Capítulo 2

En los postreros días


Una nueva unción

“Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños y vuestros jóvenes verán visiones.”
Joel 2:28

“Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños.”
Hechos 2:17

¿Has tenido últimamente algún sueño de Dios? ¿Has visto alguna visión espiritual? Prepárate para todo lo que viene porque en estos días Dios está derramando una nueva unción sobre su pueblo, Dios va a derramar su Espíritu sobre todo tipo de persona y todos vamos a poder caminar en una nueva dinámica de fe y en una nueva dimensión espiritual, todos vamos a poder recibir esta nueva unción, una unción fresca, una unción poderosa, una unción profética, una unción que nos va a permitir ver más allá de lo que nuestros ojos físicos nos muestran, una unción que nos conducirá a una nueva dimensión de fe donde lo sobrenatural se convertirá en algo cotidiano.

Esta nueva unción que Dios está derramando nos va a capacitar para poder profetizar, ver visiones y tener sueños.

Si nos fijamos con detenimiento, en los versículos anteriores tenemos los tres ingredientes esenciales que se requerían en la vida de cualquier profeta del Antiguo Testamento:

1.Profecía

2.Visiones

3.Sueños

Dios así lo declaró en Números 12:6 . . .

“Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta del Señor, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.”

Dios hablaba a los profetas en sueños y por visiones, solamente los profetas podían gozar de una manera continua de este privilegio, sin embargo, Dios declara en su Palabra que en estos días, los sueños, las visiones y las profecías no estarán reservadas para los profetas. Las profecías, las visiones y los sueños van a poder ser experimentados por todo tipo de persona sin importar el sexo, la edad o la posición: hijos e hijas, jóvenes y ancianos, siervos y siervas, todos vamos a poder recibir la unción que Dios quiere derramar sobre esta nueva generación, una unción por la que vamos a caminar en lo sobrenatural y extraordinario, una unción por la que vamos a poder profetizar, ver visiones y tener sueños, una unción profética.

Una pregunta legítima

Una de las preguntas que más me suelen hacer las personas que conocen mi gran interés por este tema tan apasionante como es el de los sueños y las visiones es: ¿Por qué Dios nos habla en sueños y en visiones nocturnas?

Después de meditar en esta pregunta, que yo mismo me he hecho tantas veces, he llegado a la conclusión de que Dios habla en sueños principalmente por cinco razones:

1.Porque Dios NO cambia.

La Biblia afirma que El es el mismo ayer, hoy y por los siglos (He. 13:8). Si El se comunicó en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento mediante sueños y visiones, podemos afirmar que El, cuando lo considere oportuno, nos hablará de la misma forma. Dios no ha cambiado, no cambia y no cambiará nunca, El es inmutable. Si El habló en sueños y en visiones a su pueblo ¿Por qué va a dejar de hacerlo ahora?

2.Por nuestras ocupaciones y preocupaciones.

Muchas veces estamos tan ocupados y tan metidos en nuestro mundo que no podemos oír lo que Dios nos está tratando de decir cuando estamos despiertos. La voz de Dios es un silbido apacible, es una voz dulce y suave, por eso, muchas veces, con tanto ruido que tenemos a nuestro alrededor, no nos es posible escuchar lo que Él nos está diciendo, pero gracias a Dios por los sueños, gracias a Dios por las visiones nocturnas, gracias a Dios que El nos visita cuando dormimos y se acerca a nuestro oído y nos susurra sus Palabras.

3.Porque lo que Dios nos quiere mostrar va en contra de lo que nosotros pensamos, sentimos o creemos.

Esto es lo que sucedió en la vida de Pedro (Hechos 10:9-16) cuando Dios le mostró una visión en la que veía diferentes animales inmundos y le dijo que matase y comiera, con esta visión Dios estaba mostrándole algo que iba en contra de su teología, pero gracias a esta visión, Pedro pudo entender lo que de otra manera no hubiera comprendido ni asimilado, que Dios no hace acepción de personas, que El no solamente ha traído salvación para el pueblo de Israel sino para todo el mundo. Dios le tuvo que mostrar la visión tres veces para indicar a Pedro que se trataba de una visión espiritual con un mensaje concreto y específico.

4.Porque Dios quiere que seamos conscientes del mundo espiritual.

