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“. . . no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento . . .”
Efesios 1:16-18a
El espíritu de sabiduría y revelación debe alumbrar los ojos de nuestro entendimiento, debe traer luz a nuestro entendimiento, aquí la palabra es “dianoia” que se puede traducir por “imaginación”, el apóstol Pablo nos dice que nuestra imaginación es iluminada o alumbrada cuando el espíritu de sabiduría se derrama sobre nuestras vidas. Sin la luz que trae el espíritu de sabiduría NO podemos ver, NO podemos entender.
El espíritu de sabiduría cuando viene a nuestras vidas nos da luz y esa luz nos permite entender, nos permite ver. Cuando recibimos esta luz, recibimos una impartición de la vida de Dios porque la luz de Dios es la vida de Dios.
“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.”
Juan 1:4
Como el espíritu de sabiduría trae luz y como la luz es la vida de Dios, podemos afirmar que cuando Dios derrama sobre nosotros espíritu de sabiduría y revelación, recibimos su luz y su vida.
La sabiduría es tan importante que en el libro de Proverbios es llamada “lo principal”.
“Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.”
Proverbios 4:7
Según el diccionario la palabra “principal” significa “que tiene el primer lugar en estimación o importancia y se antepone y prefiere a otras”. ¿Por qué la sabiduría es más importante que la santidad? ¿Por qué es más importante que la justicia? . . . Porque la sabiduría produce justicia y santidad. Literalmente este versículo dice en hebreo: “Lo primero es la sabiduría”.
Si tenemos sabiduría, caminaremos en luz, en bendición, en justicia, en santidad . . . Una persona sabia NO peca porque camina en luz, pero una persona necia peca porque vive en oscuridad ya que carece de sabiduría.
“El sabio teme y se aparta del mal, pero el necio es arrogante y descuidado.”
Proverbios 14:16
“El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas . . .”
Eclesiastés 2:14
Viendo todo esto podemos entender porqué dice la Biblia que la sabiduría es “lo principal”.
Recordemos que un hombre sabio es mejor que un hombre fuerte, es mejor que un hombre rico.
El Urim y el Tumim
“Pondrás en el pectoral del juicio el Urim y el Tumim, y estarán sobre el corazón de Aarón cuando entre a la presencia del SEÑOR; y Aarón llevará continuamente el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante del SEÑOR.”
Éxodo 28:30
Existen dos interpretaciones principales del Urim y el Tumim:
- Eran dos piedras y con ellas se echaba suerte, y según cayesen, una de ellas indicaría el SI y la otra piedra indicaría el NO.
- Se tomarían las dos piedras y de una forma sobrenatural una de ellas de iluminaría indicando la respuesta divina.
Posiblemente la interpretación más acertada sea la segunda, ya que requiere una intervención directa y clara de Dios, si la primera fuese la correcta siempre podríamos tener una respuesta según hayan salido las piedras, la intervención de Dios no sería algo claro.
De todas formas, lo que vamos a ver en este estudio es lo que dichas piedras representan en nuestras vidas.
“Y de Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón santo, a quien pusiste a prueba en Masah, con quien luchaste en las aguas de Meriba; el que dijo de su padre y de su madre: "No los conozco"; y no reconoció a sus hermanos, ni consideró a sus propios hijos, porque obedecieron tu palabra, y guardaron tu pacto. Ellos enseñarán tus ordenanzas a Jacob y tu ley a Israel. Pondrán incienso delante de ti, y holocaustos perfectos sobre tu altar. Bendice, oh SEÑOR, sus esfuerzos, y acepta la obra de sus manos; quebranta los lomos de los que se levantan contra él y de los que lo odian, para que no se levanten más.”
Deuteronomio 33:8-11
El Urim: la Sabiduría de Dios
La palabra hebrea “Urim” significa “Luces”, el Urim representa la sabiduría de Dios. Si poseemos el Urim, tendremos entendimiento, tendremos luz, tendremos sabiduría. Con el Urim podremos aprender y podremos enseñar, por eso la tribu de Leví podía enseñar al Pueblo de Israel la Ley de Dios.
“Ellos enseñarán tus ordenanzas a Jacob y tu ley a Israel.”
Deuteronomio 33:10
Si queremos caminar en luz, necesitamos el Urim, necesitamos la sabiduría de Dios fluyendo en nuestras vidas.
“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.”
Romanos 1:21
Un corazón necio es un corazón sin sabiduría, el corazón es entenebrecido cuando carece de sabiduría. Este versículo nos muestra que el pecado es el resultado de un corazón entenebrecido, un corazón necio, un corazón que carece de Luz, que carece de sabiduría.
El Urim trae luz, trae entendimiento, trae justicia, trae santidad, trae bendición, trae vida . . .
El Tumim: el amor perfecto de Dios
La palabra hebrea “Tumim” significa “Perfecciones”. En Primera de Juan encontramos dos afirmaciones muy interesantes: Dios es Luz (I Jn. 1:5) y Dios es Amor (I Jn. 4:8).
