El Arrepentimiento en el Nuevo Pacto

En muchas ocasiones he escuchado decir que “la Iglesia necesita arrepentirse de sus pecados . . . Oh si mi Pueblo se humillare . . .”, para muchos, la palabra arrepentimiento quiere decir llorar y lamentarse por el pecado, para otros, la palabra arrepentimiento es abandonar el pecado y comprometerse a vivir una vida de santidad, sin embargo, el arrepentimiento en el Nuevo Pacto (después de la muerte de Jesús) quiere decir: cambiar de pensamiento, cambiar de parecer, cambiar la forma de pensar. Es triste ver como muchos predicadores siguen aferrándose al Antiguo Pacto y siguen mezclando la gracia con la Ley . . . muchos afirman que sin arrepentimiento NO hay perdón, no sé qué versión de la Biblia tienen, pero en la mía, yo leo: SIN DERRAMAMIENTO DE SANGRE NO HAY PERDÓN (Heb. 9:22). Yo conozco a personas que viven una vida de arrepentimiento continuo, se lamentan constantemente por sus pecados, muchos en distintas religiones se lamentan y hacen promesas de que van a cambiar . . . pero el tiempo demuestra que todo esto NO vale para nada y aunque estas personas se lamenten, ayunen, lloren y aflijan sus almas por sus pecados, no significa que sean salvas . . . lo más curioso de todo es que Cristo nos perdonó en la Cruz, fue su sangre la que nos ha traído el perdón de nuestros pecados, NO nuestro arrepentimiento, mucho antes de que le conociésemos, antes incluso de arrepentirnos ¡YA HABÍAMOS SIDO PERDONADOS!, su sangre ya había sido derramada, su sacrificio ya había sido consumado, por tanto, Dios NO me perdona porque me arrepiento, Dios me perdona porque Cristo murió por mí y derramó su preciosa sangre por mí, es su sangre lo que me limpia, no mi arrepentimiento.

“De cierto os digo que TODOS LOS PECADOS SERÁN PERDONADOS a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean”
Marcos 3:28

¿Cuándo se hizo realidad esta afirmación de Jesús? ¿Cuándo TODOS LOS PECADOS DE LOS HOMBRES fueron perdonados? ¡En la Cruz!

“Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, PERDONÁNDOOS TODOS LOS PECADOS, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz”
Colosenses 2:13 y 14

La palabra griega para arrepentimiento es METANOIA y significa un cambio de pensamiento, lógicamente, dicho cambio, me llevará a un cambio de camino y me llevará directamente a los brazos amorosos de Dios, pero hay otra palabra griega para arrepentirse que aparece en el libro de Mateo, veamos:

“Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió ARREPENTIDO las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos,”
Mateo 27:3

Judas se arrepintió porque sintió remordimiento, Judas se lamentó por lo que había hecho, la palabra que se usa aquí es METAMELOMAI y tiene el significado de “lamentarse”, “tener remordimiento” y “sentir tristeza”. ¿De qué le sirvió este arrepentimiento a Judas? ¡De nada! . . . se lamentó y sintió remordimiento, pero NO cambió su forma de pensar, ni se volvió a su Dios.

El arrepentimiento – METANOIA - del Nuevo Pacto nos lleva a la salvación, nos lleva al autor de la vida, nos lleva a la fe en el Mesías y al verdadero conocimiento de Dios. Cuando predicamos el mensaje del Evangelio, un mensaje de amor, perdón, salvación, liberación y vida, en el momento que alguien decide poner su confianza en el Señor Jesús y en lo que Él hizo por nosotros, en ese momento su pensamiento está siendo transformado por el poderoso mensaje del Evangelio y por el Espíritu de Dios que le estará convenciendo de pecado (el pecado de NO creer en Jesucristo – Juan 16:8 y 9), en ese preciso momento, esta persona está experimentando el verdadero arrepentimiento, un cambio de pensamiento que nos lleva a nuestro Dios y a la fe en Cristo. Por tanto, el verdadero arrepentimiento NO es decir NO al pecado, es decir SÍ a Cristo.