Dios quiere que seamos conscientes de una realidad mayor, una realidad superior, una realidad que está por encima de la realidad que perciben nuestros sentidos, me refiero a la realidad espiritual. Cuando experimentamos un sueño o una visión nocturna somos verdaderamente conscientes de la existencia y de la realidad del mundo espiritual. Esta es una de las principales sensaciones que uno tiene después de haber podido contemplar un sueño o una visión.

5.Porque se está cumpliendo en nuestros días la profecía de Joel.

Dios declara que en los “postreros días vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños.” (Joel 2:28). Por eso, yo creo con todo mi corazón que en estos días vamos a ver un incremento en la palabra profética, en las visiones y en los sueños. Dios está derramando su Espíritu como nunca antes y su Espíritu nos está capacitando para poder fluir en la dimensión espiritual donde Dios nos quiere llevar y en la cual Dios quiere que nos movamos.

Yo sé que muchas personas pueden argumentar que si Dios nos quiere decir algo importante para nuestras vidas, Él nos lo podría comunicar de una forma más clara y precisa, sin la necesidad de tener que orar para entender el mensaje del sueño y, en algunas ocasiones, tener que pedir ayuda para una correcta interpretación, pero si pensamos así, también deberíamos preguntarnos por qué Jesús usó las parábolas para enseñar cuando muchas de esas personas no podían entender ni asimilar el verdadero significado de esas parábolas, además el profeta Daniel recibió una visión que no pudo entender en su totalidad (Dn. 8:27).

Hace poco tiempo hablaba con un amigo y me decía que cuando Dios habla su mensaje es claro y preciso, esta afirmación aunque parece muy lógica no es bíblica ya que en las Escrituras encontramos que Dios hablaba a los hombres y no entendían lo que Él les estaba diciendo, el copero del faraón, el panadero del faraón, el propio faraón, el rey Nabucodonosor, el rey Belsasar . . . Dios les habló a todos éstos y todos necesitaron la ayuda de una tercera persona para entender lo que Dios les estaba diciendo.

Dios es Dios, Dios habla a quien quiere, cuando quiere, donde quiere y COMO quiere, si El quiere hablar y enseñar a través de parábolas AMEN y si El quiere hablarnos a través de sueños y visiones AMEN. Moisés fue el único profeta al que Dios hablaba claramente sin la necesidad de símbolos como podemos ver en el siguiente versículo:

“Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta del SEÑOR, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras . . .”
Números 12:6-8a

Dios hablaba a los profetas por medio de figuras, otras versiones traducen esta palabra por “dichos oscuros” o “enigmas”. Este versículo nos muestra claramente que Dios hablaba a sus profetas por medio de sueños y visiones que contenían enigmas, dichos oscuros y figuras, esto nos puede resultar un tanto extraño, pero no deja de ser una realidad vigente.


Los sueños que nos despiertan

Me gustaría citar de nuevo el pasaje que encontramos en Job:

“Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho, entonces revela al oído de los hombres, y les señala su consejo, para quitar al hombre de su obra, y apartar del varón la soberbia. Detendrá su alma del sepulcro, y su vida de que perezca a espada.”
Job 33:14-18

Este pasaje nos muestra una de las principales razones por la que Dios se comunica con nosotros por medio de los sueños y visiones nocturnas. La preposición “para” indica propósito y finalidad, según el pasaje que acabo de citar Dios habla a los hombres para “quitar al hombre de su obra y apartar del varón la soberbia”. Por eso la mayoría de los sueños que he tenido han estado relacionados conmigo y el mensaje que Dios me ha mostrado en ellos, ha sido un mensaje de corrección (capítulo 1).

El corazón del rey Nabucodonosor estaba lleno de orgullo y soberbia, se había acomodado en su reinado y se creía que todo estaba bajo su control ¡Qué equivocado estaba! pero él no se daba cuenta de su triste situación espiritual hasta que un buen día Dios le dio un sueño:

“Yo Nabucodonosor estaba tranquilo en mi casa, y floreciendo en mi palacio. Vi un sueño que me espantó, y tendido en cama, las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron . . .”
Daniel 4:4-5

El sueño y la interpretación despertaron a Nabucodonosor del letargo espiritual en el que se encontraba, Nabucodonosor entendió que Dios es el que gobierna todo el universo y que todas las cosas están bajo el control de Dios. Nabucodonosor aprendió la lección y por eso pudo declarar:

“Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia.”
Daniel 4:37

El sueño apartó de la soberbia y del orgullo a Nabucodonosor exactamente como una de las razones que hemos visto por la que Dios nos habla:

“Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios . . . Por sueño, en visión nocturna . . . para quitar al hombre de su obra, y apartar del varón la soberbia.”
Job 33:14a y 17

¡Dios nos da sueños para despertarnos! Dios usa los sueños para mostrarnos situaciones que de otra manera no podríamos ver ni aceptar, es interesante el pasaje que encontramos en el libro de Job:

“Cuando digo: Me consolará mi lecho, mi cama atenuará mis quejas; Entonces me asustas con sueños, y me aterras con visiones.”
Job 7:13-14

En muchas ocasiones los sueños que Dios nos da nos van a asustar, esto es muy importante porque si éstos no tuvieran un fuerte impacto en nuestras vidas, posiblemente no les haríamos mucho caso, esto fue lo que le sucedió a Jacob:

“Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.”
Génesis 28:16-17

¡El rey Nabucodonosor tuvo un sueño que no le dejaba dormir! Nabucodonosor estaba muy perturbado y preocupado por el gran impacto e impresión que los sueños habían dejado en su espíritu.

“En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor sueños, y se perturbó su espíritu, y se le fue el sueño. Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey. Y el rey les dijo: He tenido un sueño, y mi espíritu se ha turbado por saber el sueño.”
Daniel 2:1-3

El sueño que tuvo José le dejó impactado y con temor, Nabucodonosor se quedó perplejo ante las numerosas visiones y sueños que tuvo, de igual forma cuando Dios nos habla en sueños vamos a ser impactados, turbados y asombrados.

Dios nos sacude, Dios nos quebranta, Dios nos corrige, Dios rompe nuestras estructuras y tradiciones, Dios cambia formas de pensar, Dios nos transforma, Dios nos restaura, Dios nos avisa de peligros . . . por medio de los sueños y visiones nocturnas.


Sueños carnales y sueños espirituales

Debemos entender que no todos lo sueños que tenemos son de Dios, hay algunos sueños que son meramente el producto de nuestra imaginación y pensamientos junto a una serie de vivencias que hayamos podido experimentar en el pasado.

“Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.”
Eclesiastés 5:3

A estos sueños los denomino “sueños carnales” porque no tienen ningún significado espiritual y son inspirados por nuestros propios temores, deseos, fantasías y ocupaciones, la Biblia los llama “sueños vanos” en Zacarías 10:2.

Los sueños carnales tienen las siguientes características:

1.Carecen de un mensaje.

Debemos tener en cuenta que muchos sueños se producen para que no nos despertemos y nuestro cuerpo pueda descansar lo suficiente, por ejemplo, en muchas ocasiones cuando por la mañana suena el despertador en el sueño que estábamos teniendo el teléfono empieza a sonar, esto sucede para que sigamos durmiendo, el sonido del despertador real se convierte en una llamada telefónica dentro del sueño, también puede suceder que estemos durmiendo al lado de una ventana con mucha corriente y por lo tanto, en nuestro sueño empecemos a sentir frío, también puede suceder que nos enredemos con la sábana y tengamos un sueño en el que estamos atados, todos estos factores debemos considerarlos cuando queremos saber si un sueño es carnal o espiritual.

2.No contienen un simbolismo bíblico.

En la Biblia aparece una serie de símbolos que representan diferentes realidades, cuando un sueño es de Dios encontraremos dentro del sueño símbolos que aparecen en las Escrituras, podríamos decir que existe un lenguaje simbólico que podemos entender si conocemos la Palabra de Dios, esto es una gran ventaja que nosotros los cristianos tenemos a la hora de interpretar un sueño lleno de símbolos. Hablaré de este lenguaje simbólico en el capítulo cinco.

3.Se olvidan con gran facilidad.

La excepción sería cuando tenemos una pesadilla cuyo recuerdo dura bastante más que cualquier simple sueño carnal.

4.Prácticamente no causan ningún tipo de impacto en nuestras vidas.

Prácticamente todas las noches sueño, una de las cosas que percibo

5.Carecen de fruto.

