Mateo 24:31-35

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.”
Mateo 24:31

Jesús está sentado en el Trono de la Gloria y, según este versículo, él NO viene con sus ángeles, Jesús ENVÍA sus ángeles para juntar a sus escogidos. Aunque cabe la posibilidad de que Jesús se refiera a ángeles con alas, también existe la posibilidad de que se refiera a mensajeros humanos, ya que en hebreo y en griego, la palabra para “ángel” es la misma que para “mensajero”.

Jesús envía a sus mensajeros para proclamar las Buenas Noticias del Evangelio, Caifás, el sumo sacerdote, profetizó lo siguiente:

“que Jesús había de morir por la nación; y no solamente por la nación, sino también para congregar en UNO a los hijos de Dios que estaban dispersos.”
Juan 11:51 y 52

El sacrifico de Jesucristo hace posible que los dispersos sean congregados en UNO, que los escogidos se junten.

Jesús, con estas palabras, les estaba diciendo:

“Los romanos os van a dispersar, pero yo os voy a recoger, os voy a juntar, os voy a congregar en uno.”

“De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.”
Mateo 24:32 y 33

La higuera que menciona Jesús, NO se refiere a Israel como siempre nos han dicho, de hecho, Jesús les está diciendo que deben estar atentos, ya que, de igual forma que cuando ven las hojas de la higuera brotando, todos saben que el verano está cerca, así también, cuando los discípulos vean las señales mencionadas por Jesús, deben saber que la destrucción de la Ciudad Santa y el Templo Sagrado está cerca, “a las puertas”.

Si leemos el versículo paralelo en el Evangelio de Lucas podemos ver con mayor claridad que Jesús NO está hablando específicamente de Israel, ni de su restauración (como enseñan algunos):

“Mirad LA HIGUERA Y TODOS LOS ÁRBOLES. Cuando ya BROTAN, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca.”
Lucas 21:29 y 30

No solamente Jesús les habla de la higuera, también menciona todos los árboles, por tanto, la interpretación de que se refiere a Israel queda descartada.

“De cierto os digo, que no pasará ESTA generación hasta que todo esto acontezca.”
Mateo 24:34

Jesús les dice que la destrucción de la Santa Ciudad y del Templo Sagrado está a las puertas, de hecho, se produjo en el 70 d.C. precisamente en esa generación.

Tanto en Marcos como en Lucas tenemos la misma afirmación:

“De cierto os digo, que no pasará ESTA generación hasta que todo esto acontezca.”
Marcos 13:30 y Lucas 21:32

La expresión “ESTA generación” no se refiere a una generación futura, se refiere a esa concreta generación, esta expresión la encontramos también en Lucas 17:25, veamos:

“Pero primero es necesario que padezca mucho, y sea desechado por ESTA generación.”

Esa concreta generación a la que se refiere Jesús . . .

• Será condenada por los “hombres de Nínive” y por la “Reina del Sur”. (Mt. 12:41 y 42).

• Es llamada por Jesús “serpientes, generación de víboras” (Mt. 12:34; 23:33), “generación incrédula, perversa, mala, pecadora y adúltera”. (Mt. 12:39; Mc. 8:38; Lc. 9:41; 11:29).

• Perseguía, apedreaba, azotaba, mataba y crucificaba a los que Dios les enviaba. (Mt. 23:34; Lc. 11:49; 13:34).

• Rechazó a Jesús (Lc. 17:25) afirmando “No tenemos más rey que César.” (Jn. 19:15).

• Pidió a Pilato que crucificase a Jesús y soltase a Barrabas (Mt. 27:21-23).

• Aceptó la culpa y el castigo por la crucifixión y muerte de Jesús diciendo: “Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.” (Mt. 27:25).

“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”
Mateo 24:35

Esta declaración de Jesús puede ser interpretada como una afirmación y confirmación de que todo lo que ha dicho Jesús se llevará a cabo, aunque también he escuchado otra interpretación bastante interesante:

La expresión “el cielo y la tierra” era usada para hablar del Templo de Jerusalén, el historiador judío Flavio Josefo nos da la siguiente explicación:

“semejante distribución del Tabernáculo resultaba ser también una imitación del Universo. En efecto, el sector tercero . . . constituía una especie de cielo reservado para Dios, mientras que en el sector de los veinte codos podían entrar sólo los sacerdotes, igual que los hombres están facultados para recorrer tierras y mares.”
Antigüedades Judías – Libro III

“al dividir Moisés el tabernáculo, que tiene unas dimensiones de treinta codos, en tres partes y asignar dos de ellas a todos los sacerdotes en calidad de lugar público y transitable, significó la tierra y el mar, ya que también éstos son accesibles a todos. Y, en cambio, la tercera parte la circunscribió sólo para Dios porque también el cielo es inaccesible a los humanos.”
Antigüedades Judías – Libro III

Por tanto, “el cielo y la tierra” era otra forma de llamar al Templo en tiempos de Jesús, por eso, lo que Jesús les estaba diciendo es: el Templo pasará, el Antiguo Pacto pasará, los sacrificios pasarán, pero mi mensaje NO pasará, el Evangelio NO pasará, el Nuevo Pacto es un Pacto eterno ¡AleluYah!

“Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”
Hebreos 13:20 y 21

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