5. Una Nueva Ley

Cuando muchos escuchaban las palabras de Pablo, era normal que mal interpretasen lo que decía, algunos afirmaban que Pablo enseñaba:

“¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirman que nosotros decimos): HAGAMOS MALES PARA QUE VENGAN BIENES?”
Romanos 3:8

Pablo en ningún momento dijo eso, pero era muy fácil NO entender el mensaje de Pablo porque el mensaje de Pablo era un mensaje de fe, de amor y de gracia, él mismo afirmó:

“Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia”
Romanos 5:20

Muchas personas con mentes carnales y corruptas dirían, ¿no ves, Pablo dice que la Ley es mala porque hace que el pecado abunde? ¿no ves, Pablo dice que cuando el pecado abunda, sobreabunda la gracia? La conclusión de estas personas sería pensar que Pablo afirmaba que la Ley era mala y que no importaba si pecábamos, ya que siempre habría una gracia mayor. ¡Qué fácil es malinterpretar a Pablo! Gracias a Dios, Pablo contesta estas acusaciones diciendo que:

“¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera.”
Romanos 6:1 y 2a

“¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera.”
Romanos 7:7

La Ley NO es pecado, la Ley no es mala, el mismo Pablo dijo:

“De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.”
Romanos 7:12

Pablo sabe lo que muchos estarían pensando y preguntando, por eso, tenemos estas preguntas que el propio Pablo se hace. Otra acusación que hacían a Pablo era que si NO estamos bajo la Ley de Moisés, entonces podemos hacer lo que nos da la gana, podemos mentir, podemos fornicar, podemos adulterar, podemos robar . . . Pablo aclara esta acusación cuando dice:

“¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.”
Romanos 6:15

Otra pregunta que Pablo se hace y que él nos contesta es:

“¿es Jesús, entonces, ministro (siervo, ayudante) de pecado?”
Gálatas 2:17

Algunos podrían decir que si nosotros no estamos obligados a guardar la Ley de Moisés, entonces Jesús es un siervo del pecado, un ayudante del pecado que nos lleva a NO guardar la Ley de Moisés, a NO circuncidarnos, a NO guardar las leyes Dietéticas, etc . . . La respuesta de Pablo es contundente: “¡De ningún modo!”. Pablo nos enseña que Jesús no puede ser un siervo del pecado porque gracias a la muerte de Jesús somos libres de la Ley y del pecado, ya que hemos muerto al pecado y a la Ley:

“Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”
Romanos 6:2

“Pues mediante la LEY yo morí a la LEY, a fin de vivir para Dios.”
Gálatas 2:19

Cuando decimos que estamos crucificados con Cristo, estamos diciendo que hemos muerto con ÉL . . .

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”
Gálatas 2:20

Hemos muerto con Cristo y ya no vivimos nosotros, ahora ÉL vive en nosotros, “Cristo en nosotros la esperanza de gloria” (Col. 1:27). Como hemos muerto, la Ley ya no tiene poder, ni dominio, ni control sobre nosotros.

“la LEY tiene jurisdicción (señorío, dominio, control, autoridad) sobre una persona mientras vive”
Romanos 7:1

Al morir con Jesús, hemos muerto a la Ley de Moisés, ahora NO estamos bajo su señorío, ahora estamos unidos a Yeshua HaMashiaj – Jesús el Mesías.

“Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la LEY por medio del cuerpo del Mesías, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.”
Romanos 7:4

Nuestro anterior “amo / dueño” era el pecado, éramos esclavos del pecado (Ro. 6:6, 17, 20), ahora ya NO estamos unidos al pecado, estamos unidos a otro, a Jesús, el Resucitado Señor de la Gloria.

Jesús ha resucitado, ÉL está vivo y hemos sido unidos a ÉL, disfrutamos de su amor, de su vida en nuestros corazones . . . ahora podemos tener una relación con ÉL, no basada en las cosas elementales de “no hagas”, “no toques”, “no manejes” “no comas” (Col. 2:21), ahora nuestra relación con ÉL está basada en el amor y estando unidos a ÉL damos fruto para Dios (Gl. 5:22 y 23). ¡AleluYah! El fruto surge de nuestra unión con el Mesías resucitado “para que seáis unidos a otro a fin de que llevemos fruto”. Por todo esto, Pablo nos dice que ahora tenemos una vida nueva (Ro. 6:4) y servimos a Dios en la novedad del Espíritu y no en el arcaísmo de la letra (Ro. 7:6).

