Los Dones del Espíritu Santo

“No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.”
I Corintios 12:1

Pablo inspirado por el Espíritu Santo nos dice que NO quiere que ignoremos acerca de los dones espirituales. Esta declaración de Pablo va dirigida a cada uno de nosotros y debemos prestar atención a lo que nos está diciendo. La ignorancia acerca de los dones espirituales es debida al desconocimiento de las Escrituras y el poder de Dios. Debemos orar que Dios nos abra los ojos espirituales y nos muestre todo lo que necesitamos saber concerniente a los dones del Espíritu.

“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.”
I Corintios 12:7-11

Pablo nos muestra que hay nueve manifestaciones o dones del Espíritu, estos dones suelen ser clasificados de la siguiente manera:

DONES DE REVELACION:

Palabra de sabiduría

Palabra de ciencia o conocimiento

Discernimiento de espíritus

DONES DE PODER:

Don de fe

Hacer milagros

Dones de sanidades

DONES DE EXPRESION:

Don de lenguas

Don de interpretación de lenguas

Don de profecía

En primer lugar vamos a estudiar los dones de expresión porque si estos dones son usados incorrectamente pueden provocar mucha confusión y en algunos casos mucho daño.

DONES DE EXPRESIÓN

Se puede hablar en lenguas, interpretar y profetizar en la carne cuando uno quiera, pero no se puede producir un milagro ni se puede producir una sanidad cuando uno desee, es por eso que Pablo no se detiene a explicar los dones de revelación ni los dones de poder, pero si se detiene en los dones de expresión y dedica un capítulo entero para mostrarnos en qué consiste hablar en lenguas, el don de lenguas, el don de profecía y la interpretación de las lenguas.

En la manifestación de los dones de expresión el hombre juega un papel muy importante para que se usen de una forma correcta, por ejemplo, si el don de profecía dependiera sólo del Espíritu Santo no haría falta juzgar lo que El nos ha hablado en profecía (I Co. 14:32), si el don de lenguas dependiera sólo del Espíritu Santo, Pablo no nos tendría que decir que dos o a lo más tres deben ser los que hablen en lenguas en la iglesia y por turno. Pablo sabía que el Espíritu Santo es perfecto, pero usa canales imperfectos, por eso tenemos unos principios y unas pautas que debemos tener en cuenta para el uso de los dones de expresión.

a) El don de profecía

El don de profecía es una expresión inspirada por el Espíritu Santo para edificación, exhortación y consolación.

“Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.”
I Corintios 14:3-4

De los dones de expresión el don de profecía es el mejor, por eso en I Corintios 14:1 se nos anima a que profeticemos sobre todo. El don de profecía es un don completo, sin embargo, el don de lenguas necesita otro don para su manifestación pública en la iglesia, interpretación de lenguas.

Todos podemos profetizar de una forma general ya que si esto no fuera así, la palabra de Dios NO nos animaría a procurar algo que no podemos tener o que está reservado para otra persona (I Co. 14:1, 5, 31, 39).

La profecía NO debe ser usada para guiar a las personas ni para corregir los pecados y errores de la gente, debemos usar la Palabra de Dios para corregir los posibles fallos de nuestros hermanos (II Ti. 3:16).

Según I Corintios 14:3 la profecía es para EDIFICACIÓN, EXHORTACIÓN Y CONSOLACIÓN. Cuando el verdadero don de profecía se manifiesta en la iglesia, nuestros corazones son edificados, exhortados y consolados.

No debemos creer que toda persona que dice: “Así dice el Señor” está siendo inspirada por el Espíritu Santo, debemos juzgar las profecía (I Co. 14:29), debemos juzgar el mensaje de la profecía ¿Cómo hacemos esto? Comparando lo que ha sido dicho con lo que dice la Palabra de Dios, si la supuesta profecía contradice lo que la Biblia enseña no es una verdadera profecía (Is. 8:20).

El don de profecía glorificará a Yeshua, exaltará a Yeshua y además traerá consuelo, ánimo y edificación a nuestras vidas.

La revelación de acontecimientos futuros no está dentro de este don, cuando Dios nos revela algo acerca del futuro lo hace por medio de los dones de revelación, específicamente a través de la palabra de sabiduría. Podemos encontrar que en el don de profecía no entra la revelación en el siguiente versículo:

“Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablare con revelación, o con ciencia, o con profecía, o con doctrina?”
I Corintios 14:6

Este versículo nos muestra que el hablar con revelación y el hablar con profecía son dos cosas distintas. El don de profecía es para edificación, exhortación y consolación, NO es para revelación.

Cuando un profeta profetiza puede hablar de acontecimientos futuros ya que los profetas suelen operar en los tres dones de revelación.

Felipe tenía cuatro hijas que profetizaban, este pasaje NO dice que eran profetisas, sólo dice que profetizaban, Pablo estaba siendo edificado, exhortado y consolado por medio de las profecías de las hijas de Felipe, sin embargo, cuando aparece el profeta Agabo y empieza a proclamar lo que el Espíritu Santo dice, su mensaje habla acerca de lo que iba a acontecer a Pablo en un futuro próximo, las hijas de Felipe operaban sólo en el don de profecía, pero Agabo operaba en el don de profecía más los tres dones de revelación.

b) El don de lenguas

Expresión inspirada por el Espíritu Santo en un idioma desconocido.

