1. Un Nuevo Nacimiento

Venimos a este mundo a través de un NACIMIENTO NATURAL y comenzamos a formar parte de la Familia de Dios a través de un NACIMIENTO ESPIRITUAL. Jesús dijo que debemos “nacer de nuevo” (Jn. 3:7). Debemos entender que cuando venimos a este mundo, nuestro espíritu está muerto, separado de la vida de Dios y del Espíritu de Dios. Al nacer de nuevo, nuestro espíritu es vivificado y la vida de Dios comienza a fluir en nuestro interior, Dios quita nuestro corazón de piedra (muerto) y nos da un corazón de carne (vivo), Dios nos hace participantes de una naturaleza nueva (II P. 1:4), pero ¿cuándo se produce este nacimiento espiritual? Veamos:

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”
Juan 1:12

Cuando recibimos a Jesús y ponemos nuestra fe y confianza en Él, experimentamos este nacimiento y somos hechos hijos de Dios. Pablo dijo:

“pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”
Gálatas 3:26

Cuando ponemos nuestra fe en Jesús y aceptamos su sacrificio en la cruz ocupando nuestro lugar y llevando nuestro pecado, entonces experimentamos el perdón de Dios, la gracia de Dios, la misericordia de Dios, el amor de Dios . . . es en ese instante cuando nacemos de nuevo y nos convertimos en hijas e hijos de Dios. Pablo dijo que:

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”
Efesios 2:8

Cuando Pablo dice “esto no de vosotros” se refiere a la salvación, es decir, la salvación es un regalo de Dios.

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Romanos 6:23

¿Tuvimos que hacer algo para nacer en este mundo? ¡NO! ¿Tenemos que hacer algo para nacer de nuevo? ¡NO! Lo único que tenemos que hacer es RECIBIRLE Y CREER EN ÉL. ¿Qué tenemos que hacer cuando alguien nos da un regalo? Nada, solamente recibirlo, de igual forma, la salvación es una dádiva, un don, un regalo que debemos recibir por fe. Leamos de nuevo el versículo de Juan 1:12 . . .

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”

El resumen del Evangelio lo encontramos en Juan 3:16, veamos lo que dice:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel QUE EN ÉL CREE, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Juan 3:16

El versículo 15 dice lo mismo:

“. . . así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel QUE EN ÉL CREE, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Juan 3:15

Dios ha establecido que todos los que creemos en Jesús y ponemos nuestra fe en Él confiando en su obra y sacrificio, NO nos perderemos y tendremos vida eterna.

“Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna . . . De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.”
Juan 6:40 y 47

En el versículo 18 del capítulo 3 del evangelio de Juan también leemos:

“El que en él cree, NO es condenado; pero el que NO cree, ya ha sido condenado, porque NO ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.”

Fijémonos que dice: el que NO cree, ya ha sido condenado, es importante entender que los hombres NO son condenados porque no obedecen los mandamientos de Dios, los hombres son condenados por NO creer en Jesús, por eso, de la misma forma, los hombres NO tienen vida espiritual y eterna por obedecer los mandamientos de Dios, los hombres tienen vida espiritual y eterna por CREER en Jesús, el que en ÉL CREE NO ES CONDENADO. Es importante entender que Dios No nos condena NI nos salva por lo que hacemos o por lo que somos, es la FE lo que marca la diferencia. Por eso, leemos:

“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”
Juan 3:36

Las señales que aparecen en el Evangelio de Juan fueron escritas para:

“. . . que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”
Juan 20:31

Cuando un hombre le pregunta a Pablo y a Silas que qué debía hacer para ser salvo, le responden lo siguiente:

“Ellos dijeron: CREE en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. “
Hechos 16:31

Una vez más, aquí encontramos el mismo mensaje: para ser salvo, necesitamos CREER EN JESÚS, SÍ, SÓLO CREER.

Cuando creemos en Jesús, la Biblia nos dice que estamos en Cristo, esta es nuestra nueva posición, al nacer en este mundo estamos en Adán y muertos para Dios (I Co. 15:22), pero al nacer espiritualmente estamos en Cristo y vivos para Dios.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
II Corintios 5:17

La decisión de recibir a Jesús y poner tu fe en Él surge de un deseo genuino de volver a Dios (arrepentimiento – en hebreo: teshuvá) y de un cambio de mentalidad (arrepentimiento – en griego: metanoia), este deseo y este cambio es lo que la Biblia llama “arrepentimiento”, por tanto, cuando ponemos nuestra fe en Jesús, estamos expresando el deseo de tener una relación con Dios y nuestro pensamiento de Dios, de Jesús, de nosotros, de la salvación, de la gracia, etc comienza a cambiar en la medida que el Espíritu de Dios y Su Palabra obra en nuestro corazón mostrándonos la Verdad, una Verdad que libera y cambia nuestra vida.

Debemos recordar que la palabra EVANGELIO quiere decir BUENAS NOTICIAS y Pablo nos muestra el mensaje del Evangelio diciendo:

“Además os declaro, hermanos, EL EVANGELIO que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”
I Corintios 15:1-4

Cuando escuchamos el Evangelio entendemos que:

  • Dios nos ama.
  • Jesús murió por nosotros y por nuestros pecados.
  • Necesitamos el perdón de Dios y la vida de Dios.
  • Solamente a través de Jesús nuestros pecados han sido perdonados y sólo por ÉL podemos tener vida espiritual y eterna.
  • Por medio de la fe podemos recibir todo lo que Dios nos ha dado en Jesús: salvación, justificación, santificación, redención, sabiduría, luz, paz, amor, gozo, bendición, vida . . .
  • No hemos hecho nada ni podremos hacer nada para merecer lo que tenemos en Cristo. Todo lo que tenemos lo hemos recibido por gracia.
  • Al creer en Jesús, recibimos un nuevo corazón, una nueva naturaleza, un nuevo espíritu, una nueva vida y todo esto es parte del nuevo nacimiento que experimentamos en nuestro interior.

"Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación A TODO AQUEL QUE CREE; al judío primeramente, y también al griego."
Romanos 1:16