“Pero el que aborrece a su hermano, está en tinieblas y anda en tinieblas . . .”
I Juan 2:11
En este versículo vemos que “andar en tinieblas” implica “aborrecer al hermano”, es decir, tener odio implica tener oscuridad. Por tanto, si tenemos el amor de Dios, estamos andando en luz. Esto es lo que representa el Tumim: caminar en el amor de Dios, caminar en su perfecto amor.
En el Antiguo Testamento hemos leído que la sabiduría es “lo principal” (Pr. 4:7) y en el Nuevo Testamento podemos leer que el amor es “lo más grande” (I Co. 13:13).
El Urim es lo principal en el Antiguo testamento y el Tumim es lo más grande en el Nuevo Testamento.
Recordemos que con el Urim y el Tumim descubrían la voluntad de Dios, si tenemos lo que representan dichas piedras (sabiduría y amor), conoceremos la voluntad perfecta de Dios en todo momento y sabremos cómo llevarla a cabo.
Cuando tenemos el Urim y el Tumim, es decir, la sabiduría y el amor de Dios, habremos alcanzado un nivel de comunión con el Eterno semejante al que tenía Yeshua. Dios Padre no tenía que indicar a Yeshua lo que tenía que hacer en todas las situaciones que atravesaba ya que Yeshua tenía la sabiduría de Dios y sabía perfectamente lo que su Padre quería en cada momento, además el camino de Yeshua era perfecto porque caminaba en amor constantemente.
El apóstol Pablo oró por la sabiduría (Urim) y el amor de Dios (Tumim) en el libro de Efesios.
“. . . pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación (URIM) en un mejor conocimiento de El.”
Efesios 1:17
“. . . que os conceda, conforme a las riquezas de su gloria, ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior; de manera que Cristo more por la fe en vuestros corazones; y que arraigados y cimentados en amor (TUMIM), seáis capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor de Cristo (TUMIM) que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.”
Efesios 3:16-19
Adquiriendo sabiduría
“Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las palabras de mi boca . . . Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.”
Proverbios 4:5 y 7
“Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado;
Y adquirir inteligencia vale más que la plata.”
Proverbios 16:16
“Compra la verdad y no la vendas, adquiere sabiduría, instrucción e inteligencia.”
Proverbios 23:23
La sabiduría se puede adquirir, debemos crecer en sabiduría, debemos procurarla con todo nuestro corazón. El propio Yeshua creció en sabiduría.
“Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.”
Lucas 2:52
Adquirimos sabiduría cuando obedecemos a Dios.
“El temor del SEÑOR es el principio de la sabiduría; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.”
Proverbios 1:7
No podemos recibir la sabiduría de Dios si no vivimos en obediencia, Dios No nos dará de su sabiduría si estamos viviendo en pecado. Cuando tenemos temor de Dios en nuestro corazón, obedeceremos su Palabra y con la obediencia vendrá un nuevo entendimiento y la sabiduría de Dios.
Daniel y sus compañeros tuvieron un conocimiento superior, una inteligencia superior y una sabiduría superior porque el temor de Dios estaba en sus corazones y decidieron obedecer a Dios incluso arriesgando sus propias vidas.
“Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de los oficiales que le permitiera no contaminarse . . . A estos cuatro jóvenes Dios les dio conocimiento e inteligencia en toda clase de literatura y sabiduría; además Daniel entendía toda clase de visiones y sueños . . . El rey habló con ellos, y de entre todos ellos no se halló ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; entraron, pues, al servicio del rey. Y en todo asunto de sabiduría y conocimiento que el rey les consultó, los encontró diez veces superiores a todos los magos y encantadores que había en todo su reino.”
Daniel 1:8, 17, 19-20
Adquirimos sabiduría cuando se la pedimos a Dios.
“Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”
Santiago 1:5
Después de haber decidido en nuestro corazón vivir en obediencia, debemos pedir sabiduría a Dios, debemos pedirla continuamente porque continuamente la necesitamos.
Daniel y sus compañeros decidieron vivir según la Palabra de Dios por el temor de Dios que había en sus corazones, por eso Dios derramó inteligencia, conocimiento y sabiduría, pero llegó una situación donde necesitaban más sabiduría y tuvieron que clamar a Dios, cuando pidieron más sabiduría Dios contestó sus oraciones.
“Daniel habló, y dijo: Sea el nombre de Dios bendito por los siglos de los siglos, porque la sabiduría y el poder son de El. El es quien cambia los tiempos y las edades; quita reyes y pone reyes; da sabiduría a los sabios, y conocimiento a los entendidos. El es quien revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y la luz mora con El. A ti, Dios de mis padres, doy yo gracias y alabo, porque me has dado sabiduría y poder, y ahora me has revelado lo que te habíamos pedido, pues el asunto del rey nos has dado a conocer. Después fue Daniel adonde estaba Arioc, a quien el rey había designado para dar muerte a los sabios de Babilonia. Fue y le habló así: No des muerte a los sabios de Babilonia; llévame ante el rey, y declararé al rey la interpretación.”
