En el Valle y en el Monte

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”
Juan 4:23

Dios está buscando VERDADEROS adoradores, hombres y mujeres que amen a Dios sobre todas las cosas, por tanto ser un adorador en espíritu y en verdad debería ser nuestra prioridad, debería ser nuestro principal anhelo.

Hemos sido llamados a ser adoradores, el llamamiento más alto que tenemos es ser adoradores, ser un adorador es más importante que cualquier otra cosa.

La adoración que los ángeles ofrecen al Padre es muy diferente a nuestra adoración . . . . . . Los ángeles no pueden cantar de la sangre de Yeshua porque NO han experimentado el poder de la sangre del Mesías, ellos NO han sido redimidos por la sangre de Yeshua, No han sido limpiados ni justificados por la sangre del Mesías, los ángeles tampoco pueden cantar de la gracia de Dios que nos trajo salvación y vida eterna, no pueden cantar del poder del Espíritu Santo . . . por eso nuestra adoración es mucho más profunda y significativa para Dios.

“Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente. Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas. Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra. Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.”
Apocalipsis 14:1-5

Hay dos momentos donde nuestra adoración es más profunda e intensa: en el valle y en el monte.

En el valle es cuando, más que nunca, debemos levantar nuestra voz en adoración. Cuando los problemas nos rodean, cuando se levanta la tormenta en nuestras vidas es cuando una adoración profunda puede brotar de nuestro corazón. De igual forma, cuando Dios nos colma de bendición y vemos su gloria es cuando nuestra adoración es más intensa y significativa.

Cuando adoramos a Dios en lo alto del monte o en lo profundo del valle, nuestra adoración alcanza un nivel de pureza y de intensidad que de otra forma no podría alcanzar.

Normalmente el hombre tiende a olvidarse de Dios cuando todo va bien, es decir, en lo alto del monte o cuando tiene serios problemas, es decir en el valle.

Muchas veces cuando estamos en el valle en vez de dar a Dios adoración empezamos a quejarnos y a echarle la culpa de nuestra situación, en otras ocasión cuando estamos en el monte, cuando todo nos va bien nos olvidamos de Dios, nos olvidamos de la Biblia, nos olvidamos de nuestros hermanos en la fe.

Dios espera que nosotros le adoremos cuando todo va bien y cuando todo va mal porque es en esos momentos donde realmente demostramos nuestro amor a Dios y donde nuestra adoración alcanza niveles de profundidad que de otra manera no podría alcanzar.

Es muy fácil para los ángeles adorar a Dios porque éstos están en su presencia contemplando su Gloria y su Majestad. Su situación es perfecta, por eso la adoración angelical toca el corazón de Dios hasta cierto punto.

Cuando el hombre en medio de sus batallas y oscuridad, da adoración a Dios, Dios hace callar a sus ángeles para escuchar la adoración que sale de un corazón que le ama a pesar de todo, este tipo de adoración es más profunda, autentica y significativa a los ojos de Dios.

Nuestra adoración en el valle de nuestras vidas toca el corazón del Padre profundamente. Cuando en medio de nuestros problemas le adoramos, traemos gozo y alegría al corazón de Dios y cuando hay gozo y alegría en el corazón de Dios es cuando nosotros somos fuertes en El.

“No os entristezcáis, porque la alegría del SEÑOR es vuestra fortaleza.”
Nehemías 8:10b

Nuestra adoración atrae a Dios, Dios es tocado cuando le adoramos, cuando expresamos nuestro amor por El.

La adoración en el monte, es decir, cuando atravesamos situaciones favorables, la podemos ver en la vida de Daniel y en la vida de María:

“Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo. Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.”
Daniel 2:19-23

“Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre, Y su misericordia es de generación en generación A los que le temen. Hizo proezas con su brazo; Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos. Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia De la cual habló a nuestros padres, Para con Abraham y su descendencia para siempre.”
Lucas 1:46-51

La adoración en el valle, es decir, cuando atravesamos situaciones difíciles, la podemos ver en la vida de Ana y en la vida de Pablo y Silas:

“Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a YHVH. Por este niño oraba, y YHVH me dio lo que le pedí. Yo, pues, lo dedico también a YHVH; todos los días que viva, será de YHVH. Y adoró allí a YHVH. Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en YHVH, Mi poder se exalta en YHVH; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación. No hay santo como YHVH; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro. No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es YHVH, Y a él toca el pesar las acciones. Los arcos de los fuertes fueron quebrados, Y los débiles se ciñeron de poder. Los saciados se alquilaron por pan, Y los hambrientos dejaron de tener hambre; Hasta la estéril ha dado a luz siete, Y la que tenía muchos hijos languidece. YHVH mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir. YHVH empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece. El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de YHVH son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo. El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza. Delante de YHVH serán quebrantados sus adversarios, Y sobre ellos tronará desde los cielos; YHVH juzgará los confines de la tierra, Dará poder a su Rey, Y exaltará el poderío de su Ungido.”
I Samuel 1:26;2:1-10

“Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.”
Hechos 16:23-25

El Rey David era un adorador, era un hombre conforme al corazón de Dios y entendía la importancia de adorar a Dios en el valle y en el monte.

