Mateo 24:30

“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus (las 12) de la tierra (Israel) y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.”
Mateo 24:30

Me he tomado la libertad de poner entre paréntesis que las tribus de las que habla Jesús NO son los Navajos, ni los Siux, ni los Arapahoes, en la Escritura cuando se habla de las tribus de la tierra es una clara referencia a las 12 tribus de Israel (Sal. 105:37 / Ez. 48:1 / Lc. 21:23 / Stg. 5:17).

La profecía que encontramos en Zacarías 12:10-14 fue cumplida cuando Jesús fue crucificado, veamos:

“Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén, el Espíritu de gracia y de súplica, Y ME MIRARÁN A MÍ, A QUIEN HAN TRASPASADO. Y se lamentarán por Él, como quien se lamenta por un hijo único, y llorarán por El, como se llora por un primogénito. Aquel día habrá gran lamentación en Jerusalén, como la lamentación de Hadad-rimón en la llanura de Meguido. Y se lamentará la tierra, cada familia por su lado: la familia de la casa de David por su lado, y sus mujeres por su lado; la familia de la casa de Natán por su lado, y sus mujeres por su lado; la familia de la casa de Leví por su lado, y sus mujeres por su lado; la familia de los simeítas por su lado, y sus mujeres por su lado; todas las demás familias, cada familia por su lado, y sus mujeres por su lado.”

El apóstol Juan nos dice que esta profecía se cumplió:

“Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo. Y TAMBIÉN otra Escritura dice: MIRARÁN AL QUE TRASPASARON.”
Juan 19:36 y 37

Muchos se dieron cuenta de lo que habían hecho a Jesús antes de la destrucción de Jerusalén y del Templo, estos judíos de “todas las tribus (las 12) de la tierra (Israel)” se lamentaron y con corazones compungidos (compungidos = apenados y afligidos), pusieron su fe en Jesús.

“Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?”
Hechos 2:9 y 11, 36 y 37

“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus (las 12) de la tierra (Israel) y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.”
Mateo 24:30

Jesús NO dijo que él aparecería en la tierra, dijo que aparecería UNA SEÑAL EN EL CIELO, la señal del Hijo del Hombre, esta “señal del Hijo del Hombre” puede ser el cumplimiento de la profecía de Daniel 7:13 y 14 (la veremos más adelante), es decir, cuando Jesús resucitó, ascendió al cielo y se sentó a la diestra del Trono de Dios:

“resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero”
Efesios 1:20 y 21

Un poco más adelante, Jesús le dice al sumo sacerdote lo siguiente:

“Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.”
Mateo 26:63 y 64

En el versículo 30 de Mateo 24 y en el versículo 64 de Mateo 26, Jesús dice que verán al Hijo del hombre “viniendo sobre las nubes del cielo” y “viniendo en las nubes del cielo”, estas palabras pueden causar confusión si no conocemos la profecía de Daniel, pero el sumo sacerdote NO tuvo ningún problema para interpretarlas, de hecho, al escuchar las palabras de Jesús, el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras (Mt. 26:65).

Jesús les estaba mostrando que verían el cumplimiento de lo que dijo el profeta Daniel:

“Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre . . .”
Daniel 7:13a

Creo que la referencia que Jesús hace con sus palabras es muy significativa, pero si solamente yo cito la primera parte (que es lo que acabo de hacer), parece que “con las nubes del cielo venía” se refiere a que venía A la tierra, PERO el Hijo del Hombre NO venía a la tierra, creo que estas palabras (“viniendo en / con / sobre las nubes del cielo”) siempre las hemos interpretado erróneamente porque no hemos tenido en cuenta la profecía de Daniel, veamos dicha profecía:

“Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí CON LAS NUBES DEL CIELO VENÍA uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.”
Daniel 7:13 y 14

El Hijo del hombre NO vino con las nubes del cielo A la tierra, el Hijo del hombre habiendo resucitado, subió de la tierra con las nubes del cielo al Anciano de días y recibió el dominio, la gloria y el reino para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran.

“Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”
Filipenses 2:9-11

Cuando Jesús resucitó, cuando ascendió a los cielos, cuando el Espíritu Santo fue derramado, muchos judíos que NO habían creído en Jesús como Mesías pudieron “ver” que Jesús era el Mesías, entenderían que Jesús está sentado en el Trono, que Jesús es el Hijo del hombre del que habla Daniel viniendo en las nubes, por eso, muchos se lamentarían por NO haberle recibido.

Al tener en cuenta todo esto, podemos entender las palabras del propio Jesús cuando dijo:

“Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre.”
Mateo 10:23

“De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.”
Mateo 16:18

Muchos de los discípulos que estaban presentes cuando Jesús dijo estas palabras, le vieron subir al Cielo con su cuerpo resucitado, un cuerpo glorificado para sentarse en el Trono de Dios.

“Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.”
Marcos 16:19

Por tanto, la “venida” en las nubes fue “vista”:

• Por Daniel en una visión.
• Por los creyentes (judíos) cuando Jesús resucita y asciende al Cielo.
• Por los incrédulos (judíos) cuando compungieron sus corazones y recibieron a Jesús en Hechos 2:9 y 11, 36 y 37.
• Por los que al ver las señales que Jesús dijo que vendrían (hambre, guerras, falsos Cristos, etc) antes de la destrucción del Templo y por la misma destrucción del Templo, entendieron que Jesús es en realidad el Hijo del hombre, el Mesías de Israel, el que ahora estaba sentado en el trono y había recibido “el dominio, la gloria y el reino”.

Para confirmar lo que acabamos de ver, me gustaría acabar esta sección acudiendo a las palabras que se usan en griego para “VENIDA”, veamos:

“los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿. . . qué señal habrá de tu venida (griego: PAROUSIA) . . .?”
Mateo 24:3

Los discípulos le preguntan por su PAROUSIA (presencia: II Co. 10:10; Fil. 2:12 // llegada / venida: I Co. 15:23; 16:17; II Co. 7:6 / I Jn. 2:28) y en el versículo que hemos estudiado NO tenemos la misma palabra:

“. . . y verán al Hijo del Hombre viniendo (griego: ERJOMAI) sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.”
Mateo 24:30

La palabra griega ERJOMAI tiene varios significados: “VENIR, IR, LLEGAR, ENTRAR” (Mt. 2:11; 8:9 / Lc. 3:3 / Ro. 15:29 / I Co. 11:34 / II Co. 12:20 / Heb. 11:8). Por tanto, esto confirma que Jesús NO está hablando de su venida a la tierra (parousia), en realidad, está hablando de su LLEGADA / ENTRADA a los Cielos sobre las nubes (erjomai), Jesús utiliza la palabra PAROUSIA refiriéndose a su segunda venida gloriosa a la tierra en los siguientes versículos del capítulo 24 de Mateo:

“. . . como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también LA VENIDA (griego: PAROUSIA) del Hijo del Hombre . . . como en los días de Noé, así será LA VENIDA (griego: PAROUSIA) del Hijo del Hombre . . . no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también LA VENIDA (griego: PAROUSIA) del Hijo del Hombre.”
Mateo 24:27, 37 y 39

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