Daniel 2:20-24
Cuando Daniel contó a Nabucodonosor el sueño y su interpretación, el mismo Rey se postró ante Daniel y le colmó de muchos presentes. Gracias a la sabiduría que Dios dio a Daniel, dejó de ser un simple siervo y se convirtió en el gobernador de toda la provincia de Babilonia y jefe de todos los sabios de ésta.
“Entonces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro, se postró ante Daniel, y ordenó que le ofrecieran presentes e incienso. El rey habló a Daniel, y dijo: En verdad que vuestro Dios es Dios de dioses, Señor de reyes y revelador de misterios, ya que tú has podido revelar este misterio. Entonces el rey engrandeció a Daniel y le dio muchos y espléndidos regalos, y le hizo gobernador sobre toda la provincia de Babilonia y jefe supremo sobre todos los sabios de Babilonia. Por solicitud de Daniel, el rey puso sobre la administración de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y a Abed-nego, mientras que Daniel quedó en la corte del rey.”
Daniel 2:46-49
Pasaron los años y Nabucodonosor murío, un día su hijo, el Rey Belsasar, necesito un sabio para poder leer e interpretar una inscripción que había aparecido de una forma sobrenatural en la pared, ningún sabio, ningún encantador, ningún adivino pudo leer e interpretar aquella inscripción, pero había una persona que si pudo leerla e interpretarla, Daniel.
“Hay un hombre en tu reino en quien está el espíritu de los dioses santos; y en los días de tu padre se halló en él luz, inteligencia y sabiduría como la sabiduría de los dioses. Y tu padre, el rey Nabucodonosor, tu padre el rey, lo nombró jefe de los magos, encantadores, caldeos y adivinos, debido a que se halló un espíritu extraordinario, conocimiento e inteligencia, interpretación de sueños, explicación de enigmas y solución de problemas difíciles en este hombre, Daniel, a quien el rey llamaba Beltsasar. Llámese, pues ahora, a Daniel, y él declarará la interpretación.”
Daniel 5:11 y 12
Todo el mundo podía ver que el Espíritu de Sabiduría estaba presente en la vida de Daniel, el Espíritu de Dios fluía en él constantemente trayéndole luz, entendimiento, comprensión, inteligencia . . . Daniel sabía la importancia de la sabiduría, el Espíritu de sabiduría, el Espíritu de Dios, había marcado la diferencia en la vida de Daniel, no tenía ningún interés por las riquezas ni por ninguna otra cosa.
“Entonces Daniel respondió, y dijo delante del rey: Sean para ti tus regalos y da tus recompensas a otro. Yo leeré, sin embargo, la inscripción al rey y le daré a conocer su interpretación.”
Daniel 5:17
El Rey Belsasar murío esa misma noche y el siguiente Rey, Dario de Media, siguió reconociendo el Espíritu superior que había en Daniel y siguió contando con Daniel como podemos apreciar en el capítulo 6 de Daniel.
“Le pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas que gobernaran en todo el reino, y sobre ellos, tres funcionarios (uno de los cuales era Daniel) a quienes estos sátrapas rindieran cuenta, para que el rey no fuera perjudicado. Pero este mismo Daniel sobresalía entre los funcionarios y sátrapas porque había en él un espíritu extraordinario, de modo que el rey pensó ponerlo sobre todo el reino.”
Daniel 6:1-3
Daniel prosperó con Nabucodonosor, prosperó con Belsasar, prosperó con Dario y prosperó con Ciro . . . reyes iban y reyes venían, pero Daniel permaneció firme, bendecido, prosperado . . .
“Y este mismo Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el Persa.”
Daniel 6:28
Observando la vida de Daniel podemos ver la gran importancia de la sabiduría y los beneficios tan grandes que aporta a nuestras vidas.
“Bienaventurado el hombre que halla sabiduría y el hombre que adquiere entendimiento; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus utilidades mejor que el oro fino. Es más preciosa que las joyas, y nada de lo que deseas se compara con ella. Larga vida hay en su mano derecha, en su mano izquierda, riquezas y honra.”
Proverbios 3:13-16
Daniel no nació siendo sabio, él tuvo que adquirir la sabiduría, tuvo que crecer y madurar, el conocimiento, la inteligencia y la sabiduría que Daniel tenía venían de Dios.
“A estos cuatro jóvenes Dios les dio conocimiento e inteligencia en toda clase de literatura y sabiduría . . .”
Daniel 1:17
Nosotros también podemos tener la sabiduría que tenía José, la sabiduría que tenía Salomón, la sabiduría que tenía Daniel . . . José se mantuvo fiel y fue obediente, Daniel se mantuvo fiel y fue obediente, si nosotros somos fieles a Dios y somos obedientes cada vez que le pidamos sabiduría, Dios la derramará sobre nuestras vidas trayendo luz, entendimiento, bendición . . . la sabiduría nos traerá: larga vida, riquezas y honra.
“Larga vida hay en su mano derecha, en su mano izquierda, riquezas y honra.”
Proverbios 3:16
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