Dios había puesto un cántico de alabanza en el corazón de David y nadie pudo robar ese cántico de su corazón. Si el diablo hubiera podido robarle el cántico al Rey David, el rey David hubiera sido derrotado.

Cuando estábamos en el mundo sin el Señor teníamos una canción, pero esa canción era una canción que expresaba nuestras frustraciones, nuestros desengaños, nuestros fracasos, pero cuando nos convertimos, Dios puso una nueva canción en nuestras vidas, una canción de fe, de amor, de esperanza de victoria . . . no debemos permitir que el diablo nos robe la canción que Dios nos ha dado, no debemos permitir que las circunstancias de la vida nos roben la canción que Dios ha puesto en nuestro corazón, si nos roban la canción estamos perdidos . . .

Ejemplo: los esclavos africanos que eran llevados a América para trabajar como esclavos en las minas y plantaciones perdieron sus hogares, perdieron sus familias, perdieron su libertad . . . pero Dios hizo algo en ellos . . . Dios derramó cánticos sobre sus corazones, nosotros los llamamos “espirituales negros” que dieron lugar a la música “gospel”. Dios derrama cánticos en la noche, Dios derrama cánticos en el valle de nuestras vidas. Los cánticos dieron a sus vidas un sentido, una dirección, fe y esperanza.

Vamos a ver ejemplos en la vida de David de lo que estamos hablando:

“¡Oh SEÑOR, cuánto se han multiplicado mis adversarios! Muchos son los que se levantan contra mí. Muchos son los que dicen de mí: No hay para él salvación en Dios. Selah. Mas tú, SEÑOR, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé a YHVH, Y él me respondió desde su monte santo. Selah”
Salmo 3:1-4

¿Cuándo cantó David este salmo? ¿En el valle o en el monte? Veamos lo que dice la letra pequeña al inicio del salmo:

“Salmo de David, cuando huía de delante de Absalón su hijo.”

Es sorprendente que David tuviera ganas de cantar cuando su propio hijo lo estaba persiguiendo, pero una profunda adoración brotaba del corazón de David y el corazón del Padre era tocado por esa adoración. A David le podrían robar el reino, le podrían robar sus bienes . . . pero nunca pudieron robarle la canción que había dentro de su corazón y en medio de la angustia una profunda adoración surgía de su interior.

Yo me imagino a los ángeles viendo todo lo que estaba sucediendo en la vida del Rey David y haciéndose estas preguntas:

¿Por qué canta David? ¿Es que le van bien las cosas? ¿Es que se ha vuelto loco? . . . NO, David cantaba porque amaba a Dios con todo su corazón . . . Supongo que Dios diría a esos ángeles: “Silencio que quiero escuchar la canción de adoración que mi hijo David me está cantando.”

David tocó el corazón del Padre con su adoración. Aprendamos de David.

Cuando estemos en medio de la angustia, adoremos a Dios . . .

Cuando estemos enfermos, adoremos a Dios . . .

Cuando la tormenta se desate sobre nuestras vidas, adoremos a Dios . . .

Cuando no tengamos dinero, adoremos a Dios . . .

La adoración que brota de nuestro corazón en medio del conflicto es la adoración que toca el corazón del Padre y Dios en respuesta nos muestra su gloria y su poder.

“Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca. En el SEÑOR se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán. Engrandeced al SEÑOR conmigo, Y exaltemos a una su nombre. Busqué al SEÑOR, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores. Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados. Este pobre clamó, y le oyó el SEÑOR, Y lo libró de todas sus angustias. El ángel de YHVH acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende. Gustad, y ved que es bueno el SEÑOR; Dichoso el hombre que confía en él.”
Salmo 34:1-8

Debemos bendecir a Dios en todo tiempo: en lo alto del monte y en lo profundo del valle.

Este salmo no fue compuesto en una buena situación, este salmo David lo compuso cuando se encontraba en un valle, en un valle profundo. Veamos otra vez la letra pequeña que inicia este salmo:

Reina Valera:

“Salmo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelec, y él lo echó, y se fue.”

La Biblia de las Américas:

“Salmo de David cuando se fingió loco delante de Abimelec, quien lo echó, y él se fue.”

Este salmo surgió cuando David se estaba haciendo el loco porque había ido a un pueblo enemigo en busca de refugio, veamos:

“Y se fingió demente ante sus ojos y actuaba como loco en medio de ellos; escribía garabatos en las puertas de la entrada y dejaba que su saliva le corriera por la barba.”
I Samuel 21:13

En medio de esta situación del corazón de David brotaba una adoración profunda a Dios.

La adoración que surge del valle es mucho más profunda y significativa que la adoración que podamos dar a Dios cuando estemos en el cielo, por eso aprovechemos estos dos momentos para tocar y traer alegría al corazón del Padre: en el valle y en el monte.

“Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo . . .”

Bendeciré al Señor en el Monte y bendeciré al señor en el Valle.