Los sueños carnales no afectan para nada nuestras vidas, no producen fruto espiritual.

En Isaías encontramos este tipo de sueños:

“Y les sucederá como el que tiene hambre y sueña, y le parece que come, pero cuando despierta, su estómago está vacío; o como el que tiene sed y sueña, y le parece que bebe, pero cuando despierta, se halla cansado y sediento . . .”
Isaías 29:8

Nuestros sentimientos, emociones, deseos, temores, ocupaciones . . . pueden hacernos soñar, pero estos sueños no son inspirados por Dios ni tienen un significado espiritual, son cien por cien carnales.

Los sueños espirituales tienen las siguientes características:

1.Sabes en tu corazón que hay un mensaje en el sueño.

Algunas veces el mensaje será claro, sin embargo, en otras ocasiones será un mensaje escondido que requerirá un tiempo de espera, oración y búsqueda para poder entender el propósito y el mensaje del sueño.

2.Pueden contener símbolos bíblicos.

No todos los sueños de Dios contienen símbolos, hay veces que al despertarnos lo único que recordamos es una frase que contiene un mensaje claro y específico para nuestras vidas, en este tipo de sueño no suele haber símbolos porque lo importante es ese mensaje que hemos recibido por medio de la frase que podemos recordar cuando nos despertamos, pero soñar con una paloma, con agua, con un león, con serpientes, debería hacernos pensar que puede tratarse de un sueño espiritual ya que todos estos símbolos aparecen en la Escritura.

3.No se olvidan con facilidad, su recuerdo perdura durante mucho tiempo.

Para poder escribir este libro, he tenido que recordar sueños que tuve muchos años atrás, los sueños espirituales vienen por sorpresa y siempre dejan huella.

4.Tienen un impacto muy fuerte en nuestras vidas.

Cuando soñamos con algo que jamás hubiéramos podido imaginar, causa un gran impacto en nuestras vidas, las sensaciones que produce un sueño espiritual son más intensas.

5.Llevan mucho fruto.

Estos sueños afectan nuestra vida, nos aportan algo positivo y espiritual.

De igual forma que no todos los sueños son espirituales, no todos los sueños espirituales que tenemos provienen de Dios. Yo creo que hay sueños que provienen del diablo, esto puede sorprender a muchos, pero estoy convencido de que el diablo no duerme cuando dormimos ni descansa cuando descansamos. El diablo va a intentar atacarnos incluso cuando estamos soñando, el diablo quiere asustarnos con pesadillas, quiere atemorizarnos con sueños feos, quiere robarnos la paz y el gozo por medio de espantosas visiones nocturnas, por eso, es muy importante que oremos antes de acostarnos para que Dios nos guarde y proteja mientras dormimos y soñamos. Si nos acostamos con temor en nuestros corazones de que algo malo nos va a suceder, ese temor puede abrir una puerta para que el diablo pueda atacarnos en sueños, es muy importante no dar lugar al diablo en nuestras vidas, el temor es espiritual y el diablo es lo que más usa para paralizarnos y atormentarnos. Si tenemos una buena relación con Dios y entendemos nuestra identidad como creyentes, te puedo garantizar que el diablo no va a poder influenciar tus sueños.

Hay algunos versículos que nos pueden ayudar si tenemos problemas con el temor a la hora de dormir, aprende estos versículos, medita en ellos y deja que penetren en tu corazón y que formen parte de tu vida:

“Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque el Señor me sustentaba.”
Salmo 3:5

“En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado.”
Salmo 4:8

“El te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.”
Salmo 91:3-6

“Cuando te acuestes, no tendrás temor, Sino que te acostarás, y tu sueño será grato.”
Proverbios 3:24

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
II Timoteo 1:7

¿Qué nos puede suceder cuando estamos durmiendo en nuestras camas?

