Tu Camino

El Rabino Yisajar hizo un viaje para ver a su Rabino, el Rabino Jacob. Al llegar al estudio de su Rabino, dijo éste: “Muéstrame un camino en el que todos podamos servir a Dios”.

¿Un camino?” – preguntó el Rabino Jacob-; ¿y qué te hace pensar que hay un camino? ¿Son todas las personas lo mismo, de modo que una sola manera de proceder convenga a todas ellas?”.

Entonces, ¿cómo voy a enseñar a la gante a servir a Dios?”, preguntó el Rabino Yisajar.

Es imposible decirle a la gente cómo debe servir a Dios, el camino de uno será el estudio; el de otro, la oración; el de otro, el ayuno o los banquetes; el de otro, el servicio al prójimo”.

Entonces, ¿qué debo decir a los que me pidan orientación al respecto?”.

Diles esto: observa atentamente el camino de tu propio corazón, considera lo que despierta tu pasión por Dios y por la piedad y luego hazlo con todo tu corazón y con todas tus fuerzas”.