El mensaje de lo que se dice en lenguas está dirigido a la Iglesia (no a Dios). Este es el único don que NO aparece en el Antiguo Testamento. Es un don incompleto ya que requiere de otro don para su correcta manifestación pública.

“Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios.”
I Corintios 14:27 y 28

Cuando hablamos en lenguas es nuestro espíritu quien habla, nosotros hablamos en lenguas, pero es el Espíritu Santo quien nos da las palabras que decimos, lo que decimos no sale de nuestra alma, no sale de nuestro entendimiento.

Cuando hablamos en lenguas NO hablamos al diablo porque él no entiende lo que decimos, la afirmación de que debemos reprender al diablo en lenguas no es bíblica porque las lenguas NO van dirigidas a él.

Hablaremos más a fondo del don de lenguas y de las lenguas en el Taller número 4.

c) El don de interpretación de lenguas

Expresión inspirada por el Espíritu Santo en un idioma conocido declarando lo que ha sido dicho por medio del don de lenguas.

Es llamado don de interpretación porque no se traduce el mensaje que ha sido dado en lenguas, sino que se interpreta. Una persona puede hablar en lenguas durante cinco minutos y otra puede interpretar todo lo que ha sido dicho en un minuto, de igual forma una persona puede hablar en lenguas durante un minuto y la interpretación puede durar diez minutos, debemos recordar que la interpretación no es una traducción literal.

Cuando el don de interpretación esté en operación la iglesia recibirá edificación (I Co. 14:5), el contenido del mensaje interpretado tendrá el mismo propósito que el mensaje dado por el don de profecía: edificación, exhortación y consolación. Una de las formas por la cual podemos saber si se está manifestando el verdadero don ya sea de interpretación o de profecía es observando el resultado de lo que ha sido dicho ¿Ha sido edificada la iglesia? ¿Ha sido exhortada? ¿Ha sido consolada?

“¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.”
I Corintios 14:26

DONES DE REVELACIÓN

Los dones de revelación nos revelan algo que no podríamos conocer por nosotros mismos.

a) Palabra de Sabiduría

El don de palabra de sabiduría es una revelación dada por el Espíritu Santo de los propósitos y planes de Dios para el futuro.

La palabra de sabiduría nos trae dirección e instrucción. Una palabra es una parte de una oración, la palabra de sabiduría es una parte de toda la sabiduría que Dios tiene y que nos la quiere revelar, por eso este don NO se llama Don de Sabiduría, se llama Don de PALABRA de Sabiduría. La sabiduría que recibimos por medio de este don se recibe de forma instantánea.

- La palabra de sabiduría en la vida de Felipe:

“Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.”
Hechos 8:26

La palabra de sabiduría le vino a Felipe por medio de un ángel. Felipe recibió instrucciones específicas.

- La palabra de sabiduría en la vida de Agabo:

Agabo habló de algo del futuro, de algo que iba a acontecer, esto fue una palabra de sabiduría.

“Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada . . .”
Hechos 11:28

En el siguiente versículo, Agabo habla acerca del futuro de Pablo y de lo que le iba a suceder.

“Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles.”
Hechos 21:11

b) Palabra de conocimiento

Revelación dada por el Espíritu Santo de datos y/o hechos del pasado o del presente.

La palabra de conocimiento nos trae información. El conocimiento que recibimos por medio de este don se recibe de forma instantánea.

- La palabra de conocimiento en la vida de Pedro:

“Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.”
Hechos 5:1-4

Pedro supo sobrenaturalmente lo que Ananías y Safira habían hecho.

- La palabra de conocimiento en la vida de Juan:

Yeshua reveló la condición espiritual de las siete iglesias en Asia Menor. Juan no habría podido saber lo que estaba sucediendo en estas iglesias, pero recibió una revelación de cada una de ellas. Esta revelación fue una palabra de conocimiento.

Ejemplos bíblicos de la palabra de conocimiento y la palabra de sabiduría operando juntas:

- La palabra de conocimiento y sabiduría en la vida de Pedro:

“Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado.”
Hechos 10:19-20

En el versículo 19 Pedro recibe información a través de la palabra de conocimiento.

En el versículo 20 recibe instrucción a través de la palabra de sabiduría.

- La palabra de conocimiento y sabiduría en la vida de Ananías:

“Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista . . . El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.”
Hechos 9:10-11 y 15

La palabra de conocimiento reveló a Ananías ciertos datos, la palabra de sabiduría trajo instrucción y reveló lo que Dios tenía preparado para Pablo.

c) Discernimiento de espíritus

Es la habilidad de percibir, reconocer o ver la presencia y manifestación de espíritus.

Por medio de este don se nos permite ver el mundo espiritual.

