Sucot: La Fiesta de los Tabernáculos

Sucot: La Fiesta de los Tabernáculos

Sucot es la tercera Fiesta de Peregrinaje y la primera vez que la encontramos en las Escrituras recibe el nombre de Jag HaAsif, la fiesta de la Recolección de la Cosecha.

“Tres veces al año me celebraréis fiesta . . . Guardarás la fiesta de los panes sin levadura . . . También guardarás la fiesta de la siega de los primeros frutos de tus labores . . . y la fiesta de la cosecha al fin del año . . . Tres veces al año se presentarán todos tus varones delante del Señor DIOS.”

Éxodo 23:14-17

La Fiesta de los Tabernáculos también es conocida con el término HaJag, “La Fiesta” (I R. 12:32 / Ez. 45:25 / Jn. 7:37), era la Fiesta más grande de todas y con una mayor asistencia ya que la última cosecha había finalizado y ahora todos podían descansar y celebrar la Fiesta.

“También celebrarás . . . la fiesta de la cosecha al final del año.”

Éxodo 34:22

 

“Habla a los hijos de Israel, y diles: "El día quince de este mes séptimo es la fiesta de los tabernáculos; se celebrará al SEÑOR por siete días . . . Habitaréis en tabernáculos por siete días; todo nativo de Israel vivirá en tabernáculos, para que vuestras generaciones sepan que yo hice habitar en tabernáculos a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el SEÑOR vuestro Dios." Así declaró Moisés a los hijos de Israel las fiestas señaladas del SEÑOR.”

Levítico 23:34, 42-44

 

“Durante siete días celebrarás la fiesta de los tabernáculos, cuando hayas recogido el producto de tu era y de tu lagar. Y te alegrarás en tu fiesta, tú, tu hijo y tu hija, tu siervo y tu sierva, el levita y el forastero, el huérfano y la viuda que están en tus ciudades.”

Deuteronomio 16:13 y 14

El mandamiento principal en Sucot es habitar en Tabernáculos. En Sucot hacemos cabañas/tabernáculos para recordar que nuestro Pueblo Israel habitó en cabañas/tabernáculos durante 40 años en el desierto y también recordamos que el Eterno nos protegió cubriéndonos con nubes de gloria. Cuando hacemos nuestra Sucá estamos identificándonos con un Pueblo, el Pueblo Elegido, el Pueblo de Israel, también estamos agradeciendo a Dios por lo que hizo en el desierto a nuestro Pueblo guardándole y guiándole.

LA ESENCIA DE SUCOT: LA ALEGRÍA

Otro mandamiento que tenemos en Sucot es estar alegres. Por eso, esta Fiesta es llamada “La época de nuestra alegría”- Zemán Simjaténu.

“. . . y os alegraréis delante del SEÑOR vuestro Dios por siete días.”

Levítico 23:40

 

“Y te alegrarás en tu fiesta . . . estarás realmente alegre.”

Deuteronomio 16:14a y 15b

Como hemos leído, en esta época nos alegramos con la cosecha, después del trabajo de la siembra, viene el descanso, el fruto, la satisfacción y la alegría, nos alegramos por todo lo que hemos hecho (gracias a EL), por todo lo que Dios nos ha dado, pero sobre todo lo que acabo de citar, la verdadera alegría, está en nuestro Dios, estando con EL, viviendo junto a EL, comiendo, bebiendo y durmiendo con EL, experimentando su Presencia cubriendo nuestra Sucá. Él es nuestro gozo y alegría. Otro motivo para alegrarnos es por la misericordia y el perdón que hemos recibido en Yom Kipur después de nuestro arrepentimiento. Creemos que hemos sido perdonados y que Dios ha decretado vida y bendiciones para el nuevo año.

Y LA PALABRA HIZO UNA SUCÁ

Para nosotros los creyentes en Yeshua es una época de mucha alegría porque nuestro amado Yeshua HaMashiaj (Jesucristo), posiblemente se hizo hombre en esta época, hizo una Sucá y habitó entre nosotros.

“Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros . . .”

Juan 1:14a (Biblia de Jerusalén 1976)

La versión Latinoamericana 1995 dice:

“Y la Palabra se hizo carne, puso su tienda entre nosotros . . .”

LAS 4 ESPECIES

Otro mandamiento en Sucot lo encontramos en el siguiente versículo:

“El día quince del séptimo mes, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, celebraréis la fiesta del SEÑOR por siete días, con reposo en el primer día y reposo en el octavo día. "Y el primer día tomaréis para vosotros frutos de árboles hermosos (etrog), hojas de palmera (lulav) y ramas de árboles frondosos (hadasim), y sauces de río (aravot); y os alegraréis delante del SEÑOR vuestro Dios por siete días. "Así la celebraréis como fiesta al SEÑOR por siete días en el año. Será estatuto perpetuo para todas vuestras generaciones; la celebraréis en el séptimo mes.”

Levítico 23:39-41

En el Judaísmo se llama el mandamiento de “Las Cuatro especies” (Arbaát Haminim), nuestra tradición nos enseña que se debe tomar una fruta cítrica (Etrog - cidro), una rama cerrada de palmera (Lulav), tres ramas de mirto (Hadás) y dos ramas de sauce (Aravá). Las ramas se atan de esta forma: las dos ramas de sauce a la izquierda, la rama de palmera en el centro y las tres ramas de mirto a la derecha. Cada día de Sucot (menos en Shabat) se cogen las 4 especies, se recita una bendición y se agitan hacia arriba y hacia abajo en todas las direcciones de una forma establecida. La interpretación clásica es que las cuatro especies representan los diferentes tipos de personas que componen el Pueblo de Israel:

-      La rama de palmera: representan los que obran, pero no tienen conocimiento ni amor, la palmera produce fruto, pero no tiene fragancia.

