Mis Comentarios de la Ley y de la Gracia - Primera Parte

La Ley se dio para mostrarnos nuestra pecaminosidad, la Ley no se dio para poder vivir por ella, de hecho, Pablo, de muchas formas distintas, nos muestra que hemos muerto a la Ley, que somos libres de la Ley y que ya NO estamos bajo la Ley, ahora los creyentes vivimos bajo la gracia, siendo dirigidos por el Espíritu Santo y disfrutando del perdón y de la paz que ahora tenemos con el Padre por medio de Cristo, Pablo dijo que los que quieren volver a la Ley, caen de la gracia y Cristo de nada les aprovecha . . .

“Mirad, yo, Pablo, os digo que si os dejáis circuncidar, Cristo de nada os aprovechará . . . De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.”
Gálatas 5:2 y 4

La carta a los Gálatas, a los Romanos y a los Hebreos, está llena de versículos donde se afirma que AHORA ya no estamos bajo el Antiguo Pacto, ni bajo la Ley . . . la nueva vida en Cristo no tiene nada que ver con la Ley, de hecho, tanto Pablo como el escritor de la carta a los Hebreos, nos dicen que vivimos por fe, de igual manera que somos salvos por fe, ahora vivimos por fe y Pablo nos dice que la Ley NO es de fe (Gl. 3:12), ya que una persona puede ir a la Iglesia sin creer en Dios, puede dar el diezmo sin creer en Dios, puede ser fiel a su marido sin creer en Dios, por tanto, Pablo nos dice que la Ley no es de fe. Pablo animando a los Hebreos que querían volver a la Ley, dice algo muy interesante: "Nosotros NO somos de los que retrocedemos" (Heb. 10:39), volver a la Ley es retroceder . . . el Antiguo Pacto tuvo su lugar y la Ley bajo dicho Pacto también tuvo su lugar, pero ahora los creyentes hemos muerto a la Ley para poder vivir para Dios y dar fruto para Él . . .

“Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios . . . Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra (=la Ley).”
Romanos 7:4 y 6

Vivir bajo la Ley produce condenación y produce muerte, porque el ministerio de los Diez mandamientos es un ministerio / servicio de condenación y de muerte:

"Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria" II Corintios 3:7

Fijémonos que Pablo llama a los Diez mandamientos "un ministerio de muerte" . . . y más adelante los llama de condenación:

"Porque si el ministerio de condenación fue con gloria"
II Corintios 3:9

La Ley está vigente para los pecadores, los impíos, los ladrones, etc pero NO se dio para los justos

“conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo”
I Timoteo 1:9

Ahora, los hijos de Dios somos guiados por el Espíritu de Dios y si somos dirigidos por el Espíritu, entonces NO estamos bajo la Ley . . .

"Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley."
Gálatas 5:18

La Ley de Moisés juntamente con los Diez mandamientos y todas la leyes morales, era un sistema de esclavitud, Pablo dice que antes de venir la Fe, estábamos encerrados y confinados bajo la Ley.

“Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.”
Gálatas 3:23

Gracias a Dios, ahora NO matamos porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones, ahora no robamos porque el Espíritu de Dios NO nos dirige a robar . . . esta es la vida del creyente, no nos motivan las regulaciones, normas, mandamientos y prohibiciones, AHORA somos guiados por el amor de Dios obrando en nuestras vidas.

Tú afirmas que Pablo dice que debemos ser obedientes a Su voluntad y quiero añadir que todo creyente verdadero anhela hacer la perfecta, buena y agradable voluntad de Dios, pero la perfecta, buena y agradable voluntad de Dios para los que hemos creído NO es que guardemos el Shabat, (que es uno de los 10 mandamientos), ni que no comamos cerdo, ni que apedreemos al hijo rebelde, la perfecta voluntad de Dios NO es que no toque a mi esposa cuando esté con el periodo, ni que no me siente en su silla, la voluntad de Dios en nuestras vidas es CREER EN JESUCRISTO y disfrutar de lo que Él es, de lo que Él ha hecho y de lo que Él está haciendo en nuestras vidas viviendo su vida en nosotros y nosotros viviendo en Él. Para Pablo hacer la voluntad de Dios NO era volver a la Ley con sus mandamientos, prohibiciones, regulaciones, decretos y normas . . . creo que es importante entender el cambio que Jesús ha traído a toda la humanidad con su muerte y su resurrección, creo que es importante saber dónde estamos como creyentes, fíjate lo que dijo Jesús:

“Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado.”
Juan 6:28 y 29

Si queremos hacer la obra de Dios: CREAMOS EN JESUCRISTO. Esta es su voluntad para nuestras vidas, tener una relación con Él, conocer su amor, experimentar su gracia y su poder, poder conocerle de una forma personal:

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”
Juan 17:3

La vida eterna es conocerle, conocer al Padre poniendo nuestros ojos en Jesucristo, la Ley NO trajo el conocimiento de Dios, trajo el conocimiento del pecado, por la Ley NO podemos conocer a Dios, nadie pudo conocer a Dios por medio de la Ley porque la Ley NO se dio para conocerle, la Ley se dio para condenarnos y mostrarnos nuestra necesidad de gracia, de misericordia y de perdón.

“porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.”
Romanos 3:20

Jesús dijo “el que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Jn. 14:9), Jesús no dijo: “Escudriña la Ley y conoceréis a Dios.” ¡NO! No hay absolutamente ninguna promesa en el Antiguo Pacto que diga que cuando le obedezcamos, le conoceremos, sin embargo, dicha promesa SÍ la encontramos en el Nuevo Pacto:

“Y no tendrán que enseñar más cada uno a su prójimo y cada cual a su hermano, diciendo: "Conoce al SEÑOR", porque TODOS me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande--declara el SEÑOR-- pues perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado.”
Jeremías 31:34

La Ley NO trajo el conocimiento de Dios y los que creen que pueden conocer a Dios por medio de la Ley, se equivocan, escuchemos a nuestro hermano Pablo reafirmándose en su posición:

“Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.”
Romanos 7:7

Ya leímos en Romanos 3:20 que “por medio de la ley es el conocimiento del pecado” y en este versículo, Pablo lo vuelve a decir, además, añade algo que es una barbaridad para los religiosos:

“Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.”
Romanos 7:8

Sin la Ley el pecado está muerto, esto es algo lógico, si no hay leyes de tráfico, entonces no hay restricciones, ni multas, por tanto, la Ley es lo que hace que el pecado reviva, de hecho, después Pablo dice:

“Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;”
Romanos 7:10

El mandamiento era para vida, debía darle vida a Pablo, PERO no pudo darle vida por la debilidad y la desobediencia, por tanto, el mandamiento se convirtió en muerte para Pablo. Pablo afirma que el pecado usó el mandamiento para matarle:

“porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.”
Romanos 7:11

El pecado usa la Ley, el diablo usa la Ley, la usó con Adán y Eva y la usó con el mismo Jesús, debemos entender que el poder y la fuerza que tiene el pecado es la Ley.

“el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.”
I Corintios 5:56

Pablo dice el poder del pecado es la LEY . . . ¿Hemos entendido esto? Creo que no, además Pablo afirma que la Ley despierta pasiones pecaminosas:

“Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.”
Romanos 7:5

La Ley despierta pasiones pecaminosas, esto no nos debería resultar extraño si no fuese por las mentiras que hemos adquirido a lo largo de los años, por tanto, la ley no se dio para que el pecado disminuyera, se dio para que el pecado aumentara:

