El Remanente de Israel

“Porque así dice el SEÑOR: Gritad con alegría por Jacob, y dad voces por la primera de las naciones; proclamad, dad alabanza, y decid: `Oh SEÑOR, salva a tu pueblo, AL REMANENTE DE ISRAEL.´”
Jeremías 31:7

Nuestro hermano Pablo nos dice que los judíos que NO creyeron en Jesús, fueron desgajados del Olivo y los gentiles que creyeron en Jesús, fueron injertados en el Olivo, en el Israel de Dios.

“Pero si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo un olivo silvestre, fuiste injertado entre ellas y fuiste hecho participante con ellas de la rica savia de la raíz del olivo, no seas arrogante para con las ramas; pero si eres arrogante, recuerda que tú no eres el que sustenta la raíz, sino que la raíz es la que te sustenta a ti. Dirás entonces: Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado. Muy cierto; fueron desgajadas por su incredulidad, pero tú por la fe te mantienes firme.”
Romanos 11:17-20

Muchos judíos dejaron de ser el Israel de Dios, el Pueblo de Dios, en el momento que rechazaron a su Mesías, fueron cortados de Israel, por eso, Pablo nos dice:

“Porque NO todos los descendientes de Israel son Israel . . .”
Romanos 9:6

Pablo sigue diciendo que:

“. . . ni son todos hijos por ser descendientes de Abraham, sino que POR ISAAC SERA LLAMADA TU DESCENDENCIA. Esto es, NO son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes.”
Romanos 9:7 y 8

El propio Jesús dijo acerca de los fariseos:

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.”
Mateo 23:15

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer.”
Juan 8:44a

Si algo podemos ver en estos versículos es que los escribas y fariseos que rechazaron a Jesús, NO eran hijos de Dios, sino todo lo contrario, Jesús los llama “hijos del infierno y del diablo.

Por tanto, hoy en día solo hay UN pueblo de Dios compuesto de todos los que hemos puesto nuestra fe y confianza en Jesucristo, TANTO JUDÍOS COMO GENTILES, ya NO hay diferencia porque somos UNO en el Mesías. Nadie puede afirmar ser parte del Pueblo de Dios por ser descendiente de Abraham en la carne:

“Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre.”
Juan 8:39-41

Está claro que estos fariseos eran hijos de Abraham en la carne, de hecho, el mismo Jesús lo reconoce más adelante:

“Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.”
Juan 8:56

Entonces Jesús, ¿en qué quedamos son o no son hijos de Abraham? La respuesta es son y NO son, son en la carne, pero NO lo son espiritualmente.

Pablo afirmó:

“Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.”
Gálatas 3:7

Los que son de fe, los creyentes, los que hemos puesto nuestra fe, confianza y esperanza en Jesucristo, éstos son hijos de Abraham, estos son los hijos de Dios, los que NO son de fe, no son hijos. Pablo llama a los creyentes en Cristo “la circuncisión”:

“Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.”
Filipenses 3:3

Hemos sido injertados en el Olivo, en el Israel de Dios, somos hijos de Abraham, somos la circuncisión y somos hijos amados de Dios. ¡AleluYah!

Ahora bien, puede que estés pensando: “Pero yo pensaba que Dios NO había rechazado a su Pueblo”, Pablo afirma que Dios NO ha rechazado a su Pueblo, pero déjame que te haga una pregunta para ver si entiendes dónde nos quiere llevar Pablo con sus razonamientos, ya que muchos mal interpretan sus palabras:

¿Rechazó Israel a Su Mesías? . . . Si tú crees que Jesús es Dios (yo lo creo) Israel no solamente estaba rechazando a Su Mesías, estaba rechazando a Su Dios. Por eso, Pablo afirma que Dios NO ha rechazado a Israel, el verdadero problema es que Israel ha rechazado a su Dios, pero Pablo afirma que Dios tiene un Remanente fiel, un Remanente que aceptó a Jesucristo y puso su fe en Él, un Remanente escogido por gracia, ese Remanente, junto a los gentiles que hemos creído, formamos el Pueblo de Dios, el Israel de Dios, la nación de Israel actual es el Israel en la carne, pero NO es el Pueblo de Dios. Cuando Pablo afirma que Dios NO ha rechazado a Israel, NO pone como ejemplos a los fariseos, ni a los levitas, ni a los sacerdotes, Pablo se pone a él mismo como ejemplo porque Pablo es un creyente en Jesucristo, es un hijo de Abraham en la carne, PERO también lo es espiritualmente, Pablo, en ningún momento, afirma que Dios NO ha rechazado a Su Pueblo pensando en los judíos NO creyentes en Jesús, Pablo afirma que Dios NO ha rechazado a su Pueblo pensando en el Remanente precioso y escogido por gracia, un Remanente que aceptó a su Dios, aceptando a su Mesías, Jesucristo.