-      Las ramas de mirto: representan los que tienen conocimiento, pero no hacen nada, el mirto tiene fragancia, pero carece de frutos.

-      Las ramas de sauce: representan los que no tienen conocimiento y tampoco hacen nada, el sauce no tiene fragancia ni fruto.

-      El etrog: representa los que tienen conocimiento y llevan a cabo la Voluntad de Dios, el cidro tiene fragancia y fruto. Debemos ser como el etrog.

Otra interpretación nos dice que las cuatro especies representan periodos de la historia de Israel:

-      La rama de palmera: representa la época de los reyes y profetas.

-      Las ramas de mirto: representan los tiempos del Talmud.

-      Las ramas de sauce: representan el exilio.

-      El etrog: representa la época del Mesías cuando establezca su Reino.

Las cuatro especies también pueden representar a cuatro partes muy importantes de nuestro cuerpo:

-      La rama de palmera: la columna vertebral.

-      Las ramas de mirto: los ojos.

-      Las ramas de sauce: los labios.

-      El etrog: el corazón.

USHPIZIN

El Judaísmo enseña que cada noche de Sucot recibimos invitados especiales en nuestra Sucá: Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, Aarón y David. Hay tanta bendición y tanta luz espiritual en la Sucá que estos invitados especiales (llamados “ushpizin” en arameo) abandonan su morada para visitarnos compartiendo con nosotros atributos de Dios vinculados a cada uno de ellos: amor/bondad (Abraham), disciplina (Isaac), belleza/verdad (Jacob), eternidad/dominio (Moisés), humildad (Aarón), fundamento/santidad (José) y soberanía/reinado (David). Los siete huéspedes están representados en las cuatro especies de la siguiente forma:

-      Una rama de palmera – José

-      Tres ramas de mirto: Abraham, Isaac y Jacob

-      Dos ramas de sauce: Moisés y Aarón

-      Un etrog: el Rey David

Muchos judíos reciben y dan la bienvenida a estos invitados con unas oraciones especiales, algunos judíos tienen la costumbre de dejar una silla vacía con las Escrituras encima en honor de estos invitados. También la comida que les pondríamos a nuestros invitados es donada a los pobres o se invita a comer a un pobre.

EL DÍA DE LA GRAN SÚPLICA POR LA SALVACIÓN

El último día de Sucot es Hoshana Rabá que quiere decir el día de la Gran Súplica por la Salvación. En Sucot el mundo es juzgado en cuanto al agua (las lluvias que recibiremos) y es precisamente en este día cuando Dios dicta la sentencia del agua, como el agua es muy importante para las cosechas y para el hombre, en este día se incrementa la oración, también la tradición nos dice que la sentencia que se dictó en Rosh Hashaná y fue sellada en Yom Kipur para cada persona, es confirmada y aplicada a partir de este día, por tanto muchos judíos se pasan toda la noche estudiando la Torá especialmente el libro de Deuteronomio y de los Salmos para que Dios tenga misericordia de ellos por si la sentencia divina hubiese sido negativa. La oración Hashaná (Sálvanos por favor) se repite varias veces en este día.

Fue precisamente en Hoshana Rabá cuando Yeshua afirmó:

“Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: "De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva."

Juan 7:37 y 38

ENSEÑANZAS DE ESTA FIESTA

-      Somos peregrinos en esta tierra (I P. 2:11). Estamos de paso en esta tierra, nuestra vida es temporal, nuestro verdadero hogar está con nuestro Dios.

-      Nuestro cuerpo es como una Sucá, es algo frágil, algo temporal. Cuando vemos como las ramas que hemos usado se marchitan nos damos cuenta de nuestra propia fragilidad, de que nosotros también nos marchitamos (II Co. 5:1).

-      Todos somos iguales delante de Dios. Al vivir en la Sucá no se marcan diferencias entre los hombres. Los ricos y los pobres viven en Sucot (plural de Sucá) compartiendo lo que tienen.

-      Las paredes de nuestras casas nos protegen hasta cierto punto, pero esas mismas paredes nos aíslan de los demás. En una Sucá es más fácil recibir ayuda de nuestro prójimo y es más fácil oír la necesidad del que vive a nuestro lado.

-      La verdadera seguridad NO viene por las paredes de nuestra casa, viene por nuestra fe y confianza en el Señor, por eso nuestros sabios han enseñado que la Sucá es “un refugio de fe”.

-      La Sucá es un abrazo de Dios. Cuando cumplimos Sus mandamientos nos conectamos con Dios, por eso al morar en la Sucá recibimos un abrazo de parte de nuestro Padre celestial.

-      Construyendo una Sucá estamos creando un lugar para que la Shejiná (Presencia Divina) more entre nosotros. Una de las palabras en hebreo para fiesta es Moed, esta palabra significa “cita o tiempo señalado”, por tanto, la Fiesta de los Tabernáculos (en realidad todas las fiestas) es un cita donde nos encontramos con Dios.

“El hombre debe recordar en su riqueza, la pobreza; en sus días de engrandecimiento, su pasado humilde; en los tiempos de paz, las penurias de la guerra…”

Filón de Alejandría

 

"El que se sienta en la Sucá, está en la sombra de la Fe y nadie le puede hacer daño porque Dios está extendiendo sus alas sobre él como una madre protege a sus hijos"

El Zohar