Capítulo 8

7 Consejos útiles

Estos consejos los he aprendido y asimilado durante todos estos años de búsqueda espiritual en el mundo de los sueños, espero que verdaderamente sean útiles y puedan enriquecer tu vida espiritual.

1. No deseches ningún sueño.

Personalmente, me he tenido que arrepentir en más de una ocasión por haber desechado sueños que aparentemente eran un poco tontos, pero a la larga he llegado a comprender que tenían un mensaje vital para mi vida. Por eso mi primer consejo sería que no descartases un sueño que en un principio pueda parecerte un poco tonto o sin sentido. ¿Qué pasaría si sueñas que una vaca sale de un río y se come a otra vaca? ¿Desecharías este sueño por no tener mucho sentido? Pues como ya sabrás este tipo de sueño es el que Dios le dio a Faraón.

2. Apunta o graba los sueños que tengas.

“En el primer año de Belsasar rey de Babilonia tuvo Daniel un sueño, y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño, y relató lo principal del asunto.”
Daniel 7:1

Muchas veces me he despertado con un sueño en mi mente y por no apuntarlo en ese instante, cuando ha pasado una hora no he podido acordarme ni siquiera de qué iba el sueño. Si apuntamos nuestros sueños nada más levantarnos, vamos a recordar datos que a lo largo del día podríamos olvidar.

Sería bueno tener un cuaderno donde poder anotar los sueños que Dios nos da, en este cuaderno podríamos apuntar:

- la fecha del sueño

- el contexto del sueño

- los personajes del sueño

- los símbolos del sueño (cantidades, colores, objetos, animales . . .)

- las acciones del sueño

- los lugares del sueño (cocina, casa, calle . . .)

- lo más significativo del sueño

- la sensación que el sueño te dejó cuando despertaste (paz, miedo . . .)

También sería bueno anotar cualquier información que consideremos importante y que nos pueda ayudar a la hora de interpretar el sueño.

3. Ora por cada sueño.

Es muy importante que sepamos si un sueño es de Dios, de nuestra carne o es un sueño producido por el diablo. Evidentemente si un sueño contradice lo que dice la Biblia ese sueño no es de Dios.

En primer lugar debemos orar para saber si el sueño que hemos tenido es de Dios y en segundo lugar debemos orar para que entendamos el mensaje que Dios nos ha querido mostrar por medio de ese sueño.

4. Pide ayuda

Es bueno pedir ayuda a personas maduras en el Señor y que crean que Dios puede hablarnos en sueños, pero la mejor persona que puede interpretar tu sueño eres tú, por eso he escrito este libro para que el Espíritu Santo nos pueda capacitar y enseñar a entender este fascinante lenguaje que encontramos en los sueños. El problema que he encontrado cuando alguien me ha pedido que le ayude a interpretar un sueño es que yo no conozco el contexto de esa persona y también desconozco lo que algunos símbolos que no aparecen en la Biblia pueden significar para esa persona, algunas veces me han preguntado acerca de algún símbolo que han visto en un sueño, pero al no decirme el sueño completo no he podido darles una respuesta satisfactoria. Por ejemplo, si una persona me dice que ha visto un león en el sueño y me pregunta lo qué significa yo le tendría que dar tres respuestas: puede ser Jesús, el león de la tribu de Judá (Ap. 5:5), puede ser el diablo que está como león rugiente (I P. 5:8) o podría ser el justo que está confiado como un león (Pr. 28:1). Por eso es muy importante que tengamos en cuenta todo el sueño y el contexto del soñador cuando estamos buscando la interpretación correcta, pero me gustaría enfatizar que la mejor persona para interpretar tu sueño eres tú.

5. Lo importante NO son los detalles

Lo que verdaderamente importa en todo sueño que el Señor nos da es el mensaje que El nos quiere comunicar. No debemos intentar entender todos los detalles y todos los símbolos que aparecen en un sueño, habrá símbolos que no tendrán ningún significado específico y sólo aparecerán para ayudarnos a ver el mensaje que el Señor quiere mostrarnos.

6. Haz algo

Una vez que Dios nos ha dado un sueño espiritual y hemos entendido su mensaje es hora de que hagamos algo al respecto, Dios nos da sueños para que nos preparemos y podamos actuar según la interpretación que hayamos recibido.

Por todo lo que hemos visto hasta ahora podemos afirmar que siempre habrá tres etapas en el proceso de una plena comprensión de lo que Dios nos muestra en sueños:

  • La recepción del sueño.
  • La interpretación del sueño.
  • La aplicación del sueño.

El problema está en la segunda etapa y en la tercera, por tanto, en estas etapas tendremos que poner nuestra atención ya que si interpretamos mal el sueño también su aplicación será incorrecta y ese sueño no habrá servido para nada (sólo para aprender de nuestro error) si interpretamos bien el sueño pero nos equivocamos en su aplicación ese sueño tampoco habrá servido ya que no hicimos lo que se suponía que debíamos hacer.

Hace poco tiempo Dios me dio un sueño donde una amiga mía tenía relaciones sexuales con un hombre que no es cristiano, en un principio no le presté mucha atención, pero por ciertas situaciones descubrí que entre mi amiga y este hombre había una unión que no era buena y que debía ser quebrantada en el nombre de Jesús, gracias a Dios que no fue tarde cuando descubrí la interpretación y esa unión ya ha sido rota, ahora mi amiga es libre.

Me gustaría decir algo en este apartado, los sueños no traen condenación sobre nuestras vidas, los sueños no traen destrucción ni muerte, los sueños traen bendición y vida, aunque parezca un poco pesado permíteme citarte el pasaje que encontramos en el libro de Job:

“Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho, entonces revela al oído de los hombres, y les señala su consejo, para quitar al hombre de su obra, y apartar del varón la soberbia. Detendrá su alma del sepulcro, y su vida de que perezca a espada.”
Job 33:14-18

Si sueñas que alguien de tu familia tiene un accidente ora para que eso no ocurra, intercede por esa persona, nuestras oraciones pueden traer cambios al destino de las personas por las que oramos, debemos orar hasta que sepamos con plena seguridad que Dios está al control y que lo que hemos visto en el sueño no sucederá.

7. Recuerda que todos estamos aprendiendo

Por supuesto que yo no tengo todas las respuestas y por supuesto que han venido personas a mí a la cuales lo único que les he podido decir es: “Orare por ti y por ese sueño.”, pero lo importante es que estamos aprendiendo, si has llegado hasta este capítulo es por que tienes interés y yo sé que Dios nos va a seguir enseñando más y más acerca de los sueños que Él nos da.

Un sueño no comprendido

es como una carta que no ha sido abierta.

El Talmud