pacto y Eterno . . .

“Pero lejos esté de mí gloriarme, sino EN LA CRUZ de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.”
Gálatas 6:14 y 15

“Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”
Colosenses 2:13-15

La Cruz, para Pablo, fue el fin de un Pacto Antiguo y obsoleto, fue el fin de una vida bajo el yugo de esclavitud, fue el fin de una vida centrada en el Templo de Jerusalén, fue el fin de los sacrificios de animales, fue el fin del sacerdocio levítico, fue la derrota definitiva de todo principado y potestad . . . la Cruz fue el triunfo del amor de Dios, la victoria de la gracia y una proclamación de misericordia . . . Jesús lo resume muy bien cuando proclama:

“CONSUMADO ES. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.”
Juan 19:30

El Nuevo Pacto es NUEVO, es MEJOR, es ETERNO, está basado sobre mejores promesas, grandísimas y preciosas (II Pedro 1:4).

“ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.”
Hebreos 8:6

Termino este estudio con otro detalle que se llevaba a cabo cuando los dos representantes elegidos por los dos pueblos llevaban a cabo un Pacto: los representantes hacían un intercambio de nombres . . . Jesús hizo un intercambio de nombres con nosotros . . . Jesús, el Hijo de Dios, fue llamado el Hijo de Hombre y nosotros, los hijos de los hombres, ahora somos llamados HIJOS DE DIOS . . .

“Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo NOS HIZO MINISTROS COMPETENTES DE UN NUEVO PACTO, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.”
II Corintios 3:4-6

Bendito sea Jesucristo,
el Mesías de Israel y el Salvador del Mundo,
Bendito sea Jesucristo,
el Autor de la Vida,
Bendito sea Jesucristo,
el Dador de un Nuevo y mejor Pacto.

AMÉN