La Sangre de los Sacrificios

A lo largo de la Escritura vemos como se requería sangre para hacer expiación, para poder cubrir los pecados de los hombres.

Cuando Adán y Eva pecan, Dios mismo tiene que matar animales para cubrirles con túnicas de pieles, aquí tenemos al Eterno haciendo el primer sacrificio para cubrir a los culpables, un inocente (un animal) muriendo por el culpable (el hombre).

“Y el SEÑOR Dios hizo vestiduras de piel para Adán y su mujer, y los vistió.”
Génesis 3:21

Caín fue rechazado en base a su sacrificio SIN sangre, pero Abel fue aceptado en base a su sacrificio CON sangre.

NO solamente Abel, también Noé ofreció sacrificios con sangre ANTES de la Ley de Moisés.

“Y edificó Noé un altar al SEÑOR, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocaustos en el altar.”
Génesis 8:20

El sacrificio CON sangre que realizó Noé fue un “aroma agradable” (Gn. 8:21). Si, como algunos afirman, el Eterno NO quería sacrificios con sangre, ¿por qué aquí y en estos versículos Lv. 1:13, 17; 3:5; 23:18 / Nm. 15:3, 13, 14; 28:8; 29:8, 13 y 36) dice que es un “aroma agradable al Señor”?

Los patriarcas también ofrecían sacrificios ANTES de la Ley de Moisés. Abraham recibe la orden de sacrificar a su hijo, está claro que el Eterno NO quería que Abraham matase a Isaac, lo que quería era mostrarnos un tipo o sombra de lo que Él haría enviando a su único Hijo al mundo, de hecho, el propio Abraham afirma que: “Dios proveerá un CORDERO para el holocausto” (Gn. 22:8), pero más adelante Dios provee un carnero (v. 1), por tanto, el cordero del que hablaba Abraham NO era el carnero que él ofreció, era el Cordero que vendría para morir y quitar nuestros pecados, de hecho, Yeshua nos dice que Abraham vio su día:

“Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.”
Juan 8:56

Cuando Israel estaba en Egipto, sangre tuvo que ser derramada de nuevo para que cubriese a las familias del Pueblo de Israel y no muriesen los primogénitos.

“Y la sangre os será por señal en las casas donde estéis; y cuando yo vea la sangre pasaré sobre vosotros, y ninguna plaga vendrá sobre vosotros para destruiros cuando yo hiera la tierra de Egipto . . . Pues el SEÑOR pasará para herir a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes de la puerta, el SEÑOR pasará de largo aquella puerta, y no permitirá que el ángel destructor entre en vuestras casas para heriros.”
Éxodo 12:13 y 23

No solamente en la Pascua, también en Yom Kipur – El Día de la Expiación -, sangre tenía que ser derramada para expiar al Pueblo.

“En el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas; ninguna obra haréis; y ofreceréis en holocausto al Señor en OLOR GRATO, un becerro de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año; serán sin defecto.”
Números 29:7 y 8

En Levítico tenemos que el Eterno afirma:

“Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.”
Levítico 17:11

Es la sangre la que hace expiación, la Torá es MUY clara. La paga del pecado NO es el arrepentimiento o el hacer buenas obras, el Eterno dijo “cuando comas del árbol morirás” (Gn. 2:17), el pecado es algo MUY serio, por eso leemos, “el alma que pecare, esa morirá” (Ez. 18:4 y 20), por eso, el sacrificio era el sustituto del pecador y, por eso, la sangre inocente de un animal debía ser derramada por la vida del pecador.

El mundo tenía que morir por sus pecados e iniquidades, pero Yeshua fue el cordero que quitó NUESTRO pecado, el inocente muriendo por el culpable, Él llevó nuestro pecado y derramó su sangre dando su vida por nosotros, por eso, el escritor de Hebreos dice:

“sin derramamiento de sangre NO hay perdón.”
Hebreos 9:22

El apóstol Pablo también afirma:

“En Él tenemos redención mediante SU SANGRE, el perdón de nuestros pecados”
Efesios 1:7

Por eso, en el libro de Apocalipsis leemos:

“Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su SANGRE . . .”
Apocalipsis 1:5

Vamos a ver lo que le dice el Rabino Josué al Rabino Yojanan Ben Zakkai:

“Ocurrió que el rabino Yohanan Ben Zakkai salió de Jerusalén y el rabino Josué le siguió y vio las ruinas ardientes del Templo, y dijo: ¿Cómo es que el lugar donde los pecados de Israel encuentran expiación está tan destruido? Y dijo el rabino Yohanan: “Hijo mío, no te aflijas, tenemos una expiación tan eficaz como la del Templo. ¿Y cuál es? Son las buenas acciones porque se nos dijo: Yo deseo misericordia y no sacrificio.”
Avot de Rabbi Natan 6

Fijémonos en la pregunta tan importante que hace el Rabino Josué:

“¿Cómo es que el lugar donde los pecados de Israel encuentran expiación está tan destruido?”

La contestación de Yojanan Ben Zakkai es sorprendente porque le contesta algo distinto a lo que la Torá de Moisés enseña. Además fijémonos que Yojanan ben Zakkai NO menciona el arrepentimiento, menciona las buenas acciones para expiar los pecados.

En el Talmud podemos leer una conversación entre Abraham y el Eterno:

“Abraham dijo al Santo Bendito sea:

Esto es posible (los sacrificios expiando los pecados) mientras exista el Santuario, pero cuando no haya más el Santo Templo ¿qué le sucederá al Pueblo de Israel si pecase?

El Santo Bendito sea respondió:

He preparado para ellos el Orden de los Sacrificios, mientras lo lean, YO consideraré como si Me hubiesen ofrecido sacrificios en Mi honor y perdonaré sus iniquidades.”

Hay algo que está claro de esta historia que nos cuenta el Talmud: los sacrificios hacían expiación por los pecados de Israel. El Talmud se plantea una pregunta que él mismo contesta: “Si no hubiese Templo, ¿qué debería hacer Israel si peca?” La respuesta que nos da el Talmud es que la lectura y el estudio de los sacrificios harán expiación, en esta ocasión, la respuesta NO coincide con la respuesta que dio Yojanan Ben Zakkai (hacer buenas obras).

Veamos las palabras de Rabí Israel Meir HaKohen:

“Mediante el SACRIFICIO, se expiaban las transgresiones de todo el Pueblo de Israel . . . Su Voluntad es que nos dediquemos al estudio de las leyes de sacrificio, para que podamos recibir los méritos que merece quien los ofrece.”

Como podemos ver, tanto el Judaísmo como el Cristianismo han entendido la GRAN importancia de los sacrificios, de hecho, es el mismo Profeta Isaías quien nos dice:

“Con todo eso, el Señor quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida EN EXPIACIÓN POR EL PECADO, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad del Señor será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y LLEVARÁ LAS INIQUIDADES de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto DERRAMÓ SU VIDA HASTA LA MUERTE, y fue contado con los pecadores, habiendo él LLEVADO el pecado de muchos, y orado por los transgresores.”
Isaías 53:10-12

La vida está en la sangre, Yeshua derramó su SANGRE hasta la muerte, poniéndola en expiación por el pecado, fue contado con los pecadores y hecho por nosotros maldición, para que ahora en el Mesías podamos tener perdón y vida.

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.”
Isaías 53:5 y 6

“El siguiente día vio Juan a Yeshua que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”
Juan 1:29

“Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.”
Mateo 26:27 y 28

Termino este estudio diciendo esto:

Afirmar que SIN SANGRE NO HAY PERDÓN, es una amenaza clara para el Judaísmo Rabínico (inventado por los fariseos), ya que NO tienen Templo para ofrecer sacrificios, por tanto, se encuentran obligados a cambiar la Torá diciendo que el arrepentimiento, el estudio o las buenas acciones limpian el pecado, con esta afirmación encontramos otra religión más basada en lo que los hombres hacen, basada en las obras. Nosotros, los creyentes en Yeshua, vivimos nuestras vidas basadas en lo que YESHUA HIZO POR NOSOTROS, una vida basada en la FE.

Espero que algún día, el Pueblo Judío pueda conocer a su Mesías, Yeshua, y pueda disfrutar de la redención que ha traído y de todo lo que Él nos ha dado GRATUITAMENTE.

“porque el FIN de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que CREE.”
Romanos 10:4