Es triste ver cómo muchos sacan conclusiones erróneas de las enseñanzas de Pablo y si tú predicas el mismo Evangelio que predicaba Pablo, debes esperar las mismas acusaciones.

Pablo enseñó muy claramente que ya la Ley de Moisés NO está vigente para los que hemos creído en Jesucristo, Pablo enseñó que hemos muerto a la Ley, que somos libres de la Ley y que ya no estamos bajo la Ley.

“Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo . . . ahora estamos libres de la ley . . .”
Romanos 7:4a y 6a

“. . . pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.”
Romanos 6:14

Pablo nos dice que la Ley es buena cuando se usa legítimamente, por eso cuando algunos intentan imponer la Ley de Moisés a los creyentes en Jesucristo, están usando la Ley de una forma ilegítima, pablo usaba la Ley y la usaba para mostrar que todos hemos pecado y una vez que los hombres entendemos que necesitamos el perdón de Dios, entonces la Ley nos lleva a Jesucristo (Gl. 3:24) . . .

“Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que LA LEY NO FUE DADA PARA EL JUSTO, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina . . .”
I Timoteo 1:8-10

Entonces, si la Ley de Moisés NO está vigente en la vida de los creyentes, ¿tenemos alguna Ley? . . . Sí, tenemos la Ley de Cristo – Torat Mashiaj. Veamos lo que dice Pablo:

“Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo NO esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la LEY DE CRISTO), para ganar a los que están sin ley.”
I Corintios 9:20 y 21

Pablo afirma que él no está sujeto a la Ley, pero al mismo tiempo nos dice que sí tiene una Ley y esa Ley es la Ley de Cristo.

“Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la LEY DE CRISTO.”
Gálatas 6:2

Cumplimos la Ley de Cristo cuando caminamos en amor porque la ley de Cristo es la Ley del Amor. Esta Ley también es llamada la Ley de la Fe (Ro. 3:27) y la Ley del Espíritu de Vida (Ro. 8:2).

La voluntad de Dios es que creamos en Su Hijo y una vez que hemos puesto nuestra fe y confianza en ÉL, nos manda que nos amemos los unos a los otros como Él nos ha amado, haciendo esto, estamos cumpliendo la Ley de Cristo.

“Esta es la OBRA DE DIOS: que CREÁIS en el que Él ha enviado.”
Juan 6:29

“Y este es su mandamiento: QUE CREAMOS en el nombre de su Hijo Jesucristo, y QUE NOS AMEMOS unos a otros como Él nos ha mandado.”
I Juan 3:23

¿Qué ocurre cuando caminamos en amor? ¿Vamos a matar? NO ¿Vamos a robar? NO ¿Vamos a mentir? NO . . .

“Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el SEÑOR: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.”
Jeremías 31:33

No podemos afirmar que vivimos bajo un Nuevo Pacto y al mismo tiempo aferrarnos a leyes antiguas.

“Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.”
Mateo 9:17

¿Está hablando Jesús de odres y de vino? . . . ¿o está hablando de otra cosa?

“De modo que si alguno está en el Mesías, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
II Corintios 5:17

Cuando el Eteno hace un Pacto con Noé, le da una serie de leyes y mandamientos, cuando el Eterno hace un Pacto con Israel, le da una serie de leyes y mandamientos, podemos ver que con cada Pacto, el Eterno da leyes y mandamientos. Con el Nuevo Pacto, el Eterno nos ha dado dos mandamientos: CREER Y AMAR (I Juan 3:21). Por eso, Pablo oraba y daba gracias diciendo:

“Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, habiendo oído de VUESTRA FE EN CRISTO JESÚS, Y DEL AMOR QUE TENÉIS A TODOS LOS SANTOS . . .”
Colosenses 1:3 y 4

“Por esta causa también yo, habiendo oído de VUESTRA FE EN EL SEÑOR JESÚS, Y DE VUESTRO AMOR PARA CON TODOS LOS SANTOS, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones . . .”
Efesios 1:15 y 16

Dios hace un Nuevo Pacto y escribe una Ley Nueva en nuestros corazones, la Ley del Mesías. ¡Gloria a ÉL! Bajo este maravilloso Nuevo y Mejor Pacto, Dios hace posible que caminemos en Sus caminos, Dios hace posible que hagamos Su voluntad, Dios hace posible que podamos conocerle, Dios escribe su Ley en nuestro corazón porque ahora ÉL es nuestro Dios y nosotros somos Su Pueblo.

“Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.”
Jeremías 31:33