Dios nos puede hablar en un sueño, podemos tener una conversación con Dios y conocer sus planes y propósitos, en este tipo de sueños no hay escenas de ningún tipo y lo único que hacemos es oír. A este tipo de sueño lo llamo audición espiritual.
Este tipo de sueños (audiciones) lo encontramos en la vida de Abimelec:

“Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido . . .”
Génesis 20:3

También lo podemos ver en la vida de Labán:

“Y vino Dios a Labán arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables a Jacob descomedidamente.”
Génesis 31:24

La Biblia también nos dice que Dios habló a Abraham en sueños. Dios le reveló lo que iba a suceder en el futuro y estableció un pacto con él:

“Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él. Entonces el Señor dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza . . . En aquel día hizo el Señor un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates . . .”
Génesis 15:12-14,18

El hecho de que Dios nos hable en sueños y podamos mantener una conversación con Él no pertenece a otra dispensación o solamente al Antiguo Pacto, el apóstol Pablo también recibió un sueño donde pudo escuchar la voz de Dios y escuchar el mensaje que Dios tenía para El.

“Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.”
Hechos 18:9-10

En otras ocasiones, cuando tenemos nuestros ojos físicos cerrados y estamos descansando en nuestras camas Dios puede abrir nuestros ojos espirituales para que podamos ver la realidad del mundo espiritual, al menos una parte de ésta, a este tipo de visión yo la llamo “visión nocturna”. Una visión nocturna es cuando estamos dormidos y de repente Dios “despierta” nuestro espíritu y nos permite ver el mundo espiritual. Muchas personas confunden este tipo de visión con los sueños, pero las visiones nocturnas son diferentes de los sueños.

Dios le dio a uno de los amigos de Job una visión nocturna, en esta visión Elifaz pudo ver parte del mundo espiritual, en este caso escuchó y vio un ángel que le declaraba un mensaje, esta visión tuvo un gran impacto en la vida de Elifaz como podemos comprobar leyendo sus propias palabras.

“El asunto también me era a mí oculto; mas mi oído ha percibido algo de ello. En imaginaciones de visiones nocturnas, cuando el sueño cae sobre los hombres, me sobrevino un espanto y un temblor, que estremeció todos mis huesos; y al pasar un espíritu por delante de mí, hizo que se erizara el pelo de mi cuerpo. Paróse delante de mis ojos un fantasma, cuyo rostro yo no conocí, y quedó, oí que decía: ¿Será el hombre más justo que Dios? ¿Será el varón más limpio que el que lo hizo?”
Job 4:12-17

José, el prometido de María, tuvo una visión nocturna en la que pudo ver un ángel del Señor, este ángel era real. Dios “despertó” el espíritu de José y abrió sus ojos espirituales para poder verlo y oírlo.

“Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados . . . Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.”
Mateo 1:20-21,24

En un sueño puede que estemos viviendo en el pasado o en el futuro, puede que estemos en otro país, puede que tengamos otra edad . . ., pero cuando Dios abre nuestros ojos espirituales por la noche y tenemos una visión nocturna vemos perfectamente el lugar donde nos encontramos, por eso este tipo de visión causa más impacto ya que sabes quien eres, sabes donde estás, sabes que está sucediendo algo que se escapa de tu control y sabes que Dios va a mostrarte algo. Cada vez que Dios ha “despertado” mi espíritu y me ha abierto los ojos espirituales tengo que reconocer que he tenido temor, el temor es una respuesta humana ante lo desconocido, pero lo importante es recordar que Dios está al control y que Él tiene un propósito permitiéndonos ver más de allá de lo que nuestros ojos físicos pueden percibir. Por eso cuando Dios nos muestre una visión nocturna debemos recordar una frase que aparece bastantes veces en la Escrituras: “No temas”.

Estando durmiendo una noche en casa de un pastor amigo mío, Dios abrió mis ojos espirituales y pude ver una sombra negra que pasaba a mi lado dirigiéndose al dormitorio del pastor. Cuando recibí esta visión yo me encontraba en la cama, podía ver perfectamente la habitación y además podía ver parte del mundo espiritual, en este caso, un demonio. Cuando desperté, no recapacité acerca de la visión que tuve y no le presté mucha atención ya que por aquel entonces yo era bastante inmaduro en este tema y como tantas veces hacemos me olvidé de lo que había visto. A la semana siguiente volví a ver a ese pastor y me dijo que acababa de pasar el peor ataque demoníaco de toda su vida, al decirme esto recordé inmediatamente el demonio que Dios me permitió ver cuando estuve en su casa, no tengo ninguna duda de que Dios me estaba avisando para que orase por este pastor, pero por mi ignorancia e indiferencia no pude entender lo que Dios trató de decirme cuando tuve esa visión nocturna, esto me recuerda el versículo de Job:

“Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende.”
Job 33:14

Debemos recordar que estamos aprendiendo, he tenido que cometer errores y he tenido muchos fallos, pero gracias a Dios que estoy aprendiendo, toda nuestra vida cristiana es un continuo aprendizaje, por eso no nos debemos preocupar si en el pasado no hicimos las cosas como deberíamos haberlas hecho, aprendamos de nuestros errores y sigamos creciendo en el conocimiento de Dios, de su Palabra, de su Voluntad, de sus deseos, de sus principios . . . El joven Samuel no reconoció la voz de Dios en un principio (I S. 3:10), de igual forma cuando Dios Padre habló públicamente con su Hijo Jesús algunos de los presentes no pudieron reconocer la voz de Dios y se creían que había sido un trueno mientras que otros afirmaban que había hablado un ángel (Jn. 12:29). Espero que Dios use este libro para que podamos percibir cuando El se comunica con nosotros en los sueños, éstos forman parte del lenguaje de Dios, por tanto, debemos orar para que podamos conocer y entender ese lenguaje tan maravilloso como es el de los sueños y las visiones, a mí me costó varios años entenderlo, espero que no pase lo mismo contigo.
Por tanto, cuando tenemos una visión nocturna sabemos quienes somos, donde estamos y sabemos lo que está sucediendo a nuestro alrededor, es muy importante que recordemos que Dios está al control y que nada malo nos puede suceder cuando tenemos este tipo de visión.

Los sueños son escenas con imágenes en color y sonidos que Dios nos permite vivir o contemplar cuando estamos durmiendo. Todos los sueños de Dios que he tenido han sido en color y todas las personas que han recibido sueños han sido también en color.

Dios le habló en sueños a José como podemos comprobar en Génesis 37:5-7, estos sueños estaban compuestos de escenas e imágenes que representaban lo que Dios iba a hacer en la vida de José y la posición que tendría entre sus hermanos:

“Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía. Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado: He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío.”

Dios habló en sueños al copero y al panadero del faraón, estos sueños estaban llenos de escenas e imágenes representando el futuro que les esperaba.

“Ellos le dijeron: Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo interprete. Entonces les dijo José: ¿No son de Dios las interpretaciones? Contádmelo ahora. Entonces el jefe de los coperos contó su sueño a José, y le dijo: Yo soñaba que veía una vid delante de mí, y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo a madurar sus racimos de uvas. Y que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón . . . También yo soñé que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza. En el canastillo más alto había de toda clase de manjares de pastelería para Faraón; y las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza.”
Génesis 40:8-11,16b-17

Hace varios años una mujer en la iglesia decía que en su casa estaban sucediendo cosas extrañas, se movían objetos, se oían pasos . . . pidió ayuda al pastor y fuimos a casa de esta mujer, dos mujeres de Dios (mi mujer y una buena amiga nuestra), el pastor y un servidor, cuando llegamos a su casa todo parecía estar en su sitio, no se movían los objetos ni pudimos escuchar pasos sospechosos mientras que nos encontrábamos allí, a pesar de no ver una manifestación visible de lo que esta mujer nos decía que sucedía en su casa, decidimos orar para que todo demonio se alejará de esa casa y esta mujer pudiera descansar de esos ataques y vivir una vida normal, oramos y nos despedimos . . . esa misma noche tuve el siguiente sueño . . .

