Esteban fue un hombre que entendió la gracia de Dios, pero no solamente eso, también era un hombre lleno de poder, la gracia de Dios siempre va acompañada del poder de Dios, la gracia obra de una forma poderosa y maravillosa en nuestras vidas: guiándonos, enseñándonos, transformándonos, capacitándonos, Pablo lo dijo: “su gracia NO ha sido en vano para conmigo” (I Co. 15:10) y aunque Pablo trabajaba, él mismo dijo: “pero NO yo, sino la gracia de Dios conmigo” (I Co. 15:10).

Esteban predicaba un mensaje de gracia, cuando vivimos en la gracia y predicamos de la gracia, nos convertimos en una amenaza para los religiosos, en el caso de Esteban, los religiosos no podían contradecir lo que Esteban enseñaba por “la sabiduría y el Espíritu con que hablaba” (Hch. 6:10). Cuando los religiosos se quedan sin argumentos, acuden a la difamación y a la acusación.

“Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.”
Hechos 6:11

Esto era falso, una persona llena de gracia nunca habla blasfemias y muchos menos en contra de la Ley de Moisés y en contra de Dios. Esteban también era un hombre “lleno de sabiduría”, él sabía perfectamente para qué fue dada la Ley santa y perfecta de Dios, por eso, lo que Esteban les estaba diciendo y NO podían contradecirle era: “VOSOTROS NO GUARDÁIS LA LEY DE MOISÉS”, de hecho, estos religiosos de la Sinagoga de los Libertos, llevan a Esteban al Sanedrín y cuando el Sumo sacerdote le pregunta, Esteban hace un sermón IMPRESIONANTE y en este sermón podemos ver su mensaje principal dirigido a los religiosos que se creían justos y fieles observantes de la Ley, escuchemos algunas de sus palabras:

“¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros. ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores; vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y NO la guardasteis.”
Hechos 7:51-53

A estos religiosos obedientes a los mandamientos de Dios (según ellos), observantes de la Ley (según ellos), Esteban les confronta mostrándoles que ni ellos, ni sus padres guardaban la Ley y resistían SIEMPRE al Espíritu Santo (Hch. 7:51).

La respuesta de los religiosos es tapar la boca de los que les confrontan con su triste y patética realidad, nadie en el Sanedrín pudo resistir la sabiduría de Esteban y el Espíritu con el que les hablaba, por eso, los religiosos enfurecidos, crujían sus dientes contra él (Hch. 7:54).

En ese momento, Esteban fijó sus ojos en el cielo y pudo ver a Jesús en Su gloria y preparado para recibirle:

“Esteban lleno del Espíritu Santo, fijos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios y a JESÚS DE PIE a la diestra de Dios; y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre DE PIE a la diestra de Dios.”
Hechos 7:56

Jesús está sentado a la diestra del Padre, PERO Jesús está pendiente de los hombres llenos de gracia, los hombres que son valientes para confrontar la hipocresía de los que dicen que guardan la Ley y mienten miserablemente, de los que se jactan de que cumplen los 10 mandamientos, pero tienen las manos manchadas de sangre inocente. Estos amantes y observantes de la Ley estaban pensando matar a Esteban, por eso, JESÚS SE LEVANTA DE SU TRONO PARA RECIBIR A SU AMADO ESTEBAN, se levanta por un hombre lleno de gracia, un hombre dispuesto a darlo todo por amor de su Señor, Jesús estaba DE PIE esperándole y Esteban ve Su gloria y ve a Su Señor.

Cuando Esteban dijo lo que estaba viendo, los religiosos NO pueden contenerse más y lo que ya habían hecho en su corazón, lo demuestran con sus hechos, lo echaron fuera de la ciudad y lo apedrearon, mientras que lo apedreaban, Esteban se dirigió a su Amado Señor Jesús:

“Señor Jesús, recibe mi espíritu … Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Habiendo dicho esto, durmió.”
Hechos 7:59 y 60

¡Oh la Gracia de Dios! ¡Oh el Amor de Dios!

Sólo un hombre lleno de gracia puede decir a los que le están matando a pedradas: “Señor, NO les tomes en cuenta este pecado”. Cuanto nos gusta a nosotros amenazar con el juicio de Dios a aquellos que se meten con nosotros, cuanto nos gusta a nosotros declarar los juicios y los castigos de Dios sobre los pecadores . . . PERO Esteban NO, Esteban era un hombre lleno de gracia, lleno de amor, lleno de poder . . . con sus ojos puestos en Jesús que le estaba esperando para recibirle y darle un abrazo, Esteban lo único que da, es lo que ha recibido: amor, gracia, PERDÓN . . .

Esteban sabía que todos sus pecados habían sido perdonados, Dios había escrito en su corazón una Ley Nueva y diferente, la Ley del Amor, la Ley del Mesías . . .

Yo quiero ser un hombre lleno de gracia y que cuando muera, mi Amado Señor Jesús se levante de su trono para recibirme y darme un abrazo y si muero apedreado, moriré dando el amor que Dios me ha dado y dando el perdón que Dios me ha dado a todos los que me tiren las piedras.

“Y al fijar la mirada en ESTEBAN, todos los que estaban sentados en el Sanedrín vieron su rostro COMO EL ROSTRO DE UN ÁNGEL.”
Hechos 6:15

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