Los espíritus se pueden clasificar de la siguiente manera:

- El Espíritu de Dios

- Los ángeles también llamados “espíritus ministradores” (He. 1:14)

- Los espíritus humanos

- Los demonios también llamados “espíritus inmundos” (Mt. 10:1)

“Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.”
Hechos 16:16-18

Pablo pudo reconocer que esta muchacha tenía un espíritu de adivinación, cuando Pablo recibió esta revelación a través del don de discernimiento de espíritus, inmediatamente se dirigió al espíritu inmundo ordenándole que saliera de la chica.

DONES DE PODER

Los dones de expresión DICEN algo, los dones de revelación REVELAN algo y los dones de poder HACEN algo.

a) El don de fe

Capacidad sobrenatural para creer que Dios hará lo imposible.

Este don nos trae plena certeza y seguridad de que Dios hará lo que nos ha mostrado. Por medio de este don recibimos milagros.

El don de fe no es un fruto del Espíritu, es una fe que Dios otorga en ciertas ocasiones de una forma sobrenatural. Este tipo de fe es una fe especial y extraordinaria.

La persona que recibe el don de fe desempeña un papel pasivo, pero en los dones de sanidades y en el don de operación de milagros la persona que Dios está usando tiene un papel activo. Podríamos afirmar que el don de fe es un don pasivo, pero con una fe activa.

El don de fe está basado en el conocimiento de la voluntad de Dios, este conocimiento nos viene por medio de su Palabra, del Espíritu Santo, de la oración, de una visión, de un sueño, de un ángel, de una convicción interna, etc.

Muchas veces empezamos a creer y declarar cosas por fe y cuando nuestra fe no llega y se debilita, Dios derrama sobre nosotros el don de fe para seguir creyendo y poder ver el resultado de esa fe.

b) Dones de sanidades

Capacidad sobrenatural para impartir sanidad a otras personas.

La palabra “dones” y “sanidades” están en plural porque para cada tipo de enfermedad requiere un don de sanidad diferente, por eso muchas veces un ministro puede impartir sanidad a un cierto tipo de enfermos, pero para otros casos de enfermedad se podría requerir otro don de sanidad y el mismo ministro podría no tenerlo. Lo ideal seria que una persona tuviese dones de sanidades, pero esto normalmente no sucede.

La especialidad de Felipe, por así decirlo, era la sanidad de los paralíticos y los cojos como podemos ver a continuación:

“Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba al Mesías. Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad.”
Hechos 8:5-8

- Los dones de sanidades en la vida de Pedro:

“Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico. Y le dijo Pedro: Eneas, Yeshua HaMashiaj te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.”
Hechos 9:33-34

c) Don de hacer milagros.

Capacidad sobrenatural para movernos en lo sobrenatural y llevar a cabo milagros.

Por medio de este don ejecutamos milagros. Un milagro produce resultados que manifiestan el poder extraordinario de Dios.

- El don de hacer milagros en la vida de Esteban:

“Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.”
Hechos 6:8

- El don de hacer milagros en la vida de Pedro:

“Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.”
Hechos 5:9-11

- El don de hacer milagros en la vida de Pablo:

“Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.”
Hechos 13:9-11

- El don de hacer milagros en la vida de Yeshua:

“Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud. Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.”
Mateo 14:19-21

“Mas a la cuarta vigilia de la noche, Yeshua vino a ellos andando sobre el mar.”
Mateo 14:25

“Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Yeshua, y los sanó; de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel.”
Mateo 15:30 y 31

La palabra “manco” en griego – kullos - implica una persona que ha perdido una mano, un brazo, una pierna o un pie. Los mancos recibieron manos nuevas, brazos nuevos, piernas nuevas, pies nuevos, gloria al Dios de Israel.

Me gustaría terminar este Taller diciendo que la diferencia ente los dones de sanidades y el don de hacer milagros es que el milagro va más allá de una “simple” sanidad . . . un mudo puede recibir su sanidad a través de los dones de sanidades, pero eso NO implica que pueda hablar en ese mismo momento, sin embargo, a través del don de hacer milagros, el mudo, no solamente recibe su voz, sino que también recibe el poder para hablar un idioma . . . un ciego puede recibir su vista por un don de sanidad, pero a través del don de hacer milagros, si el ciego NO tenía ojos, los ojos son creados, por medio de un don de sanidad, Dios puede sanar un dolor de brazo ya sea de músculos, tendones, etc, pero a través de hacer milagros, Dios puede poner un brazo nuevo a una persona que no tenía brazo . . . el milagro va más allá, los dones de sanidades y el don de hacer milagros requieren la unción de Dios, pero el hacer milagros implica una mayor medida, un nivel superior. Para resucitar a un muerto se requieren TODOS los dones de poder:

- El don de fe: Para creer con plena y total seguridad que Dios va a resucitar a la persona muerta.

- Dones de sanidades: Para que la persona pueda ser sanada de la enfermedad por la cual murió, si la persona no recibe sanidad, moriría de nuevo.

- Don de hacer milagros: Para hacer volver el espíritu de la persona y para que el cuerpo pueda ser restaurado sin ningún tipo de secuela.