“la ley se introdujo para que abundara la transgresión”
Romanos 5:20

Si un adulto deja unos caramelos en la mesa y hay dos niños cerca y les dice: “!Hey niños!, podéis jugar por aquí, pero NO os comáis los caramelos”, ¿Qué crees que van a hacer esos niños? Ja ja ja Cuando el adulto salga de la habitación, mirarán a los caramelos, se acercarán, el más valiente tocará un caramelo, después el otro será más valiente y le quitará el envoltorio y al final, se comerán los caramelos. El ser humano funciona de esta forma, dale una Ley al hombre y esa misma Ley hará que se despierte algo que le llevará a quebrantarla. Un ejemplo con adultos, la Ley dice: “NO codiciarás la esposa de tu vecino”, entonces un hombre lee este mandamiento y dice: “¿La esposa de mi vecino? ¿Y quién es la esposa de mi vecino? ¡AH! Claro su esposa es Claire, wow, pues Claire está bastante bien, es bastante guapa, etc” ¿Nos damos cuenta cómo el pecado se aprovecha del mandamiento? ¿Nos damos cuenta que la Ley despierta pasiones en nosotros que nos llevan a pecar? Esto no se predica porque muchos prefieren atar a las personas con la Ley para que permanezcan en pecado y dependiendo de las mentiras de la tradición.

Dios nos pidió algo que no podíamos hacer en la Ley, el propio Jesús nos dijo algo que no podíamos hacer por medio de nuestro esfuerzo y de la Ley, él dijo: “SED PERFECTOS” Todos los que escuchasen a Jesús dirían: “¡WOW! lo que Jesús enseña es mucho más difícil que lo que nos enseñan los fariseos porque los fariseos nos dicen que podemos cumplir la Ley con mucho esfuerzo y buena voluntad, pero Jesús nos pide perfección”. Cuando se acerca un joven diciendo a Jesús que guardaba la Ley, Jesús le dice: “¿Guardas la Ley? OK, vende lo que tienes y dalo a los pobres”, este joven se puso muy triste porque se dio cuenta que aunque guardaba partes de la Ley, estaba atado y realmente NO la guardaba completa y perfectamente (que es lo que Dios demanda), este joven rico creía que guardaba la Ley, pero nadie la puede guardar, entonces los que oyeron las palabras de Jesús le preguntaron:

“¿Quién, pues, podrá ser salvo? Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.”
Lucas 18:25 y 26

Para los hombres siempre ha sido IMPOSIBLE cumplir el requisito que la Santa y perfecta Ley de Dios demandaba, por eso, Jesús les dice: “Dios hará posible vuestra Salvación” y como todos sabemos, ahora esa salvación la tenemos por medio de nuestro Salvador Jesucristo y su sacrificio en la Cruz, ahora hemos sido amados, perdonados, justificados, santificados y perfeccionados:

“mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.”
I Corintios 6:11

“Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.”
Hebreos 10:14

Los que hemos sido santificados, por Cristo hemos sido perfeccionados, por tanto, lo que Jesús pidió (la perfección), él mismo lo hizo posible gracias a todo lo que hizo por nosotros.

La Ley nos dice: “esfuérzate, obra, haz algo”; mientras que la Gracia nos dice: “cree, vive, ama, descansa . . .”, la Ley nos dice: "¡HAZ!", la gracia nos dice: "¡CONSUMADO ES!" Ahora los que hemos creído entramos en el reposo:

“Porque los que hemos creído entramos en ese reposo”
Hebreos 4:3

Los que hemos CREIDO, este es el Evangelio, las Buena Noticias, la Buenas Noticias NO son que ahora que eres salvo tienes 400 mandamientos o tienes 100, la Buenas Noticias es que por medio de Jesucristo nuestros pecados han sido quitados y perdonados, que gracias a Cristo, podemos ser salvos y nacer de nuevo recibiendo la presencia del Espíritu Santo, la Buenas Noticias son que ahora puedo descansar en Él, que no me tengo que ganar ni su amor, ni su favor, ni su bendición . . . nuestro Dios nos ha dado TODO . . . y lo más importante que nos debe llevar a una vida de gratitud y alabanza es que nuestro Dios vino, se hizo hombre y se entregó a nosotros . . .

SEGUNDA PARTE