Estaba anocheciendo, me encontraba delante de una siniestra mansión blanca de tres plantas con varias ventanas y balcones de color negro, a ambos lados de la casa había grandes árboles y una verja alta y negra rodeaba la mansión, yo me encontraba delante de la puerta externa de esa mansión cuando de repente, en un abrir y cerrar de ojos, me encontré dentro de la casa, la oscuridad era tan densa que se podía cortar con un cuchillo, dentro de la casa había un demonio sentado en un sillón que estaba hablando en lenguas demoníacas y con una sonrisa diabólica, no podía ver al demonio por causa de la oscuridad, pero por algún motivo podía saber lo que acabo de citar acerca de este demonio, las lenguas que hablaba si las podía oír, eran una imitación al don de lenguas y la voz del demonio era grave y quebrada, después de contemplar todo esto me desperté, eran aproximadamente las 3:00 de la madrugada y me quedé pensando en el sueño tan raro que acababa de tener, sin embargo, no le presté mucha atención. Pasaron dos días y alguien me preguntó por la mujer que estaba teniendo problemas espirituales en su casa, quería saber cómo nos fue cuando estuvimos en casa de esta mujer, en ese preciso momento recordé el sueño y de repente pude entender por qué Dios me lo había dado, la casa representaba la vida de esa mujer, la fachada era blanca, de igual forma la imagen externa que esta mujer daba era de ser una buena cristiana, pero dentro de la casa, es decir, dentro de esta mujer había un demonio que le permitía a esta mujer hablar en lenguas, por supuesto lenguas diabólicas. A través de este sueño pude entender que el problema no estaba en la casa que visitamos, el problema estaba en la propia vida de esta mujer. Comenté el sueño y la interpretación a mis dos buenas amigas y estuvieron de acuerdo en la interpretación que había recibido, es una pena que esa mujer desapareciese de la noche a la mañana sin despedirse de nosotros. Al diablo no le gusta que alguien descubra sus planes, pero nuestro Dios está levantando una generación de soñadores y profetas que frustrará los planes del diablo e irá un paso por delante.

Estaba colaborando en la construcción de un centro de retiros cuando un chico de otra iglesia se ofreció a echarnos una mano, yo era el que lo tenía que supervisar y enseñar, mientras que poníamos ladrillos Pedro (no es su verdadero nombre) no paraba de hablarme de Dios y de la Biblia, parecía una persona muy entregada a Dios y con muchas ganas de trabajar para El, al cabo de tres o cuatro días el Señor me dio un sueño con Pedro y me reveló algo muy interesante que me iba a mostrar lo que había realmente en el corazón de Pedro (Dn. 2:30). En el sueño, Pedro se me acercaba de una forma sospechosa como si no solamente quisiese mi amistad, supe inmediatamente que Pedro era homosexual y que vivía una doble vida. Cuando desperté me propuse hablar con Pedro ese mismo día y decirle lo que Dios me había mostrado acerca de él, lamentablemente Pedro no apareció esa mañana y no lo volví a ver, hace poco tiempo pregunté a un miembro de su congregación por él y me dijo que había dejado de asistir a la iglesia.

Hemos visto 3 cosas que pueden sucedernos cuando Dios nos da un sueño:

1.Podemos tener una audición espiritual donde podremos oír la voz de Dios y tener una conversación con El. Este tipo de sueños carece de imágenes.

2.Podemos tener un sueño lleno de escenas, imágenes y sonidos.

3.Podemos tener una visión nocturna donde Dios puede abrir nuestros ojos espirituales y mostrarnos parte del mundo espiritual.

Hay una cuarta cosa que puede suceder cuando estamos durmiendo, Dios puede permitirnos experimentar lo que en términos seculares se conoce como un “viaje astral”. En líneas generales, los llamados viajes astrales se producen cuando nuestro cuerpo espiritual sale del cuerpo físico y puede ir a distintos lugares. Este tipo de “viajes” si no son controlados por Dios serán controlados por el diablo, por eso el cristiano NUNCA debe buscar este tipo de experiencias ya que si Dios quiere permitirnos salir de nuestro cuerpo físico lo hará cuando El quiera, me gustaría enfatizar que el cristiano NO debe buscar este tipo de experiencia porque podría ser engañado por el diablo y experimentar algo que le causaría daño a su vida espiritual.

Veamos algunos ejemplos bíblicos de los viajes espirituales:

-El viaje espiritual de Eliseo

“Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó a este sirio Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive el Señor, que correré yo tras él y tomaré de él alguna cosa. Y siguió Giezi a Naamán; y cuando vio Naamán que venía corriendo tras él, se bajó del carro para recibirle, y dijo: ¿Va todo bien? Y él dijo: Bien. Mi señor me envía a decirte: He aquí vinieron a mí en esta hora del monte de Efraín dos jóvenes de los hijos de los profetas; te ruego que les des un talento de plata, y dos vestidos nuevos. Dijo Naamán: Te ruego que tomes dos talentos. Y le insistió, y ató dos talentos de plata en dos bolsas, y dos vestidos nuevos, y lo puso todo a cuestas a dos de sus criados para que lo llevasen delante de él. Y así que llegó a un lugar secreto, él lo tomó de mano de ellos, y lo guardó en la casa; luego mandó a los hombres que se fuesen. Y él entró, y se puso delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte. El entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?”
II Reyes 5:20-26

Las palabras de Eliseo son muy interesantes porque afirma que su corazón estaba presente cuando Naamán recibe a Giezi y le da lo que le pide, otras versiones son más claras:

¿No estaba yo presente en espíritu cuando aquel hombre se bajó de su carro para recibirte?”