Ahora bien, ¿cómo conseguimos que la gente se arrepienta? ¿usamos la vara y la zanahoria? ¿usamos los castigos del infierno y los juicios de Dios para meter miedo a las personas? ¿les decimos que cuando se arrepientan, Dios les va a solucionar todos sus problemas y que van a vivir una vida libre de problemas? . . . ¡NO! Compartamos el mensaje del Evangelio: “PORQUE DE TAL MANERA AMÓ DIOS AL MUNDO”, no hay palabras que puedan describir el amor del Padre, por eso, leemos “DE TAL MANERA”, Dios amó al mundo, sí, al mundo: a los ladrones, mentirosos, violadores, adúlteros, borrachos, asesinos . . . Dios amó al mundo QUE HA DADO A SU HIJO JESÚS PARA QUE TODO AQUEL QUE CREE EN ÉL, NO SE PIERDA MAS TENGA VIDA ETERNA, ¡oh el mensaje del Evangelio!, el justo muriendo por los injustos, el santo muriendo por los pecadores . . . este evangelio es para TODO AQUEL QUE CREE, lo dijo nuestro Señor, lo dijo nuestro hermano Pablo . . .

“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación A TODO AQUEL QUE CREE”
Romanos 1:16

Y también lo dijo nuestro hermano Pedro . . .

“De éste dan testimonio todos los profetas, que TODOS LOS QUE EN ÉL CREYEREN, recibirán perdón de pecados por su nombre.”
Hechos 10:43

¿Por qué algunos creyentes condenan a los pecadores? ¿Por qué algunos creyentes atacan a los pecadores cuando intentan llenar sus vidas con el pecado? Supongo que si no conocen a Jesucristo, algo tendrán que hacer para llenar sus vidas y encontrar un sentido a su existencia . . . ¿Por qué no tenemos compasión de ellos? ¿Por qué no tratamos a los pecadores como Jesús los trató? Jesús comía con pecadores, los pecadores querían acercarse a Jesús ¿Se quieren acercar los pecadores a nosotros? ¿Pueden ver los pecadores el amor de Dios en nuestras vidas? Cuando nos miran, ¿ven a Cristo o ven a un fariseo? ¿Por qué NO hacemos lo que Jesús hizo? ¿Y qué hizo? Veamos:

“Porque NO envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
Juan 3:17

“porque NO he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.”
Juan 12:47

No condenemos a los pecadores, no condenemos al mundo, no juzguemos a los que todavía no conocen el mensaje del Evangelio, son ovejas sin pastor, por tanto, llevemos las buenas noticias a sus vidas, mostrémosles el amor de Dios con nuestros hechos y palabras.

Y cuando muchos escuchen el mensaje glorioso del Evangelio, dirán: “Yo pensaba que Dios no me amaba, pensaba que a Dios yo no le importaba, pensaba que Él me había rechazado y olvidado, pero AHORA HE OIDO EL EVANGELIO Y AHORA CREO, AHORA SÉ QUE ERA MENTIRA LO QUE YO CREÍA, LO QUE ME HABÍAN DICHO, AHORA CREO EN JESÚS, CREO EN EL AMOR DE DIOS Y EN LO QUE ÉL HIZO POR MÍ POR MEDIO DE SU HIJO” . . . . esto es METANOIA, esto es un cambio de pensamiento, este es el ARREPENTIMIENTO DEL NUEVO PACTO, este cambio es el que Dios desea en la vida de todos los hombres:

Nuestro hermano Pedro lo dijo:

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que TODOS procedan al arrepentimiento (metanoia).”
II Pedro 3:9

También Pablo:

“ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”
Hechos 17:30

Dios quiere que todos los hombres se arrepientan, ¿cómo? Conociendo la verdad del Evangelio porque Él desea que todos los hombres sean salvos:

“Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que TODOS LOS HOMBRES sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.”
I Timoteo 2:3 y 4

Este arrepentimiento (metanoia) también debe estar presente en los creyentes porque arrastramos muchas cargas de la religión y de la tradición y nos tenemos que arrepentir, en este año YO me he arrepentido muuuuuchas veces y de muchas cosas, ¿por qué? Porque Dios me mostraba realidades en su Palabra y eso me ha llevado a cambiar mis pensamientos en muchas áreas, esas realidades me han llevado al arrepentimiento y me han dado una nueva dirección.

Termino diciendo que es la BONDAD DE DIOS lo que nos lleva al arrepentimiento, cuando vemos tanta bondad, tanta misericordia, tanta gracia, tanto amor . . . eso nos hace cambiar y abandonar nuestras creencias erróneas de un Dios airado e iracundo . . .

“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que SU BENIGNIDAD te guía al ARREPENTIMIENTO?”
Romanos 2:4