“Así también aun en este tiempo ha quedado un REMANENTE escogido por gracia.”
Romanos 11:5

Pablo dice: "¿Ha desechado Dios a Su Pueblo?" . . . y él mismo contesta diciendo: "¡NO! porque YO SOY Israelita", por tanto, aunque los que NO han creído han sido cortados del Pueblo de Israel y ya NO son hijos, ha quedado un Remanente por gracia, un Remanente que SÍ ha creído y cree en el Mesías.

“También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan sólo EL REMANENTE será salvo”
Romanos 9:27

Fijémonos que Pablo está citando una profecía del libro del profeta Isaías y está afirmando que YA se ha cumplido, veamos la cita de Isaías:

“Un REMANENTE volverá, el REMANENTE de Jacob, al Dios poderoso (hebreo: EL GIBBOR). Pues aunque tu pueblo, oh Israel, sea como la arena del mar, SÓLO UN REMANENTE de él volverá”
Isaías 10:21 y 22

¿Dónde volverá el Remanente? ¿A la Tierra de Israel? ¿A Jerusalén? ¡NO! Volverá al Dios Poderoso, ¿Quién es el Dios Poderoso? ¡JESUCRISTO!

“Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, DIOS PODEROSO (hebreo: EL GIBBOR), Padre Eterno, Príncipe de Paz.”
Isaías 9:6

Los que aceptaron al Dios Poderoso, a Jesucristo, pertenecen al Remanente que ha regresado y son los que han sido salvos por la gracia de Dios a través de su fe (Ef. 2:8). Dios ha reunido al Remanente en las moradas de la casa del Padre:

“Y yo mismo recogeré EL REMANENTE de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán.”
Jeremías 23:3

Dios NO recuerda los pecados del Remanente de Israel porque ha entrado en el Nuevo Pacto y en el Nuevo Pacto, Dios no toma en cuenta nuestros pecados, ni los recuerda (Jer. 31:34).

“¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado DEL REMANENTE de su heredad?”
Miqueas 7:18

El Pueblo de Dios, el Israel de Dios, la verdadera circuncisión, son los judíos que han creído (el Remanente) y los gentiles que han creído. El apóstol Pablo cita el libro de Joel cuando afirma:

“Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”
Romanos 10:12 y 13

Si vamos al libro de Joel podemos leer:

“Y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación y entre EL REMANENTE al cual él habrá llamado.”
Joel 2:32

El autor de la carta a los hebreos nos explica que el Monte de Sion NO es un monte físico que se puede tocar y Jerusalén NO es la terrenal:

“Porque no os habéis acercado a un monte palpable . . . Sino que os habéis acercado al monte Sion, y a la ciudad del Dios vivo: a Jerusalén la celestial, y a las miríadas de ángeles, a la Iglesia de los primogénitos inscritos en los cielos”
Hebreos 12:18a, 23, 23 – La Biblia Textual

Según los discípulos del Mesías, el Monte de Sion, la Ciudad del Dios vivo y la Jerusalén Celestial es LA IGLESIA, Pablo también llegó a decir que la Jerusalén terrenal se encontraba en esclavitud y daba hijos para esclavitud (Gl. 4:24 y 25) y después afirma:

“Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.”
Gálatas 4:26

El apóstol Pedro dice de nosotros, los gentiles, los que NO éramos Pueblo de Dios, QUE AHORA, BAJO EL NUEVO PACTO:

“. . . vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.”
I Pedro 2:9 y 10

Todos los que son de fe, tanto judíos como gentiles, son hijos de Abraham y pertenecen a la Iglesia del Dios vivo, a la Jerusalén Celestial; todos los que han puesto su fe y confianza en Cristo, son hijos de Dios y ahora NO hay diferencia porque todos somos hermanos y todos somos UNO en Él.

“Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;”
Romanos 10:12

“Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.”
Gálatas 3:28 y 29

“no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.”
Colosenses 3:11