Sin la menor duda

Los estudiantes del Rabino Elimélej le preguntaron si estaba seguro de que tenía un lugar asegurado en el Mundo Venidero.

Absolutamente”, respondió el Rabino sin vacilación.

¿Y cómo puedes estar tan seguro?”.

Cuando morimos en este mundo, comparecemos ante el tribunal celestial en el Mundo de Arriba. De pie ante el tribunal divino, se nos hacen ciertas preguntas relativas a la Ley, al Servició y a los Mandamientos. Respondedlas correctamente e iréis al Mundo Venidero."

¿Y tú conoces esas preguntas, Rabino?”, le preguntaron los estudiantes.

”.

¿Y sabes las respuestas?

”.

¿Y las compartirás con nosotros?”.

Las preguntas son las mismas para todos. Las respuestas deben ser propias de cada cual. Sin embargo, voy a deciros lo que yo les diré. Ellos preguntarán: “Rabino ¿estudiaste la Ley lo mejor que pudiste?”. Y yo responderé sinceramente: “No”. Entonces me preguntarán: “Rabino, ¿Te entregaste plenamente a Dios en tu relación con Él?”. Y yo responderé sinceramente: “No”. Entonces me preguntarán: “Rabino, ¿guardaste los mandamientos e hiciste todas las buenas obras que pudiste durante tu vida?”. Y yo responderé sinceramente: “No”. Y entonces ellos me dirán: “En ese caso nos estás diciendo la verdad y sólo por eso eres bienvenido al Mundo Venidero”.