El Bautismo en el Espíritu Santo

“Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.”
Hechos 11:16

Si tú eres un hijo de Dios, el Espíritu Santo mora EN ti (Ro. 8:9), veamos lo que Yeshua dijo a sus discípulos:

“. . . el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora CON vosotros y estará EN vosotros.”
Juan 14:17

En ese momento sus discípulos no habían nacido de nuevo, todavía el Espíritu Santo NO estaba EN ellos aunque sí estaba CON ellos ¿Cuándo se produjo el nuevo nacimiento en la vida de los discípulos? . . . ¿Cuándo el Espíritu Santo comenzó a estar EN ellos? Veamos:

“Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.”
Juan 20:22

Cuando Yeshua sopló sobre sus discípulos, éstos recibieron la presencia del Espíritu Santo EN ellos, sin embargo esto NO es el bautismo en el Espíritu Santo ya que el propio Yeshua, después de haber soplado sobre sus discípulos, dijo:

“Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de pocos días.”
Hechos 1:5

Yeshua ya había soplado sobre sus discípulos y el Espíritu Santo ya estaba EN ellos cuando dijo las palabras del versículo que acabamos de citar, sin embargo podemos apreciar que todavía el Espíritu Santo no había venido SOBRE ellos. Por tanto, el nuevo nacimiento y el bautismo en el Espíritu Santo son DOS experiencias distintas. El Espíritu Santo EN nosotros y el Espíritu Santo SOBRE nosotros son dos cosas diferentes.

El bautismo en el Espíritu Santo se produce cuando el Espíritu Santo desciende SOBRE una persona capacitándola con una nueva unción y poder.

“Y he aquí, yo enviaré SOBRE vosotros la promesa de mi Padre; pero vosotros, permaneced en la ciudad hasta que seáis investidos con poder de lo alto.”
Lucas 24:49

“Y reuniéndolos, les mandó que no salieran de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del Padre: La cual, les dijo, oísteis de mí; pues Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de pocos días . . . pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga SOBRE vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.”
Hechos 1:4-5 y 8

Tanto en Lucas como en Hechos podemos ver que Yeshua usa la misma preposición cuando habla del Espíritu Santo, la preposición “SOBRE”, además podemos ver que la consecuencia inmediata del bautismo es un nuevo poder para llevar a cabo los propósitos y la voluntad de Dios.

Solamente los creyentes en Yeshua pueden ser bautizados en el Espíritu Santo ya que el mundo NO puede ver, ni conocer, ni recibir al Espíritu Santo:

“. . . el Espíritu de verdad, a quien el mundo NO puede recibir, porque ni le ve ni le conoce . . .”
Juan 14:17

Para poder recibir el Espíritu Santo tenemos que ser hijos de Dios y debemos hacer una cosa: PEDIR al Padre.

“¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”
Lucas 11:13

Si no tenemos hambre del Espíritu Santo, si no pedimos al Padre ser bautizados con su Espíritu, NO recibiremos nada de nada (Stg. 4:2).

En el Nuevo Testamento encontramos creyentes que NO tenían el bautismo en el Espíritu Santo y que ni siquiera sabían que había un bautismo en el Espíritu Santo para los creyentes en Yeshua.

“Y aconteció que mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo, habiendo recorrido las regiones superiores, llegó a Efeso y encontró a algunos discípulos, y les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le respondieron: No, ni siquiera hemos oído si hay un Espíritu Santo. Entonces él dijo: ¿En qué bautismo, pues, fuisteis bautizados? Ellos contestaron: En el bautismo de Juan. Y Pablo dijo: Juan bautizó con el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyeran en aquel que vendría después de él, es decir, en Yeshua. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Yeshua. Y cuando Pablo les impuso las manos, vino SOBRE ellos el Espíritu Santo, y hablaban en lenguas y profetizaban. Eran en total unos doce hombres.”
Hechos 19:1-7

Aquí encontramos las dos experiencias espirituales que todo hijo de Dios debería experimentar: la experiencia del Espíritu Santo EN nuestra vida (la Salvación) y la experiencia del Espíritu Santo SOBRE nosotros (el Bautismo). Yeshua compara la primera experiencia, la salvación, con una “fuente de agua”.

“el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”
Juan 4:14

A la segunda experiencia el Señor la compara con “ríos de agua viva”, hablándonos del Espíritu Santo que después de la resurrección de Yeshua recibirían sus seguidores:

“Y en el último día, el gran día de la fiesta, Yeshua puesto en pie, exclamó en alta voz, diciendo: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: "De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva." Pero Él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en El habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Yeshua aún no había sido glorificado.”
Juan 7:37-39

Saulo (el apóstol Pablo) experimentó la salvación y el bautismo en el Espíritu Santo.