Biblia al Día // Nueva Versión Internacional 1984

Eliseo, en espíritu, estaba presente cuando todo estaba sucediendo, pero NO podían verle. Los que hacen viajes astrales antes de viajar deben prepararse haciendo un determinado número de ejercicios mentales y mucha concentración, nosotros los creyentes, podemos viajar en el espíritu cuando estamos en oración, cuando estamos meditando en su Palabra, cuando estamos alabándole, cuando estamos ayunando, cuando dormimos . . . creo que NO tenemos más a menudo este tipo de experiencia porque la hemos relacionando con el esoterismo y el ocultismo, hemos cerrado nosotros mismos la puerta a este tipo de experiencia espiritual, también el temor puede hacer que este tipo de experiencias sean bloqueadas, por eso estamos aprendiendo que este tipo de experiencias controladas por el Espíritu Santo y dentro de la Voluntad de Dios son una grandísima bendición.


-Los viajes espirituales de Pablo

Puede sorprender a muchos que Pablo experimentase este tipo de viaje, pero tenemos una prueba bíblica muy sólida para poder afirmarlo.

“Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en el Mesías.”
Colosenses 2:5

Pablo afirma que aunque su cuerpo estaba en una parte, su espíritu estaba presente con los Colosenses, esto no es una mera forma de hablar, como en algunas ocasiones usamos nosotros, esto era una realidad y una experiencia espiritual en la vida de Pablo, ¿por qué? Porque a continuación Pablo mismo afirma que estaba “mirando”, Pablo miraba lo que estaba sucediendo en el espíritu con los ojos espirituales y se gozaba por lo que veía, no cabe ninguna duda que Pablo estaba allí con ellos.

“Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.”
I Corintios 5:3-5

Una vez más, Pablo menciona que estaba presente en espíritu y no creo que Pablo hablase por hablar.
Otra referencia de ser transportado en el espíritu la encontramos en la vida del apóstol Juan.

“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de éstas. Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.”
Apocalipsis 4:1-2

Dios puede permitirnos que visitemos lugares mientras dormimos, personalmente no he tenido nunca este tipo de experiencia, pero sé que puede suceder a los cristianos.

Los que practican la brujería y las personas involucradas en el satanismo han aprendido a controlar su cuerpo espiritual y pueden llevar a cabo viajes astrales, cuando estas personas viajan fuera de su cuerpo todo lo que ven y escuchan está controlado por los demonios por eso lo que ven y oyen es una realidad tergiversada diabólicamente. Hay libros cristianos que nos cuentan como brujas intentaban atacar a los cristianos mientras éstos dormían. Para finalizar este capítulo me gustaría compartir una experiencia que tuve a los dos años de mi conversión:

Estaba tumbado en la cama de mi habitación pensando en las diferentes situaciones que había vivido ese día y de repente sentí como una mujer entraba en mi habitación, esta mujer se puso delante de mi cama y empezó a reírse de mí con una risa diabólica, yo no pude ver ninguna figura pero pude percibir que lo que había entrado en mi habitación era una mujer que se encontraba delante de mí y que estaba riéndose, cuando intenté hablar me di cuenta que estaba paralizado, me fue muy difícil pronunciar el nombre de Jesús, pero cuando lo conseguí decir esa mujer tuvo que huir, cuando la mujer se fue recuperé mi voz y toda la movilidad de mi cuerpo. Yo solamente llevaba dos años en el Señor cuando sucedió todo esto, jamás había leído o escuchado acerca de los viajes astrales, pero cuando escuché de la realidad de los viajes fuera del cuerpo no tuve ninguna duda de la veracidad de los mismos ya que yo, en mis propias carnes, había tenido la visita de una bruja en mi habitación. Desde ese día rara es la noche que me vaya a la cama sin orar.

CAPÍTULO 3