“Ananías fue y entró en la casa, y después de poner las manos sobre él, dijo: Hermano Saulo, el Señor Yeshua, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.”
Hechos 9:17

Cuando Ananías entró en la casa donde estaba Saulo éste es llamado “Hermano Saulo” mostrándonos que Saulo ya había experimentado la salvación, ya era salvo, sin embargo todavía no había experimentado el bautismo, la plenitud, el derramamiento del Espíritu SOBRE su vida, por eso Ananías le dice que había sido enviado para que fuese lleno del Espíritu Santo.

En Samaria un grupo de samaritanos recibió la Palabra de Dios y fueron bautizados en el nombre de Yeshua, aunque claramente podemos ver que eran salvos, todavía NO habían recibido el bautismo en el Espíritu Santo, es decir, el Espíritu Santo no había descendido SOBRE ellos (aunque estaba CON y EN ellos), por eso Pedro y Juan, que tenían el Don de Impartición del Espíritu Santo, fueron enviados para ver la obra que Dios estaba haciendo y para que estos creyentes pudieran recibir dicho bautismo. Veamos el pasaje:

“Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan, quienes descendieron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo, pues todavía no había descendido SOBRE ninguno de ellos; sólo habían sido bautizados en el nombre del Señor Yeshua. Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.”
Hechos 8:14-17

Cuando estos creyentes samaritanos recibieron el bautismo en el Espíritu Santo, tuvo que haber una manifestación / señal / evidencia externa, sobrenatural y maravillosa, ya que Simón pudo VER que el Espíritu Santo había descendido. Simón pudo ver algo que era visible e incluso estuvo dispuesto a pagar dinero para poder impartir el Espíritu Santo a otras personas.

“Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder (el don de impartición), para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.”
Hechos 8:18 y 19

La evidencia visible o mejor dicho audible de que hemos recibido el bautismo en el Espíritu Santo es que hablamos en lenguas y/o profetizamos, normalmente éstas eran las señales que seguían a dicha experiencia gloriosa.

“Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.”
Hechos 2:4

“Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje. Y todos los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles, pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Dios.”
Hechos 10:44-46

En el pasaje que acabamos de leer, encontramos el único caso donde la experiencia del nuevo nacimiento y la experiencia del bautismo en el Espíritu Santo suceden al mismo tiempo.

Las lenguas que recibimos cuando somos bautizados en el Espíritu Santo son lenguas dirigidas a Dios, son lenguas de oración, intercesión, alabanza y adoración, las lenguas que recibimos NO es el Don de Lenguas ya que el don de lenguas requiere el Don de interpretación de lenguas para que pueda operar porque el Don de lenguas siempre va dirigido a otros creyentes.

“Y estas señales acompañarán a los que han creído: en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán en nuevas lenguas . . .”
Marcos 16:17

Expresiones para referirse al bautismo en el Espíritu Santo

- De su interior correrán ríos de agua viva. Juan 7:38

- La promesa del Padre – Lucas 24:49 / Hechos 1:4

- Fueron llenos del Espíritu Santo – Hechos 2:4; 9:17

- Derramaré de mi Espíritu – Hechos 2:17

- La promesa del Espíritu Santo – Hechos 2:33

- Ha derramado esto que vosotros veis y oís – Hechos 2:33

- El don del Espíritu Santo – Hechos 2:38; 10:45

- La Promesa – Hechos 2:39

- Recibían el Espíritu Santo – Hechos 8:17

- El Espíritu Santo cayó sobre todos – Hechos 10:44

- Vino sobre ellos el Espíritu Santo – Hechos 19:6

Para nosotros es la Promesa

“Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”
Hechos 2:39

Si todavía NO tienes el bautismo en el Espíritu Santo debes:

- Ir a Yeshua. Yeshua es el que bautiza.

“Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero ÉL os bautizará con Espíritu Santo.”
Marcos 1:8

- Tener sed.

“Y en el último día, el gran día de la fiesta, Yeshua puesto en pie, exclamó en alta voz, diciendo: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: "De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva." Pero Él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en El habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Yeshua aún no había sido glorificado.”
Juan 7:37-39

- Pedirlo al Padre.

¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”
Lucas 11:11-13

La persona que tiene sed es la que bebe, la persona que tiene hambre es la que come, la persona que pide es la que recibe.

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”
Mateo 7:7-11

Me gustaría acabar diciendo algo que he oído en muchas ocasiones:

¿Y si esas lenguas que hablamos son del diablo? ¿No crees que tu búsqueda espiritual del bautismo en el Espíritu Santo puede abrir la puerta a un demonio?

Yeshua contesta a todas las personas que hacen estas preguntas diciendo:

Si un hijo le pide pan o pescado o huevo a su Padre ¿le dará una serpiente? ¿le dará un escorpión? La serpiente y los escorpiones son símbolos de satanás y de los demonios, querido hermano-a, no te preocupes de los que preguntan y/o afirman tales cosas, posiblemente no conozcan el carácter del Padre o nunca hayan leído las palabras que dijo Yeshua.